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10 de noviembre de 2017

Perfume Genius y Julien Baker encabezan el Festival Para Gente Sentada


Los que alguna vez habíamos podido asistir en el pasado al Festival Para Gente Sentada y ver a artistas como Bill Callahan, Patrick Wolf, Perry Blake o Sondre Lerche, llegamos a perderle la pista al festival e incluso a creer que había dejado de celebrarse. Y es que en los últimos años este evento ha cambiado de ciudad (ha pasado de celebrarse en Santa María da Feira a tener lugar en la ciudad de Braga) e incluso de época del año (solía celebrarse en torno a febrero o marzo, mientras que ahora se celebra en otoño, ya sea septiembre, octubre o noviembre). 

Con el cambio salimos ganando. En los últimos años Mercury Rev, Giant Sand o José González se han subido a las tablas del espectacular Theatro Circo, uno de los más bonitos del norte de Portugal, y la experiencia de los organizadores (los mismos que convierten año tras año el Paredes de Coura en nuestro festival favorito) es toda una garantía de calidad. Además del escenario del Theatro Circo, la música se extiende por la ciudad en otros dos escenarios, gnration y el propio Centro da Cidade.

El Festival Para Gente Sentada se celebrará los próximos viernes 17 y sábado 18 de noviembre, con los conciertos de Perfume Genius, Julien Baker, Capitão Fausto, First Breath After Coma, Holy Nothing, Moullinex, Luís Severo, Ermo y Máquina del Amor. Los precios son más que razonables: la entrada para un día cuesta 20 euros, mientras que el abono para todo el festival cuesta 30. Podéis comprar las entradas aquí


El norteamericano Perfume Genius viene a presentar su cuarto álbum, "No Shape" (2017), tras el aclamado por la crítica "Too Bright". Ha estado de gira con The xx recientemente y ha despertado no sólo la admiración del público, sino la de sus propios compañeros. También procedente de EEUU y compañera de sello discográfico de Perfume Genius, Julien Baker trae nuevo disco bajo el brazo, "Turn Out the Lights" (2017). Pese a su juventud (22 años) ya ha llamado la atención de la crítica con su debut "Sprained Ankle" (2015) y va camino de convertirse en una de las voces más personales de su generación gracias a canciones tan maravillosas como "Appointments".



19 de septiembre de 2017

Editors anuncian parada en Galicia en su próxima gira


Editors han dado a conocer las primeras fechas de su próxima gira, que arrancará el próximo 17 de marzo de 2018 en Amberes (Bélgica). A su paso por España, con paradas en Madrid y Barcelona, los británicos han incluido una fecha en Galicia. El sábado 28 de abril tocarán en A Coruña, en la Sala Pelícano. Será la tercera vez que toquen en Galicia, tras debutar en 2013 en el festival PortAmérica (Nigrán) y repetir en 2016 en la playa de Riazor (A Coruña), dentro del Festival Noroeste Estrella Galicia.

Tras la publicación de "In Dream" (2015), su quinto álbum y uno de los mejores de su carrera, Editors han comenzado a grabar a finales del pasado año y durante buena parte de este las canciones que formarán su sexto disco, así que es probable que lleguen a A Coruña con nuevo álbum bajo el brazo.

Las entradas para el concierto en la Sala Pelícano saldrán el próximo jueves a la venta a través de esmerarte y ticketea.


29 de agosto de 2017

Festival Vodafone Paredes de Coura (sábado 19 de agosto)


Se acercaba el final. El broche de oro de la 25 edición del Vodafone Paredes de Coura lo iban a poner Benjamin Clementine, Foals, Ty Segall o Foxygen, entre otros. Todas las entradas estaban agotadas, tanto los abonos como las entradas diarias, y se esperaban algo más de 27.000 personas. 


Casi por sorpresa, Benjamin Clementine presentó "I Tell a Fly", su próximo disco, en el Centro Cultural de Paredes de Coura. En un evento exclusivo para la prensa, pudimos escuchar su nuevo álbum y hubo una posterior rueda de prensa con el artista. Puedo deciros que "I Tell a Fly", que se publica el próximo 15 de septiembre, va a sorprender a quien espere más de lo mismo. El álbum es complejo, con muchas capas de sonido y un instrumento muy popular del Barroco, el clavicémbalo, sonando en todas las canciones. Clementine no pierde su esencia, siempre ligada a su característica voz y a su piano, sino que enriquece su sonido con toques operísticos y de música clásica que pueden recordar al Rufus Wainwright de "Want One" y "Want Two". Una evolución en la que quizás haya tenido algo que ver su colaboración con Gorillaz en "Hallelujah Money". Canciones como "Phantom of Aleppoville" o "By the Ports of Europe" tratan de ser un reflejo de su tiempo y de la situación actual del mundo, especialmente la de Europa. Algunas de esas canciones sonarían más tarde en el escenario de Paredes de Coura.


Ya en el festival, Manel Cruz, ex-miembro de los míticos Ornatos Violeta (todo un referente en Portugal) y Foge Foge Bandido, congregaba ya a miles de personas ante el Palco Vodafone. Aunque todavía no es demasiado popular fuera de Portugal, en el país vecino su música mueve masas. Abrió por todo lo alto el Palco Vodafone y acabó el concierto con una merecida ovación.  


Lo de Foxygen fue toda una clase magistral. Venían a presentar el estupendo "Hang" (2017), y su setlist se centró precisamente en el álbum. Las bandas sonoras, los musicales y la grandiosidad del rock o el glam de los 70 han inspirado las canciones de un disco que ya suena a clásico. Sam France derrochó carisma, simpatía e ironía sobre las tablas, rodeado de una banda que sonó infalible. Disfrutamos de temazos como "Follow the Leader", "America", "Avalon" o "Rise Up" en uno de los conciertos más divertidos y disfrutables del festival. Con el torso y la cara pintados con un maquillaje tan blanco como su traje, France se ganó al público y ofreció uno de los conciertos más memorables del festival.


Casualmente, Alex Cameron fue, en cierto modo, descubierto por Foxygen cuando actuaba en el Club Silencio, el local exclusivo que posee David Lynch en París, bautizado a raíz del club que aparecía en su film "Mulholland Drive" (2001). No es de extrañar. Uno puede imaginarse perfectamente algunas de sus canciones sonando en el cine de Lynch, cuando algunos críticos han dicho de él que suena como si Nick Cave cantase con Suicide. Para mí fue el mejor concierto que se vivió en el Palco Vodafone FM en esta edición. "She's Mine", "Take Care of Business" o "Marlon Brando" mostraron a un artista con talento que no dejó de bailar y dirigirse al público durante todo el espectáculo. Todo un descubrimiento que pedía a gritos un lugar en el escenario grande en futuras apariciones en el festival. Seguro que lo tendrá.


No cabe duda de que Benjamin Clementine era uno de los artistas más esperados y especiales del festival. Estoy seguro de que Clementine no tocaría en cualquier festival, pero el Paredes de Coura, ya lo he dicho, es muy especial. La sensación era la de estar viendo un concierto del artista en un anfiteatro natural. El respeto era total. La química entre Clementine y el público fue absoluta desde el primer momento. El británico aprovechó para presentar algunos temas nuevos como "God Save the Jungle", "By the Ports of Europe", "Jupiter" o "Phantom of Aleppoville", que en directo demostraron no desentonar con sus composiciones previas. Sin duda los momentos más especiales llegaron con las interpretaciones de "Nemesis" y "Condolence", cantadas tanto por el propio Clementine como por el público.


Miles de bombillas encendidas, miles de voces coreando las canciones... así de espectacular lucía Paredes de Coura durante el concierto de Clementine. Para la despedida, cómo no, "Adios", que ponía el punto final a un maravilloso directo que ya ha pasado a formar parte de la historia del festival. La ovación final fue la más larga que se vivió en esta edición.


Ty Segall no iba a tenerlo fácil. Con una carrera tan prolífica que ya acumula diez álbumes con sólo 30 años, Segall es ya un nombre propio dentro del garage rock. Apoyado por la banda que le acompaña actualmente en directo, The Freedom Band, Segall dio todo un recital de rock en el que alargó las partes instrumentales de sus canciones. Abrió con "Break a Guitar", si mal no recuerdo, y su último disco, "Ty Segall" (2017), tuvo un especial protagonismo dentro del setlist. Son más que evidentes las influencias del rock de los 70 y de grupos como Deep Purple en este punto de su carrera, y eso se notó en el directo. Hubo pogos y crowdsurfing por doquier, y sus fieles seguidores agradecieron que recuperase un tema que no tocaba en años, "Girlfriend". Acabó el concierto intercambiando instrumento y poniéndose a los mandos de la batería. Fue un buen show, aunque le tocó pelear con dos conciertos, el de Clementine y el de Foals, que lo pusieron muy difícil esa noche.


Conscientes de que tenían que dejar el listón bien alto para lograr un fin de fiesta espectacular, Yannis Philippakis y su banda salieron dispuestos a triunfar. Con una puesta en escena que recordaba un poco a la de Radiohead (proyecciones de los propios miembros del grupo tocando en directo y luces que partían del escenario para dirigirse al público), Foals arrancaron con "Mountain at My Gates". El setlist hizo un recorrido por todos sus discos, desde "Antidotes" (2008), con "Olympic Airways", "Heavy Water", "Red Socks Pugie" o "Electric Bloom", hasta su última entrega, "What Went Down" (2015), con "Night Swimmers", "Snake Oil" o "A Knife in the Ocean". Pasaron más de puntillas por sus otros álbumes, y sin embargo fueron "Spanish Sahara", "Black Gold", "Late Night" o, especialmente, "My Number", las que más emocionaron a los presentes.


Con la incontestable "Inhaler", Foals cerraban un concierto sin fisuras. Pero hubo sorpresa. Ante la demanda del público y viendo que, de alguna manera, "cerraban" el festival, Foals reaparecieron para un bis. No tardaron en ondear la bandera de Portugal y mostrar su agradecimiento tocando "What Went Down" y "Two Steps, Twice", con Philippakis bajando con su guitarra para pasearse tocando por el foso reservado a los fotógrafos. Si el de Clementine fue un concierto memorable, el de Foals, aunque fuese otro estilo musical, no se quedó atrás. Tienen uno de los mejores directos que uno puede ver hoy día y dejaron su huella en el Paredes de Coura.


Cuando ya nos disponíamos a retirarnos, unos chicos de la Escola de Rock se subieron a una grúa para cantar y tocar el cumpleaños feliz a esta 25 edición del festival. Acto seguido comenzó a llover confetti y cintas de colores mientras sonaba "All My Friends" de LCD Soundsystem en un final emocionante y muy especial. Todos acabamos coreando la canción y pensando: qué bonito ha sido todo esto.

He ido a muchos festivales en mi vida, mejores y peores, pero hay pocos, muy pocos, que tengan ese algo especial. Paredes de Coura lo tiene. El enclave es espectacular, pero el ambiente también lo es. Durante una semana, miles de amantes de la música se unen en la localidad portuguesa para olvidarse del mundo, desconectar y vivir. Porque si algo ha logrado el Vodafone Paredes de Coura es no sólo convertirse en un paraíso, sino en toda una celebración de lo que significa estar vivo. 

Fotografías: Hugo Lima (cortesía de la organización del Vodafone Paredes de Coura)

25 de agosto de 2017

Festival Vodafone Paredes de Coura (viernes 18 de agosto)


El viernes fue uno de los días que reunió más estilos musicales variados. No había un claro cabeza de cartel, aunque el nombre más popular fuese el de Beach House, probablemente. Aún así, había varias propuestas interesantes, como las de Japandroids, Young Fathers o BadBadNotGood.


A primera hora de la tarde tuvimos la oportunidad de acercarnos a ver una de las Vodafone Music Sessions a cargo de Moon Duo. Las Vodafone Music Sessions son una serie de conciertos íntimos, no necesariamente acústicos, que se celebran al aire libre durante los días del festival. Éste en concreto tuvo lugar en el centro de la villa de Paredes de Coura, y fueron muchos los que se acercaron a verlo, además de todos los que estaban tomando algo en las terrazas y se toparon con un concierto por sorpresa. Moon Duo, que tocarían horas después en el festival, tocaron tres temas que fueron alargando hasta llegar a la media hora. Psicodelia rock y noise en estado puro.


Cuando nos acercamos al recinto, el canadiense Andy Shauf tocaba ya en el Palco Vodafone FM. Lo poco que había escuchado de su música me gustó, pero lo cierto es que en directo echaba algo en falta. Sus canciones son maravillosas, piezas de orfebrería pop y folk, pero quizás la sensación hubiese sido distinta en una sala. A lo mejor lo que falló fue la selección de canciones, no especialmente acertada para un festival. En cualquier caso, se echó en falta una pizca de magia que nada tiene que ver con el estilo musical (Kings of Convenience lo demostraron hace unos años en el festival). Esperamos volver a disfrutar de su música en mejores ocasiones.


La sorpresa del día, con mayúsculas, la dieron los escoceses Young Fathers. Su concierto fue espectacular y fueron de menos a más, hasta un final por todo lo alto. Ganadores del Mercury Prize en 2014 por "Dead", su álbum de debut, Young Fathers se subieron al Palco Vodafone con paso firme y una seguridad a prueba de bombas. Cuatro personas sobre el escenario, tres voces, percusiones y electrónica que hicieron temblar los cimientos de Paredes de Coura. Hip-hop, electrónica, neo-soul... qué demonios importa cuando la música es buena y emociona. Nos hicieron saltar, bailar y corear temas como "Rain or Shine", "I Heard", "Only God Knows", "Get Up" o ese final apoteósico con "Shame".


Hubo emociones, baile, sentimiento... todo lo que uno le puede pedir a un concierto. Y hubo química con el público, por supuesto. Había que rendirse a los pies de una banda que se apoderó del escenario y nos dejó un concierto de los que se recuerdan toda la vida, poniendo el listón tan alto al resto de los grupos que, en mi humilde opinión, nadie pudo hacerles sombra en la noche del viernes.


Cuando uno planea y escoge los grupos a los que quiere ver en un festival, a veces se equivoca. Fue un completo error no asistir al concierto de BadBadNotGood. Por lo poco que pudimos ver desde lejos y leer en los medios, los canadienses, entre el jazz y el hip-hop instrumental, dieron uno de los conciertos más aplaudidos del festival. Lograron el favor del público con una propuesta arriesgada para cualquier festival, y fue una verdadera lástima que nos lo perdiésemos.


Me decepcionaron un poco los portugueses Octa Push. Canciones como "Please, Please, Please", con la voz de Catarina Moreno tienen su punto y son perfectas para la pista de baile. En directo, en cambio, con las voces pregrabadas y la formación de batería, bajo, teclados y electrónica, se echa en falta algo más. Al poco rato, los temas comienzan a parecerse demasiado entre sí y se la cosa se hace algo repetitiva, aunque esto sólo es una opinión personal, claro.


Estos días se publicaba una entrevista a Brandon Flowers (The Killers) en la que afirmaba que las bandas de rock de hoy en día ya no tienen tanto éxito porque "no son suficientemente buenas". Probablemente no haya escuchado nunca a Japandroids. El dúo canadiense de batería y guitarra forma parte de una generación que ha probado que con sólo dos instrumentos pueden hacer rock como si fuesen una banda: The White Stripes, Blood Red Shoes, The Black Keys... Con "Near to the Wild Heart of Life" (2017), el tan temido tercer álbum, se han consagrado como un grupo imprescindible dentro de la escena rock contemporánea. Su puesta en escena es sencilla pero muy bien pensada: Brian King a un lado con su guitarra y un montón de amplificadores detrás, David Prowse al otro con su batería sobre una plataforma y, de fondo, 5 potentes fuentes de iluminación para que el público no pierda detalle de lo que hace el dúo sobre el escenario.

Empezaron con fuerza, con ese temazo homónimo con el que abren su último disco, "Near to the Wild Heart of Life" (si ese estribillo ...so I left my home and all I had/ I used to be good but now I'm bad... no es puro rock, no sé qué demonios lo es). "Arc of Bar", "No Known Drink or Drug" o "North East South West", de la que dijeron que grabaron un videoclip en Porto que pronto veremos, fueron parte del sólido repertorio que tocaron. Para acabar, todo un pelotazo como es "The House that Heaven Built". Rock puro y duro. Japandroids se confirmaron como una de las mejores bandas de rock del momento, dando uno de los grandes conciertos del Paredes de Coura.


Beach House se hicieron esperar. Nada menos que 35 minutos de retraso sobre la hora prevista, aunque sí que es cierto que recuperaron el tiempo perdido después. Con el dúo de Baltimore me pasa algo curioso, y es que la primera vez que les vi en una sala (el Hard Club, en Porto) disfruté muchísimo y les vi muy bien. En cambio, cuando les vi en el festival NOS Primavera Sound la sensación fue completamente distinta: la iluminación, demasiado escasa para verles bien, y el espacio demasiado amplio como para lograr el ambiente intimista que buscan. Cuando salieron a tocar, el público ya se impacientaba. Respecto al sonido, ningún pero. Beach House suenen tan bien en directo como lo hacen en sus discos. Lo que a un servidor le cuesta entender es ese empeño en iluminar tan poco a la banda, lo que hace directamente imposible distinguirlos desde cierta distancia. 

Su repertorio incluyó temas ineludibles como "Wishes", "Sparks" o "Wild", y otras canciones como "Walk in the Park", "Silver Soul" o "Elegy to the Void", de su última entrega "Thank Your Lucky Stars" (2015). Fue un buen concierto pero no ayudó ni la escasa iluminación, ni la hora, ni ese retraso que aún hoy no sabemos a que se debió. Faltó química con el público y algo más de chispa. Ni siquiera el final con "Myth" dió lugar a la ovación que se esperaba.

Ya sólo quedaba la traca final, el último día del Paredes de Coura en el que se esperaba un lleno absoluto y una jornada épica.

Fotografías: Hugo Lima (cortesía de la organización del Vodafone Paredes de Coura)

24 de agosto de 2017

Festival Vodafone Paredes de Coura (jueves 17 de agosto)


El jueves se presentaba como una de las jornadas más completas del festival. Entre todos los artistas que íbamos a poder ver estaba el regreso de los míticos At the Drive-In, los siempre recomendables Car Seat Headrest (que cosecharon excelentes críticas a su paso por el NOS Primavera Sound en 2016), el joven y prometedor King Krule o la poco habitual presencia de Nick Murphy (Chet Faker), cuya gira europea no llegará hasta noviembre y que, al menos por el momento, no tiene previstas paradas en España ni Portugal.


A las 6 de la tarde inauguraban el Palco Vodafone FM los norteamericanos Sunflower Bean. Liderados por Julia Cumming, que aunque mantiene una carrera paralela como modelo ya llevaba años vinculada a la música con el grupo Supercute!, el trío debutó el año pasado con "Human Ceremony" (2016). Pese a ser una banda joven (Julia tiene sólo 21 años), se nota que tienen un directo rodado. No contaban con demasiado tiempo para tocar, alrededor de 30 minutos, pero aún así presentaron varias canciones nuevas. Julia ha asumido el liderazgo del grupo y lo lleva con carisma y simpatía. Entre el post-punk y la new wave, la banda se mueve con soltura y goza de un buen sonido. Su concierto dejó buenas sensaciones.


Los portugueses You Can't Win, Charlie Brown son una de las bandas revelación de los últimos años en el país luso. Acaban de publicar su tercer álbum, "Marrow" (2016), y forman parte de toda una generación de jóvenes que ha abrazado la música indie en Portugal, como Capitão Fausto, Best Youth, WE TRUST, Sequin... En algunos pasajes pueden recordar a Grizzly Bear, y más a menudo a Gómez, pero sus canciones ya tienen sello propio. Con "Pro Procastinator" cerraban un show que nos dejaba con ganas de más y nos descubría una interesante banda del país vecino.


Lo que empezó en su día como el proyecto en solitario de Will Toledo se ha convertido en los últimos años en una banda que levanta pasiones. Car Seat Headrest lograron el mismo poder de convocatoria que cualquiera de los cabezas de cartel del festival. Toledo no se acercó demasiado al público, apenas dijo unas palabras, pero su música habló por sí sola. La mayor parte del repertorio se centró en "Teens of Denial" (2016), su último y aclamado álbum. Temazos como "Fill in the Blank" (su letra suena ya a himno generacional: ...You have no right to be depressed/ You haven’t tried hard enough to like it/ Haven’t seen enough of this world yet...), "Drunk Drivers/ Killer Whales", "(Joe Gets Kicked Out of School for Using) Drugs with Friends", "Vincent" o "Unforgiving Girl (She's not an)" produjeron bailes y saltos de júbilo, además de los primeros pogos y el crowdsurfing, muy habitual en Paredes de Coura.


Will Toledo tiene talento, no cabe duda. Cuando la tendencia es cada vez mayor a sacar singles o a que los discos de música pop no duren más de 40 ó 45 minutos, Toledo ha publicado un álbum de 70 minutos que le ha consagrado como una de las voces más personales de su generación. Su concierto fue divertido y disfrutable de principio a fin, y uno de los mayores aciertos del cartel de esta edición.


Nos escapamos a ver un rato a los canadienses Timber Timbre, que ya habían comenzado a tocar en el Palco Vodafone FM. Extraños e inclasificables, su psicodélica música tiene también un toque cinematográfico, como si fuese la banda sonara de una película. Canciones como "Western Questions", "Velvet Gloves & pit", "Sewer Blues", "Moment", "Grifting" o "Hot Dreams" prueban que no son un grupo del montón. Llenaron la carpa entre seguidores fieles y curiosos, creando una atmósfera de película de serie B de los ochenta en la que podía pasar cualquier cosa. No sabría definir su música, pero me gustó cómo sonaron en directo.


Con sólo 19 años, King Krule debutaba con "6 Feet Beneath the Moon" (2013), que auguraba una prometedora carrera. Su música también resulta difícil de clasificar. Siempre marcado por su peculiar forma de cantar, a veces incorpora elementos hip-hop ("Ceiling"), otras se apoya básicamente en los acordes de guitarra ("Ocean Bed", "Baby Blue") o recuerda a los primeros pasos de sus compatriotas Arctic Monkeys ("A Lizard State"). Dió un buen espectáculo, aunque a mí personalmente no llegase a emocionarme su música. "Easy Easy" ponía el cierre a un concierto en el que aprovechó para estrenar temas del que será su próximo disco, que probablemente se publique antes de que acabe el año o a principios de 2018.


Nunca se puede decir "no volveremos a tocar juntos" cuando has tenido una banda de cierto éxito. Pese a sus desavenencias en el pasado, At the Drive-In volvieron a reunirse en 2012 y este mismo año publicaban su primer disco en 17 años, "in·ter a·li·a" (2017). Contaban con nuevas canciones y querían tocarlas en directo, aunque lo que el público estaba deseando escuchar fuesen las canciones de su mítico "Relationship of Command" (2000). El paso de los años no perdona, y a Cedric Bixler se le nota en su forma física. Aún así, no ha prescindido de sus característicos saltos sobre el escenario. Musicalmente siguen sonando tremendos, y así lo demostraron arrancando con "Arcarsenal". Desde el principio y como era de esperar, se formaron pogos y una ola constante de crowdsurfing en las filas más próximas al escenario. La banda de El Paso aprovechó también para presentar sus nuevas canciones, como "No Wolf Like the Present", "Hostage Stamps", "Ghost-Tape No. 9" o "Governed By Contagions", pero siempre intercalando los temas más populares de "Relationship of Command". 

"Pattern Against User", "Enfilade", "Sleepwalk Capsules" o "One Armed Scissor", con la que cerraron el concierto, permitieron que todos aquellos que "flipamos" en la adolescencia con sus canciones tuviésemos la oportunidad de verlos en directo coreando y saltando hasta la extenuación. Fue la gran reunión nostálgica de esta edición del festival y será uno de los conciertos más recordados de este 25 aniversario.


El lleno era casi absoluto para ver a At the Drive-In, pero es que cuando comenzó a tocar Nick Murphy (Chet Faker) resultaba muy complicado hacerse un hueco para verle. Aunque ha dejado atrás recientemente el nombre artístico de Chet Faker, las canciones de su único álbum publicado bajo este apodo, "Built On Glass" (2014) fueron las protagonistas del show. Sorprendió a todos rodeado de una banda y abriendo con su hit más conocido, "Gold", aunque en una versión más rockera. También sonaron "Talk Is Cheap" o "1998", que en directo crecieron y sonaron todavía con más fuerza.

La sensación, sencillamente, era la de estar asistiendo al nacimiento de una estrella, aunque quizás fuese en realidad la muerte de Chet Faker. Y digo esto porque en la web del propio Murphy ya no aparecen referencias a su pasado como Faker. No hay en absoluto alusión alguna a "Built On Glass", sino sólo al EP "Missing Link", el primero que ha publicado bajo su verdadero nombre. Por ello, no me extrañaría que esta gira fuese la última en la que suenan las canciones de Chet Faker. 

Volviendo al concierto, el sonido fue espectacular y el australiano no paró de moverse sobre las tablas. Una lástima que la iluminación no ayudase a verle desde lejos, nos quedamos con ganas de volver a verle en directo.

El de Nick Murphy fue, junto a Car Seat Headrest y At the Drive-In, uno de los conciertos más especiales del festival. La cosa iba viento en popa, y sólo habíamos llegado al ecuador del festival. 

 Fotografías: Hugo Lima (cortesía de la organización del Vodafone Paredes de Coura)
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