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15 de marzo de 2011

Listas: Mis 10 discos favoritos de 2003

Cada vez se me hace más complicado continuar la lista por años de mis 100 discos favoritos de la década. Esta vez se han tenido que quedar fuera discos que me gustan bastante como "Twentysomething" de Jamie Cullum, "Postcards from Downtown", de Dayna Kurtz y muchos otros que a día de hoy aún no he escuchado. Nadie es perfecto. Sin embargo, si por algo recuerdo el año 2003 fue porque en ese año 3 chicos británicos, bajo el nombre de Muse, comenzaron a comerse el mundo publicando su obra maestra, "Absolution".

10. Café Tacuba - Cuatro Caminos

El grupo mexicano Café Tacuba es toda una institución en Latinoamérica. "Cuatro Caminos" toma su nombre de la parada de metro de Madrid, que es, al mismo tiempo, el nombre de una parada de metro en México. "Cuatro Caminos" no sólo obtuvo el reconocimiento de la crítica (incluso Pitchfork se rindió ante su calidad) y el público, sino que se llevó 3 premios Grammy. Fue el primer disco en que el grupo incorporó un batería en el estudio y no una caja de ritmos, y la riqueza de sonidos es brutal. Dominan tanto las baladas ("Mediodía" o la maravillosa "Eres" son buen ejemplo de ello) como el pop con tintes electrónicos ("Puntos Cardinales" o "Encantamiento Inútil"), todas ellas canciones con el sello absolutamente personal de una banda con raíces rockeras.

9. The Postal Service - Give Up

Lo más curioso de The Postal Service quizás sea la forma en que grabaron el disco. Ben Gibbard, vocalista de Death Cab for Cutie, recibía las DATs (cintas digitales) con las composiciones instrumentales de Jimmy Tamborello y añadía las voces editando las canciones hasta que encajasen. Posteriormente, Gibbard le devolvía las cintas a través del correo postal, de ahí el nombre del grupo. La sorpresa no es sólo el genial resultado final, con temazos como "Such Greath Heights" o "The District Sleeps Alone Tonight", sino la gran acogida que tuvo el disco, que vendió más de un millón de copias. Desde 2003 han sido muchos los rumores acerca de un segundo disco, pero ambos miembros del dúo lo han desmentido. Nos quedará "Give Up" como una joya musical única e irrepetible.


8. Snow Patrol - Final Straw

"Final Straw" supuso el salto definitivo de Snow Patrol a la primera división del pop. La personal voz de Gary Lightbody y la grandeza épica de temas como "Run" hacía que pensasemos que nos encontrábamos ante los nuevos U2. Claro que gran parte de la culpa la tuvo el productor Jacknife Lee, que convenció al grupo de añadir nuevos elementos como secciones de cuerda. Las letras de Lightbody sobre sus fallidas relaciones y rupturas sentimentales conectaron con el público y se vendieron más de 4 millones de copias del disco. Por encima de todo, "Final Straw" era una buena colección de himnos pop, desde la mencionada y épica "Run" hasta la belleza de "Somewhere a Clock Is Ticking", pasando por el power pop contagioso de "Spitting Games". El mayor reconocimiento no les llegaría hasta "Eyes Open" (2006) y el pelotazo de "Chasing Cars", pero los Snow Patrol de "Final Straw" ya son muy grandes.


7. The White Stripes - Elephant

Ahora que lamentamos la reciente ruptura oficial de uno de los grupos más destacados de la pasada década, es justo recordar "Elephant", uno de sus mejores trabajos. ¿Quién no ha cantado el "Seven Nation Army" alguna vez? ¿Quién puede no asociar su versión del "I Don't Know What to Do with Myself" de Dusty Springfield con el bailecito de Kate Moss en el videoclip de Sofia Coppola? "Elephant" ha hecho historia en muchos aspectos. El disco se llevó el Grammy a Mejor Disco de Música Alternativa y "Seven Nation Army" se lo llevó en la categoría de Mejor Canción de Rock. El ritmo endiablado de "Girl, You Have No Faith in Medicine" o la contundencia de "The Hardest Button to Button" hacen de este "Elephant", una de las mejores muestras del talento de Jack y Meg White.

6. Radiohead - Hail to the Thief

De todos los discos de Radiohead, probablemente éste sea el que me resulta más complejo y con el que más me cuesta conectar. De "Hail to the Thief" se me hace casi imposible destacar alguna canción, aunque todas ellas son buenas. Al igual que el disco que encabeza esta lista, aunque con un sentido más profundo y analítico, Thom Yorke trató de reflejar el espíritu de su época. Rescató palabras y frases que se recogían en la prensa de entonces y las incorporó a sus letras. El resultado fue el disco más político del grupo y también uno de los más rockeros. "2+2=5"
, "Where I End and You Begin" o "There There", en la que Phil Selway, Johnny Greenwood y Ed O' Brien empiezan tocando la batería juntos, son canciones que muestran la preocupación de Radiohead por algo que muy pocos artistas se atreven a hacer y muchos menos hacen bien: evolucionar.

5. Elbow - Cast of Thousands

Cuando leí que Chris Martin admitía haberse inspirado en "Grace Under Pressure", de Elbow, para componer una de las mejores canciones de Coldplay (si no la mejor), "Fix You", rápidamente me lancé a escuchar el disco que contenía aquel himno inspirador."Cast of Thousands" era mucho más que aquella canción. La maravillosa y emocionante "Switching Off", la historia de una ruptura de "Not a Job" (...you said/ leave me and the plants die/ a panic smile across your face...) o la incomparable belleza de "Grace Under Pressure" hacen de "Cast of Thousands" un disco imprescindible para todos aquellos a los que la música nos sigue emocionando y elevando nuestros espíritus.


4. Death Cab for Cutie - Transatlanticism

2003 fue sin duda el gran año de Ben Gibbard (musicalmente hablando, claro, que más tarde llegaría la pizpireta Zooey Deschanel a su vida). Por si fuese poco el notable éxito alcanzado por el disco de The Postal Service (también presente en esta lista), Gibbard y los suyos lanzaron "ese-pedazo-de-pepino" llamado "Transatlanticism". Basta con escuchar esa gozada sonora llamada "Title and Registration" para darse cuenta de lo grande que es lo que estos chicos se traen entre manos. La inmediatez y alegría de "The Sound of Settling", la rockera "We Looked like Giants" o la delicadeza folk de "A Lack of Color" no hacen sino confirmar la grandeza de Death Cab for Cutie.


3. The Strokes - Room On Fire

Tras el pelotazo que supuso "Is This It" (2001) a los Strokes se les antojaba complicado repetir tal hazaña. "Room On Fire" consiguió no sólo mantener el estatus de grupo de culto de los neoyorkinos, sino también convencer a los más escépticos. Joyas como "Reptilia", "12:51" o "The End Has No End" son canciones que permanecen impasibles ante el paso del tiempo y siguen y seguirán sonando en nuestras noches de diversión. Mención aparte merecen algunas de las letras, como por ejemplo la de "Automatic Stop", sobre chica enamorada de chico y chico enamorado de chico (...so many fish there in the sea/ she wanted him/ he wanted me...). Un disco brillante que consagró a los Strokes como únicos en su especie.

2. Rufus Wainwright - Want One

Empezar un disco con "Oh What a World", una canción inspirada por el archiconocido "Bolero" de Ravel (del que también coge ciertas partes musicales) puede significar dos cosas: una muestra de locura o de la grandeza de un genio (o quizás una mezcla de ambas). En el caso de Rufus Wainwright es una clara muestra de genialidad, la de un músico que nos entregaba la primera parte de su obra maestra, "Want One". Sólo de la cabeza de un loco genio maravilloso puede salir canciones tan sublimes como "I don't Know What It Is" o la intensa y emotiva "Go or Go Ahead" (no me digáis que no es para acabar echando la lagrimilla). Y por si no tenéis suficiente, escucharos "Beautiful Child", "Movies of Myself" o tantas otras. Si es que aquí hay buena música para aburrir.

1. Muse - Absolution

En febrero de 2003, 10 millones de personas salieron a la calle en más de 600 ciudades a pedir la paz y frenar la inminente invasión de EEUU a Irak. No lo conseguimos, pero quedaba de manifiesto que el pueblo no estaba de acuerdo con las decisiones de los que entonces eran nuestros líderes mundiales. En medio de todo esto, Muse aparecieron con su tercer disco bajo el brazo pidiendo la absolución. La maravillosa portada fue realizada por Storm Thorgerson, responsable, entre otras joyas, de la carátula de "The Dark Side of the Moon", el mítico disco de Pink Floyd, y se recreó físicamente en un paraje desértico (las sombras humanas estaban colocadas horizontalmente por encima del protagonista de la foto). El paso firme de los soldados que desfilan antes de que suene "Apocalypse Please" y ese estribillo que anuncia
...this is the end of the world... son sólo el principio de uno de los discos que mejor ha sabido captar el espíritu de su época. Aquí el rock progresivo de "Origin of Symmetry" (2001) va mucho más lejos y se convierte en rock de estadio sin perder un ápice de calidad (ganándola en todo caso). "Time Is Running Out" es ya un clásico coreado por miles de personas en sus conciertos. Por otro lado, bajo el aparente tema de un amor perjudicial para la salud se escondía el temor a un conflicto a escala mundial, en la mente de muchos en aquellos días. Pero "Absolution" es la primera muestra de que Muse pueden atreverse con cualquier estilo y, además hacerlo bien. Pueden volverse locos y absolutamente heavies en "Stockholm Syndrome" y luego ponerse melosos con "Falling Away with You". También pueden ser furiosos y manifestar un deseo urgente y enfermizo ("Hysteria") o convencernos de que podemos cambiar el mundo y este es el momento ("Butterflies & Hurricanes"). No hay quien les pare. Incluso el romanticismo electrónico de "Endlessly" o la grandiosa y operística "Blackout", en la que Bellamy vuelve a hacer gala de su amplio conocimiento en música clásica. "Absolution" es sin duda la obra maestra de Muse, y el disco que cambió por completo su carrera, abriéndoles las puertas de los más grandes escenarios a sus siempre increíbles y brillantes espectáculos para masas. Sin Muse no se puede entender la música contemporánea. Sin "Absolution" no se puede entender el siglo 21.

NOTA: los nombres de los grupos enlazan a sus respectivas webs y los títulos de los discos enlazan a los discos (los que están disponibles en Spotify).

3 comentarios:

  1. Como supongo que ya imaginabas, raudo he venido (me encanta esta sección del blog, jejeje). Y, para variar, vengo a quejarme de lo que echo de menos en la lista (aunque, claro, hay 3 discos de los que pones que no he escuchado, con lo cual...) Conste que tu lista me gusta mucho y estoy de acuerdo en muchas cosas, ¿eh? Y además hacer estas selecciones, uf, implica tomar decisiones no objetivas que igual mañana pintarían de otro color... De los ausentes, yo rescataría sin dudarlo: "The earth is not a cold place" de Explosions in the sky, "Lo más lejos a tu lado" de Fito y Fitipaldis, "Cajas de música difíciles de parar" de Nacho Vegas, "Greetings from Michigan" de Sufjan Stevens y "De-Loused in the Comatorium" de The Mars Volta (que ya sé que lo barajaste, pero para mí sería el segundo o tercero de la lista). Totalmente de acuerdo en el número 1, aunque yo hubiera subido el "Hail to the thief" al menos hasta el top 4... Y qué temazos, por un lado el titular de "Transatlanticism" (el "come on" del final me eriza los pelillos de las piernas y todo) y por el otro "Reptilia" (qué tiempos cuando The Strokes eran escuchables...) Del de Rufus, maravilloso de cabo a rabo, me quedo por encima de todas con "14th street", que me da buen rollo y tiene tanta pero TANTA clase...

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  2. Si es que las listas tiran mucho. El otro día reponían "Alta Fidelidad" y es que no me canso de esa peli. Soy un poco Rob, sí (creo que tú también). Como siempre, de tus ausentes no he escuchado ninguno (quitando a The Mars Volta, y bueno, ya te comenté que lo descarté pero si estaría en una hipotética lista de 15). El de Radiohead está en el 6 porque apenas lleva unos meses en mi vida (aunque es imposible escuchar todo lo que se hizo en 2003, sí que hay discos que me veo en la obligación de escuchar de cara a la lista). Por otro lado, es que el "Absolution" es un pedazo de disco que pa qué. Y el de Rufus, y el de The Strokes... No estarán todos los que son, pero sí que creo que son todos los que están. Ya he empezado a escuchar algunos discos del 2002, así que estás a tiempo de hacer sugerencias, jejeje.

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  3. ¿No has escuchado el de Fito? Pero si lo radiaron día y noche (y día y noche y día y noche...)

    De 2002 se me ocurren (espera que eche un ojo al disco duro, jejeje): "A night at the opera" de Blind Guardian, "The Rising" de Bruce Springsteen, "Flamingos" de Bunbury, "A rush of blood to the head" de Coldplay, "Yo, minoría absoluta" de Extremoduro, "American IV" de Johnny Cash, "Up" de Peter Gabriel, "Songs for the deaf" de Queens of the Stone Age, "()" de Sigur Rós y, si se pueden incluir directos, el "C'etait ici" de Yann Tiersen... Supongo que algunos ya los tendrías fichados (los de Coldplay, Sigur Rós y QOTSA...)

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