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15 de noviembre de 2010

Vampire Weekend + Jenny and Johnny, Coliseu do Porto, 11-11-10

Suele ocurrir a menudo que cuando uno se plantea a largo o medio plazo el asistir a un concierto, pocos días antes surgen contratiempos que podrían impedir (y a veces impiden) disfrutar de un momento tan esperado. En esta ocasión, a pocos días del concierto de Vampire Weekend en el país vecino, mi organismo se vio golpeado por los efectos febriles de esa ramera llamada gripe. Pero las ganas de ver a Vampire Weekend en directo eran muchas, así que con la suficiente cantidad de drogas legales diarias que iba a necesitar, nos desplazamos a la ciudad de Porto.
Bajo un cielo nuboso paseábamos por la decadente y encantadora ciudad portuguesa cuando, de pronto, ¡zas, en toda la boca! A la vuelta de la esquina se nos parece Ezra Koenig, libro en mano y mezclándose con la plebe. Quizás fuesen los estados febriles, no lo sé. Pero en el momento estuve lo suficientemente ágil para abordarle y guardar un bonito recuerdo del encuentro.

Y claro, cuando ya te has encontrado con uno de los artistas más cool del momento y que ha publicado uno de los mejores discos del año con su banda, poco más se puede añadir. Sí, yo era ese tío que se paseaba con una estúpida sonrisa de oreja a oreja bajo la lluvia portuguesa el pasado jueves por la tarde. Después de aquello la espera hasta el inicio del concierto se me hizo eterna.

A las 21:00 (hora portuguesa) daba comienzo el concierto, pero desde horas antes algunos adolescentes se apostaban en las escaleras del Coliseu haciendo botellón. Con puntualidad británica y el Coliseu semivacío, salieron a escena Jenny and Johnny. Jenny es la vocalista de Rilo Kiley, un grupo bastante conocido en EEUU, y Johnny es su novio Johnathan Rice. Juntos han publicado "I'm Having Fun Now", su debut, este año.

La primera canción que sonó, "Commited", me recordó en exceso al "Achy Breaky Heart" de Billy Ray Cyrus (sí, el padre de Hannah Montana), aunque hay que reconocerle que era pegadiza. Sobre el escenario Jenny and Johnny repasaron las canciones de su primer y único álbum en los casi 45 minutos que duró su concierto. Temas como "Big Wave" o "Straight Edge of the Blade" recogen el espíritu de la música californiana y suenan mucho mejor en la voz de Jenny Lewis. Supieron calentar el ambiente hasta la llegada de las verdaderas estrellas de la noche.

El Coliseu se veía más lleno que antes, pero ni de lejos tanto como en el último concierto de David Fonseca. Se apagaron las luces y entre aplausos y gritos los Vampire Weekend salieron a escena. Una bandera portuguesa era testigo de todo lo que sucedía sobre las tablas. Comenzaron con "Holiday", de su último y aclamado disco "Contra", poniendo a todos los presentes a saltar y a bailar con su ritmo contagioso. Sobre el fondo circular que reflejaba la letra de la canción, los neoyorkinos interpretaron "White Sky", haciendo especial hincapié en los "u-uh-u-uh-uh...", coreados por el público. Pronto cayeron temas de su primer disco, entre ellos el mítico "Cape Cod Kwassa Kwassa" o "I Stand Corrected".

Lo peor del concierto era sin duda tener que aguantar a un grupo de adolescentes muy gañanes y con demasiado alcohol y pocas neuronas que se dedicaban a empujarse entre sí y a los demás mientras el resto tratábamos de bailar y disfrutar del buen rollo de "Cousins" o "Taxi Cab".
En un momento dado, el fondo del escenario cambio y apareció un mapa. Sobre un mapa del imaginario puerto de "Contra", Koenig y los suyos interpretaban "I Think UR a Contra". La calma de la canción que cierra su último trabajo dio paso a la enérgica "Run" y a la locura total de "A-Punk".
Sólo Koenig se dirigía al público cada x número de canciones bien para presentarlas o bien para recordarnos los estribillos, como hizo con "One (Blake's Got a New Face)", a la que pronto seguirían la magnífica "Diplomat's Son" y "Giving Up the Gun". Con "Oxford Comma" abandonaban el escenario entre aplausos y voces coreando su nombre.

Poco se hicieron de rogar, y los Vampire Weekend volvieron a escena. Esta vez fue Rostam Batmanglij el primero en salir a escena seguido de sus compañeros, con un sonriente Koenig saludando al público. El bis empezó, como era de esperar, con la famosa "Horchata", de la que tan orgullosos se sintieron en Valencia. No había tiempo para mucho más, y "Mansard Roof" y el frenético ritmo de "Walcott" daban por concluida la noche.
Otra noche inolvidable en el Coliseu do Porto. No se puede pedir más.


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