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13 de julio de 2011

Optimus Alive (miércoles)

Cuando hace dos meses mi hermana me regaló por mi cumpleaños la entrada para el Optimus Alive en Lisboa, no podía créermelo: Coldplay, Friendly Fires, 30 Seconds to Mars, Foo Fighters, Fleet Foxes, Foals... Un cartel alucinante para un macrofestival de 4 días en tierras lusas.
He de confesar que considero este mi primer macrofestival como tal, ya que por muy multitudinario que pueda ser a veces Paredes de Coura, nada tiene que ver con este Optimus Alive.
Así pues, el pasado miércoles arrancaba el festival con los indudables cabezas de cartel, Coldplay. Las colas ya eran multitudinarias desde primera hora de la tarde, antes de que abriesen las puertas del recinto. Un cacheo muy a fondo (incluso te obligaban a abrir el monedero, atención) y una banda tocando desde lo alto de la "A" que daba entrada al festival nos daban la bienvenida.
Afortunadamente, la organización pensó en el sofocante calor de la tarde y nos obsequió con sombreros y vasos de agua gratis (aunque sólo durante un breve espacio de tiempo).
Éramos muchos los que esperábamos ya delante del escenario Optimus para coger buen sitio de cara a la actuación de Coldplay. No negaré que en un principio me fastidió bastante saber que iba a perderme en el escenario Super Bock a James Blake, Anna Calvi y, oh sí, a los jodidos These New Puritans, pero es que no había otra opción. ¿A quién se le ocurre poner a These New Puritans a la misma hora que Coldplay?

Les tocó estrenar el escenario Optimus a Greg Dulli y los suyos. The Twilight Singers salieron a escena a cumplir con el papel que les había tocado representar. Con nuevo disco bajo el brazo, "Dynamite Steps" (2011), los americanos también repasaron viejas canciones que no faltan en su repertorio, como "Bonnie Brae". Tocaron algo menos de 45 minutos y, aunque la gente sí les escuchaba, no se puede decir que entusiasmasen al público, aunque la actitud más bien fría de Dulli tampoco ayudaba mucho. Además su música no es la más adecuada para las 6 de la tarde bajo un sol de justicia. ¿Nadie más que yo ve la contradicción de poner a tocar a una banda llamada "Los Cantantes del Crepúsculo" a plena luz del día bajo un sol de justicia?

Grouplove ni siquiera me sonaban. Cuando leí el programa de festival me quedé a cuadros: sólo tienen un EP y van a publicar disco, y sin embargo tocan en el escenario grande de un festival como el Optimus Alive. Si todavía fuesen buenos... Lo que les salió bien fue que supieron jugar muy acertadamente sus bazas. Tirando una y otra vez de topicazos como una camiseta que rezaba Love Lisboa y de todo eso de "sois el mejor público del mundo" o "esta es la mejor ciudad del mundo" se ganaron los aplausos de los portugueses. Otra cosa es lo mal que sonaban. Ese rock/pop norteamericano de radiofórmula, con unos gallos de su cantante verdaderamente insoportables, hacía que te preguntases qué hacía ese grupo en el festival. También se les fue el sonido un par de veces y el público dejó de prestarles atención cuando apareció surcando el cielo y haciendo piruetas una avioneta de Red Bull. Totalmente prescindibles.

Hace algún tiempo, Dave Gahan dijo que no quería envejecer sobre un escenario si no era capaz de seguir haciéndolo con la misma fuerza que el primer día. La verdad es que Blondie deberían aplicarse el cuento. Debbie Harry salió a escena con un atuendo propio de Karen O ó M.I.A., pero que en su persona quedaba totalmente fuera de lugar. Comenzaron tocando una de sus nuevas canciones, pero ante la frialdad con la que el público las recibía, pronto tiraron de clásicos. Aún así, incluso con canciones como "Call Me", "Atomic" o "Heart of Glass", se notaba que el grupo no estaba para nada en forma. Y el hecho de recurrir a versionar el "Fight for Your Right" de los Beastie Boys también dice mucho de la poca confianza que tienen en sí mismos en este momento. Aunque el verdadero momento bochornoso lo vivimos los españoles allí presentes al escuchar "Wipe Off My Sweat" y escuchar a Debbie Harry cantar en español macarrónico chengo chu nombre tatuaro en mi piel... mientras sonaba de fondo una guitarra española. Sólo "Maria" y el final del concierto, con "One Way or Another", consiguieron una reacción más o menos festiva de los presentes. A veces una retirada a tiempo es una victoria.

Llegaba la hora ya del momento cumbre de la noche. Si el Optimus Alive reunió el miércoles a 52000 personas, agotando todas las entradas (incluso se pusieron a la venta 1000 ó 2000 más a última hora y también se agotaron), fue por ellos. Con una salida a escena triunfal mientras veíamos cómo los fuegos artificiales surgían por detrás del escenario, la banda liderada por Chris Martin comenzó con una canción nueva, que parece presagiar un nuevo éxito de los Coldplay. Pero lo que yo no sabía es que este tour veraniego de los británicos, además de poner a prueba sus nuevas composiciones, es una especie de greatest hits, centrado en sus dos primeros álbumes, por lo que toparse tan pronto con su clásico "Yellow" desató la euforia de todos los presentes. Le seguirían "In My Place" y "Major Minus", de su EP "Every Teardrop Is a Waterfall". Y es que la colorista puesta en escena del grupo y su energía sobre el escenario demostraron su buena forma y el momento tan optimista que están atravesando y se refleja en sus nuevas canciones.

Pocas bandas en el mundo pueden permitirse el lujo de lanzar fuegos artificiales, confetti de colores y globos gigantescos en los primeros minutos de sus conciertos, pero es que si además eso se acompaña de un conciertazo lleno de buenas canciones como el que dieron Coldplay, no hay rival posible. "Lost!", "The Scientist", "Shiver" o "Violet Hill" hicieron las delicias de todos los presentes, sobre todo de los que llevamos escuchándoles desde el primer disco y tenemos a "Parachutes" (2000) y "A Rush of Blood to the Head" (2002) en un pedestal. Tocaron absolutamente todas las canciones que esperábamos de ellos, incluso "God Put a Smile Upon Your Face" o "Everything's Not Lost", que nos recordaron lo grandes que son. También presentaron en formato acústico y más íntimo "Us Against the World", una de sus nuevas canciones, antes de incluir en "Politik" la estrofa playing for thousands of portuguese... que provocó una gran ovación del público.

Pero quedaba un gran momento por llegar, el del himno "Viva la Vida", que desde sus primeras notas coreamos todos con ese "ohohohohohoh ohohohohoh". Y es que es indudable que es uno de sus mayores éxitos y de los que les han hecho llegar a lo más alto. ¿Quién no conoce esta canción? El final, con la canción oculta en "Parachutes", "Life Is for Living", no hacía sino presagiar un bis apoteósico.

Y así fue. No se hicieron mucho de rogar y pronto comenzaron el bis con la grandísima "Clocks", a la que seguiría la emocionante "Fix You", que en directo pone los pelos de punta y puede provocar más de una lagrimilla. Y llegaba el final, después de hora y media de concierto, con Chris Martin botando sobre el escenario interpretando su nuevo éxito "Every Teardrop Is a Waterfall", que además de ser una canción de un optimismo contagioso es un broche perfecto para cerrar un concierto legendario. A buen seguro que en próximas ediciones del festival se recordará con nostalgia y podremos decir aquello de "yo estuve allí".

A la salida era tal el caos que apenas había lugar a donde ir. Finalmente optamos por ir hasta el escenario Super Bock a ver los últimos minutos del concierto de Patrick Wolf. Venía a presentar "Lupercalia" (2011), pero tuvimos poco tiempo para verle actuar. Por lo que se podía escuchar y ver en las pantallas estaba dando un buen concierto e interactuando con el público, aunque poco más podría decir de su actuación.
Quedaba todavía el concierto de Example, pero teniendo en cuenta el cansancio de llevar unas 10 horas en el festival y lo complicado que era conseguir medio de transporte para volver al centro, decidimos emprender la vuelta a casa y recuperar fuerzas para el día siguiente.

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