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23 de mayo de 2011

I Can't Believe the News Today...

Hoy esto no va de música. El principio del archiconocido tema de los U2, "Sunday Bloody Sunday", podría perfectamente ilustrar lo que un servidor ha sentido esta mañana al ver las noticias sobre la aplastante victoria electoral pepera. Cierto es que ha sido mayor la abstención que la gente que ha votado por el PP, pero eso prefieren mantenerlo en un segundo plano. Y es que el problema de la política y en general de este país es la ignorancia y la memoria, que a mucha gente le falla. La ignorancia porque dudo que los millones de votantes peperos se hayan leído su programa electoral (si es que lo tienen, que a veces lo dudo) y la memoria porque a veces parece que la gente tuviese un trabajo de puta madre, una vivienda digna y una mayor calidad de vida cuando gobernaba aquel señor de bigote. Por establecer una comparación, es como ese o esa que lo deja con su pareja porque no le aguanta y no tienen nada en común pero al poco tiempo vuelve con él porque no hay nada mejor o porque cree que si lo hay él/ella no se lo merece y, por tanto, no aspira a ello.
Sé que pocos políticos han aprendido o aprenderán de lo que ha pasado y sigue pasando en la Puerta del Sol. Algunos pensarán que lo que sucede en Sol es simplemente una manifestación de antisistemas que decidió quedarse como "okupa". Nada más lejos de la realidad. Lo que hay en Sol es, simple y afortunadamente, gente que se preocupa por gente. No es extraño pasarse y ver como ese carpintero jubilado ayuda a otros más jovenes a transformar palés en mesas, ver a un licenciado (sí, tienen estudios) en políticas explicar cómo funciona la ley electoral, o encontrarse a cualquier joven sonriendo y hablando con una abuela sobre los cambios que son necesarios en este país. Y todos tienen (tenemos) algo en común. Un brillo en los ojos, una sonrisa, la piel de gallina cuando miles de manos se alzaban el pasado viernes o el pasado sábado al cielo en señal de protesta y descontento general. Tenemos alma, sí. Y además pensamos.
Se comentaba por ahí que dentro de este movimiento se echaban en falta caras de la cultura, pero si uno ha pasado estos días por Sol se dará cuenta de que no es cierto. Actores como Juan Diego Botto, Carmelo Gómez o Alejo Sauras, entre otros, también han querido vivir de cerca lo que pasaba en Sol; y directores, como Fernando Colomo, y escritores, como Almudena Grandes, y músicos, como los chicos de Vetusta Morla. Pero hay gente que no necesita hacerse la foto con la pegatina de "No a la Guerra" para implicarse en lo que sucede.
Es pronto para saber si cambiarán las cosas, pero ya el mero hecho de reunirse miles de ciudadanos para protestar por causas justas es ya motivo de orgullo. Porque más allá de política, lo que sucede en Sol y se propaga a lo largo de toda España y el mundo por momentos, es una prueba de que el poder de cambiar las cosas está en nosotros mismos. ¿Utopía? Puede ser. Pero que levante la mano el que nunca haya tenido un sueño.

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