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16 de mayo de 2016

Y el ganador de Eurovisión 2016 es... Justin Timberlake

Pues sí. Si hay alguien que de verdad ha sacado todo el partido posible a su actuación en la gala de Eurovisión ese es sin duda Justin Timberlake. Por primera vez, un artista no europeo y sin relación con el festival actuaba en la final eurovisiva. No era casualidad. Timberlake aprovechó un pequeño viaje europeo que incluía otra parada en el festival de Cannes para presentar la película de animación "Trolls", en la que pone voz a uno de los personajes y canta "Can't Stop the Feeling!", un tema que acaba de estrenar. Teniendo en cuenta además que Eurovisión tiene un público potencial que abarca toda Europa e incluso Australia y que, por primera vez, se emitía también en EEUU, Timberlake no pudo elegir mejor momento y lugar.


En una actuación de 7 minutos que incluyó una pequeña introducción con "Rock Your Body", Timberlake, arropado por una gran banda, volvió a demostrar con "Can't Stop the Feeling!" que sigue siendo el más digno sucesor del gran Michael Jackson. Una actuación con un público de cerca de 200 millones de teleespectadores a nivel europeo que da una difusión a la canción de Timberlake que difícilmente alcanzaría en cualquier otro espectáculo televisivo.

Respecto a la gala en sí, poco más tengo que aportar. Jugamos como nunca, perdimos como siempre. Por primera vez en mucho tiempo, las cosas se hicieron como debían. Una canción pegadiza, letra en inglés (del de verdad, no del de la Rosa de España) e incluso gira previa europea para dar a conocer la canción. En directo la puesta en escena y los bailes nada tuvieron que envidiar a los demás participantes. 


Barei y su "Say Yay!" puso a todos a bailar y fue una de las actuaciones en las que el artista más interactuó con el público. Parecía, en el mejor de los sentidos, un concierto de verdad. 

Lo malo fue que las quinielas y las casas de apuestas se equivocaron de pleno. Partía como una de las favoritas (subió al tercer lugar tras su actuación, incluso), pero el caprichoso sistema de votación (un jurado elegido en cada país) no nos benefició demasiado. Si no me equivoco, tan solo Italia nos dio 12 puntos. Lo más irónico es que en cabeza iba Australia, que ya no es "sólo" que no sea un país europeo, es que es, directamente, otro continente. Y, claro, las reacciones en las redes sociales no se hicieron esperar.

Hasta ese momento no nos iba tan mal (entre comillas). Manteníamos una posición bastante digna en la mitad de la tabla (decimotercer lugar) y en las redes sociales Barei era la artista más comentada, incluso por el cómico Ricky Gervais.

Pero llegó el televoto. Un sistema que Dios sabrá como demonios funciona y que, sumado a los votos de los jurados echó por tierra todo lo logrado anteriormente, relegándonos a un más que injusto puesto 22 y quitándole a Australia una victoria que parecía cantada.

 





Al final la victoria fue para Ucrania y la cantante Jamala y su canción "1944", sobre la deportación de los tártaros de Crimea a manos de Stalin. Ojo, y eso que no se admitían temas con contenido político.

 
Qué le vamos a hacer. Merecíamos haber quedado en una mucha mejor posición, pero parece demostrado que Europa no nos tiene demasiado aprecio. Eso sí, parece que Barei ha venido para quedarse y podremos seguir disfrutando de su música y sus conciertos, así que "Say Yay!".

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