Publicidad

24 de agosto de 2016

Festival Vodafone Paredes de Coura 2016 (jueves 18)

Llegaba el día grande del festival. El regreso de LCD Soundsystem, cinco años después de su separación, se ha convertido en la gira del año. Primero Coachella, luego Lollapalooza... y ahora Paredes de Coura tendría la oportunidad única de albergar el regreso de la banda liderada por James Murphy. Y digo única porque el caché actual de LCD Soundsystem está al alcance de muy pocos festivales. Los organizadores del Vodafone Paredes de Coura reconocían en una entrevista que el de Murphy y su banda es el caché más alto que se ha pagado a un artista en los 24 años del festival, y eso que hablamos de un evento por el que han pasado Nine Inch Nails, Morrissey, Pulp, The Strokes o PJ Harvey, por citar sólo unos pocos. Pero ésa ha sido también desde siempre una característica del festival: traer grandes artistas de forma casi exclusiva. 

Si atendemos a la asistencia de público (y al conciertazo que dieron) mereció la pena. La del jueves fue, con mucha diferencia, la jornada más multitudinaria de los cuatro días que duró el festival. Era también el día en el que llegaron todos los campistas que no pudieron venir el día anterior, en el que más entradas diarias se vendieron y en el que comenzaban a funcionar los dos escenarios del festival: el Palco Vodafone (el escenario mas grande ya inaugurado el día anterior) y el Palco Vodafone FM, más pequeño en cuanto a dimensiones pero no en cuanto a artistas). Más de 10 artistas si contamos el Palco Jazz, que reunía jazz y poesía cerca de la acampada y el Palco After Hours, la versión nocturna del Palco Vodafone FM para quienes tuviesen fuerzas para continuar la fiesta.

Mientras comenzaba a llegar el público, el norteamericano Ryley Walker abría el Palco Vodafone. En formato trío, Walker apostó por su faceta más instrumental sobre el escenario. Pocas ocasiones tuvimos de escuchar su gran voz si exceptuamos "Primrose Green". Y es que, pese a disponer de poco tiempo, Walker prefirió centrarse en extender canciones y en divagar instrumentalmente, un poco como hizo Cass McCombs en el NOS Primavera Sound. Poco antes, Walker había realizado en un lugar de la villa una de las Vodafone Music Sessions, conciertos acústicos realizados sin previo aviso y al que sólo unos pocos escogidos tenían el privilegio de asistir.

La española Joana Serrat traía su propuesta folk al Palco Vodafone FM. Con su segundo trabajo, "Cross the Verge" (2016), la artista ha alcanzado una cierta popularidad internacional con el apoyo de El Segell del Primavera (sello discográfico del Primavera Sound) y el reconocimiento de medios como Pitchfork o Mojo. Tiene buenas canciones y suena muy bien, pero uno no puede evitar la sensación de "esto ya lo he visto" si ha escuchado alguna vez a Russian Red o a Anni B Sweet que, pese a quien pese, siguen siendo las pioneras de ese folk-pop anglosajón que tan de moda se ha puesto en los últimos años. No me malinterpretéis, suena muy bien, pero esa inequívoca sensación de deja-vu me resultó inevitable.

Whitney se convirtieron en una de las sorpresas más amables de la jornada. Acaban de debutar con "Light Upon the Lake" (2016), pero Julien Ehrlich, su batería y vocalista, no es, sin embargo, un recién llegado. Fue batería en una de las bandas que pisaron ese mismo escenario el día antes, Unknown Mortal Orchestra, antes de que se estableciese la formación actual del grupo. Ehrlich tiene carisma y el pop amable de "Golden Days", "On My Own", "Light Upon the Lake", "Follow" o "No Woman" hizo las delicias de los asistentes. Su puesta en escena incluyó un beso de Ehrlich con su novio, uno de los integrantes del grupo, muy poco espontáneo, eso sí.

 
Más cercanos a la performance punk que a un concierto tradicional, los Sleaford Mods se subieron al Palco Vodafone. Jason Williamson, a medio camino entre el rapeo y el spoken word, desplegaba su furia y sus críticas al sistema establecido, especialmente al Reino Unido y a las consecuencias que han tenido los planes de austeridad sobre la clase obrera británica. Andrew Fearn, por su parte, tan sólo pone las bases musicales pregrabadas, sin llegar a tocar ningún instrumento en directo. Quizás a los que esperábamos otra cosa no acabara de llegarnos su música, pero sus seguidores, que eran muchos, aclamaron a Williamson. Llenar un escenario de esa manera no es tarea sencilla, pero hay que reconocer que la rabia del vocalista y su marcado acento de East Midlands (región del Reino Unido que abarca Nottingham o Leicester, entre otras ciudades) les bastaron para hacerse con el público más entregado.

Habíamos visto a los Algiers hace poco en el NOS Primavera Sound, pero había ganas de repetir. Sobre el Palco Vodafone FM la banda de Atlanta desplegó su mezcla de post-punk, gospel y música experimental, logrando crear la atmósfera apropiada para mostrar su música. Como si de un predicador del siglo XXI se tratase, Franklin James Fisher se imponía con su espléndida voz. Temas como "Irony. Utility. Pretext." o "Black Eunuch" demuestran que, pese a que acaban de debutar, los Algiers son una banda muy a tener en cuenta en el futuro. El suyo fue uno de los conciertazos del día, y dejaron a más de uno boquiabierto con la fuerza que tienen sobre el escenario. Como curiosidad, decir que en directo su batería es Matt Tong, el que fuese batería de Bloc Party, que se ha dejado crecer una larga melena y está casi irreconocible.

Garage rock por un tubo era lo que ofrecían Thee Oh Sees en el Palco Vodafone. Con dos baterías y toda la actitud rockera del mundo, el cuarteto de San Francisco se acercó más que ningún otro grupo al público. Tanto es así que desde arriba no se veía a nadie tocando. "The Dream", "Sticky Hulks" o "Whitered Hand" hicieron al público saltar, bailar y hacer crowd surfing (que para quienes no conozcan el término, consiste en que la gente se suba encima del público e ir pasándola hasta que llegue al pie del escenario). Sus seguidores disfrutaron del concierto de lo lindo.

Pese a ser la última incorporación al cartel, y casi por sorpresa, Shura era una de las artistas más esperadas. El Palco Vodafone FM se llenó de gente deseando ver a la que ya es una de las revelaciones del 2016. La británica presentó su debut "Nothing's Real" con músicos en directo, lo que enriqueció (y mucho) sus canciones synthpop. Escuchando "What's It Gonna Be?", "Nothing's Real" o "2Shy" cantamos y bailamos como si no hubiese un mañana. Se sentía uno como si estuviese dentro de una película de John Hughes ("El Club de los Cinco"), con ese toque nostálgico bien entendido. No disponía de mucho tiempo, ya que debía acabar su actuación 15 minutos antes de que comenzase LCD Soundsystem, pero aún así tuvo tiempo de hacer un buen repaso a su disco. "Make It Up", "Touch", "What Happened to Us?" o "Bright Light", con la que cerró el concierto, sonaron memorables, en un concierto emocionante y divertido. La gente estuvo entregada y fue como verla en una sala de conciertos. Fue uno de los conciertazos no sólo del día, sino del festival.

Eran los más esperados. Y no sólo del día, sino de todo el festival. No cabía ya una aguja entre el público. Allá donde mirases sólo veías más y más gente. LCD Soundsystem llegaban al Paredes de Coura convertidos ya en un mito. Parecía haber pasado una eternidad desde su concierto en el Sónar Galicia 2010, cuando se les podía ver desde primeras filas sin demasiados problemas y sin agobios. Pero si hay algo en lo que James Murphy se ha mantenido fiel es en desplegar sobre el escenario una gran banda e intentar que todos y cada uno de los sonidos de sus canciones suenen en directo, sin bases pregrabadas. Una de las novedades es la incorporación de Al Doyle (Hot Chip) en esta gira, que se une a los otros músicos que acompañan al trío inamovible que forma el núcleo central del grupo: James Murphy (voz), Nancy Whang (coros y teclados) y Pat Mahoney (batería y coros). 

Desde el comienzo fueron a por todas con "Us v Them". El público ya comenzaba a corear The time has come, the time has come, the time has come today... rindiéndose al baile y a la celebración total. Con "Daft Punk Is Playing at My House" se disipaba cualquier duda. Este era EL CONCIERTO, en mayúsculas. Algo que nadie dudaba ya escuchando "I Can Change", "You Wanted a Hit" o "Tribulations". Ya nadie podía dejar de bailar.

Uno tras otro, los hits iban sucediéndose: "Movement", "Yeah", "Losing My Edge"... Y llegaba el turno de las canciones más tranquilas y, en ocasiones, más emocionantes. "Someone Great" hacía que se le pusiesen a uno los pelos de punta, y "New York, I Love You but You're Bringing Me Down" se convertía en uno de los momentos más maravillosos del concierto, con cientos de bombillas (sí, la organización estuvo repartiendo bombillas entre los asistentes), móviles o los tradicionales mecheros de toda la vida brillando entre el público en la noche  portuguesa. "Dance Yrself Clean" anticipaba al que sería el gran final, "All My Friends". 

Soberbios. Magníficos. Puede que tengan un caché elevadísimo, pero nadie puede echarles en cara que no lo den todo sobre el escenario. James Murphy derrocha carisma y fuerza sobre las tablas, y LCD Soundsystem es la mejor banda de rock haciendo música de baile que jamás hemos visto.

Paredes de Coura lo había vuelto a conseguir. Un concierto exclusivo, de los que pasarán a formar parte de la memoria y la leyenda del festival. ¿Estabas en aquel concierto de LCD Soundsystem en Paredes de Coura en 2016? Nosotros podemos decir que sí.

 Fotografías: Hugo Lima (cortesía de la organización del Vodafone Paredes de Coura)

1 comentario:

Gracias por tu comentario.