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30 de agosto de 2013

Sinsal San Simón, Sereas e Piratas y Fanfarlo: tres opciones para un fin de semana musical en Galicia

No es la primera vez que se nos solapan varias opciones festivaleras en un mismo fin de semana en la comunidad gallega. Tenemos que elegir, claro, pero lo bueno es que hay opciones para todos los bolsillos. Desde la entrada gratuita, una entrada más barata (entre 5 y 8 euros) y otra para bolsillos más pudientes (alrededor de 40 euros).

El trágico accidente ferroviario producido en Santiago fue la causa del aplazamiento del festival Sinsal San Simón. Las fechas iniciales, 27 y 28 de julio, se han trasladado a los días 31 de agosto y 1 de septiembre, sábado y domingo, respectivamente. Con un cartel secreto que ya no podrá ser el mismo que iba a tener lugar en julio (grupos como Austra, que actuaban aquellos días en Portugal, ya no es posible que actúen en esta ocasión), los artistas que actuarán en el festival siguen siendo un misterio. Aún así, un numeroso público confía en el criterio de los organizadores, que el pasado año trajeron a artistas como Alt-J o Alela Diane, y las entradas para el sábado ya están agotadas. Quedan aún algunas para el domingo, en el que repetirán todos los artistas que actúen el sábado. El precio ronda los 40 euros, e incluye el viaje de ida y vuelta en barco a la isla de San Simón, cerca de Vigo.

Al festival Sereas e Piratas le sucedió lo mismo que al Sinsal. Tenía previsto celebrarse el 27 de julio, pero finalmente tendrá lugar mañana, 31 de agosto. En esta ocasión, los organizadores sí han logrado mantener el mismo cartel con la colaboración de los grupos. Un cartel que incluye a Músculo!, Wild Balbina, Franc3s o Chucho, la gran atracción del festival. La ubicación será la playa de Razo (Carballo), en A Coruña. Con entrada de 8 euros en taquilla (5 en anticipada), tendrá acampada gratuita, campeonatos de skate, surf y voley-playa; mercadillo, dj's e incluso sesión vermú con el grupo 4 Waves.

La tercera opción, y no por ello menos importante, es la de acudir al último concierto del ciclo Atardecer no Gaiás. Los británicos Fanfarlo han sido los elegidos para cerrar esta serie de conciertos al aire libre que se celebran en verano en la Cidade da Cultura (Santiago de Compostela). Lo mejor de todo es que la entrada será gratuita. A partir de las 21:00, Fanfarlo presentarán algunas canciones de lo que será su tercer disco y repasarán sus canciones más conocidas.

Ya véis. en la variedad está el gusto. Y para gustos...



29 de agosto de 2013

PortAmérica 2014 ya tiene fechas: 17, 18 y 19 de julio

Tras el éxito de la segunda edición de PortAmérica, esmerArte, empresa creadora y organizadora del festival, acaba de anunciar ya las fechas para la próxima edición, en 2014.

PortAmérica 2014 se celebrará los días 17, 18 y 19 de julio, aunque queda pendiente por confirmar si se mantendrá su ubicación en el Porto do Molle (Nigrán). 

Próximamente se darán a conocer los primeros nombres del cartel y se pondrán los primeros abonos a la venta, además de que se confirmará su ubicación. 

Durante los tres días que ha durado el festival, PortAmérica 2013 ha reunido a casi 20000 asistentes, convirtiéndose así en el evento musical de mayor éxito del año en Galicia.

27 de agosto de 2013

Paredes de Coura 2013 (17 de agosto): Todos los indies fuimos al concierto...

No sé cómo lo hacen, pero los organizadores del Paredes de Coura siempre se las arreglan para incluir en su cartel algún nombre imprescindible que hay que ver sí o sí. En 2006 fue la oportunidad única para ver a Morrissey, en 2009 la gira de despedida (en aquel momento lo era) de Nine Inch Nails o, en 2011, el regreso de Pulp a los escenarios. Este año el plato fuerte era Belle and Sebastian que, aunque también actuaban en el Sonorama unos días antes, atrajeron a miles de espectadores a la localidad portuguesa el sábado 17 de agosto.

Ya fuese porque era el último día del festival, ya fuese por la ausencia de otras bandas de importante tirón en la jornada, no muchos se acercaron temprano al festival. El panorama a eso de las 6 de la tarde (hora portuguesa), era el que se ve en la foto. Apenas un puñado de valientes que esperaban en primera fila para ver a su grupo favorito (me refiero a Belle and Sebastian) y otros pocos que tratábamos de rentabilizar al máximo posible la entrada diaria del sábado (sólo para ver a Belle and Sebastian hubo que pagar lo que costaba la mitad del abono para los cuatro días, algo más incluso debido a los gastos de gestión) viendo a algunos grupos en el escenario pequeño del festival.

Abrían en el escenario Vodafone FM el trío luso :papercutz. Una apuesta por los sonidos electrónicos y oscuros con una fuerte presencia de la percusión en todas sus canciones. Ecos de Crystal Castles, Zola Jesus o la parte más oscura de Bat for Lashes flotaban en el ambiente. El público no era demasiado numeroso y lo cierto es que la fórmula se repetía en todos y cada uno de los temas, de manera que era difícil distinguir unos de otros. Con todo, no tienen mal directo, aunque a menudo resulten repetitivos.


Excesivamente lento me pareció el directo de Ducktails. No es que fuese seguidor de la banda con anterioridad (que supongo que a sus fans si les gustaría su directo), pero por lo poco que había escuchado esperaba un concierto entretenido. Lo cierto es que tras un par de temas abandoné la carpa en la búsqueda de un café (¿cuándo habrá café en los festivales españoles?) y me acerqué a la carpa grande para ver que se cocía por allí.

Sinceramente, se echan de menos aquellos años donde uno descubría magníficas bandas en el Paredes. Grupos como Gómez, White Rose Movement o We Are Scientists que descubríamos casi por casualidad y con un directo fantástico. Claro que el Paredes ha cambiado mucho en los últimos años (especialmente desde el pasado 2012), volviendo su cartel cada vez más alternativo y buscando un público mucho más determinado.

Mientras Ducktails tocaban en la carpa, Palma Violets calentaban al público desde el escenario grande. Enésima reencarnación del espíritu autodestructivo y punk de Pete Doherty y mirándose en el reflejo de bandas como The Libertines, los británicos Palma Violets animaban a un grupo de adolescentes que se agitaban y golpeaban entre sí como si no hubiese un mañana. Muchos de ellos hacían moshing, e incluso el cantante se animó a darse un baño de masas (literalmente) arrojándose al público de las primeras filas. 

Un público que, acabada su actuación, se desplazó prácticamente en masa hacía la carpa donde estaban a punto de tocar Phosphorescent. Otros (los menos) optamos por buscar una mejor posición y esperar para ver a los estadounidenses Calexico.

Calexico son una de esas bandas que se crecen en el directo. Parecía casi imposible arrebatarles protagonismo a los cabezas de cartel de la noche, pero ellos lo consiguieron. Jairo Zabala (DePedro) es ya una incorporación más que habitual cuando Calexico giran por nuestra península, y formó parte de esa gran banda que Calexico ponen en escena en sus conciertos.

Tiraron de su repertorio habitual, nos hicieron bailar y cantar muy a gusto y también nos sorprendieron. Pocos serían capaces de mezclar un tema como "Not Even Stevie Nicks..." con el mítico "Love Will Tear Us Apart" llevado a su propio terreno, o versionar el clásico de Love, "Alone Again Or". Canciones como "Güero Canelo" o "Sunken Waltz" tendieron puentes entre las culturas latinas y americanas, haciendo de la fusión y la diversión su bandera.

En un panorama en el que, cada vez más, se prima lo diferente y lo más nuevo, Calexico demostraron  que la experiencia es un grado y que lo maravilloso de las buenas canciones es que no tienen fecha de caducidad. Sorprendieron, divirtieron y se ganaron el gran aplauso de los presentes, como ese actor secundario que le roba los planos al protagonista. Chapeau.

Nadie se movió tras el concierto de Calexico. Estaba más que claro que todos íbamos allí a ver a Belle and Sebastian y nadie quería perdérselos. 

Con un enorme telón de fondo con una oscura imagen y el nombre del grupo (la portada de su recientemente publicada recopilación de rarezas "The Third Eye Centre"), los escoceses salieron a escena sabiéndose protagonistas de la noche de antemano. Stuart Murdoch anunció que harían un repaso a su carrera sobre el escenario, dando al público exactamente lo que esperaba de ellos.

No tardaron en sonar algunas de sus canciones más célebres, como "I'm a Cuckoo", "Another Sunny Day" o "I Want the World to Stop", haciendo las delicias de sus seguidores. Murdoch quería que bailásemos con él y no tardó en invitar a un par de fans a que bailasen con él en el escenario.

Dos chicas fueron las afortunadas elegidas para bailar sobre el escenario mientras el grupo tocaba "Sukie in the Graveyard". Una vez se hubieron bajado, los escoceses siguieron regalándonos los oídos con clásicos como "The Blues Are Still Blue", "Mayfly" o "Funny Little Frog". Todo el concierto transcurría con normalidad hasta que Murdoch decidió invitar a más gente de nuevo a subirse al escenario y la cosa se le fue un poco de las manos.

No dudo de que esas 10 ó 15 personas disfrutasen bailando "The Boy with the Arab Strap", (incluso se sumaron los miembros de Palma Violets) pero Murdoch no pensó en las consecuencias que eso nos traería a los que nos quedábamos abajo. Ahí comenzaron los empujones de quienes querían ahora colarse a las primeras filas y de algún que otro ya bastante perjudicado que hasta se atrevió a hacer moshing con Belle and Sebastian. Como lo oís. Que no es un concierto de Metallica, por el amor de Dios.

Incidentes aparte, Belle and Sebastian dieron el concierto que esperábamos de ellos, ni más ni menos. Un repaso a su trayectoria que cubrió las expectativas de todos sus seguidores, aunque no hubiese grandes sorpresas. 

No quise saber ya nada del dj set de Justice (ni siquiera sé la diferencia que hay entre uno de sus conciertos y esto, ya que tampoco en el Optimus Alive les vi tocando instrumento alguno), así que di por terminada la jornada.

No podría hablar de todo el festival, ya que sólo estuve en la última jornada, pero sí puedo hablar de lo que vi aquel sábado. El cartel era mejorable (nada que decir respecto a Belle and Sebastian y Calexico, pero podría haber, al menos, un tercer grupo de renombre que mereciese tanto la pena como ellos), sobre todo teniendo en cuenta el encarecimiento que las entradas de día han experimentado en los últimos años, y la organización estuvo bien, pero fue un auténtico coladero (comentaban que el día anterior algún descerebrado sacó una bengala durante un concierto). Aún así, la ubicación natural de la playa fluvial do Tabuao sigue siendo inmejorable, y la cercanía del festival a tierras gallegas sigue atrayendo numeroso público de nuestra tierra. 

Como dice la canción: no está mal, pero puede mejorar...

22 de agosto de 2013

Miss Caffeina + Músculo!, Vilagarcía de Arousa, 14-08-13

La semana pasada, con motivo de las fiestas de San Roque, se pasaron por Vilagarcía los madrileños Miss Caffeina. Un concierto bastante diferente de lo habitual, que destacaba entre otros nombres mucho más comerciales y menos interesantes en el cartel de las fiestas.

No estaban solos. Les acompañaban los gallegos Músculo!, y una muy anunciada (a través de las redes sociales) colaboración sorpresa de Fon Román.

Desde Valga llegaban Músculo!, una formación que si bien no destaca en las grabaciones presentes en su bandcamp, sí lo hace, en cambio, en directo. Esas canciones que uno puede escuchar a través de internet no hacen justicia al buen sonido en directo de la banda. 

Ellos fueron los encargados de abrir el escenario y conseguir que la gente se fuese acercando al escenario situado en el Parque da Xunqueira. Pop-rock electrónico que serviría de perfecto final para cualquier festival que se precie, y que sorprendió a todos los presentes (entre los que me incluyo). 

No sabría decir qué esperaba de Miss Caffeina. Había escuchado algunas de sus canciones y, bueno, lo cierto es que parecía un grupo que en directo ganaría bastante. No habían inventado la pólvora, pero tenían suficientes buenas canciones como para dar un buen concierto.

Quizás no congregaron tanto público como esperaban, pero la verdad es que probablemente su popularidad por estos lares no es tan grande como creían. Tampoco habían actuado anteriormente por la zona, y puede que eso también jugase en su contra. 

Comenzaron interpretando temas de su disco más reciente, "De Polvo y Flores" (2013), como "Disfraces", que rápidamente combinaron con canciones más antiguas como "Capitán" o "Superhéroe". Sonaban bien, pero cada vez que Alberto Jiménez, su cantante, se marcaba un baile o agarraba la pandereta uno no podía evitar hacer comparaciones: esto ya lo he visto. Las similitudes con los archiconocidos Vetusta Morla, un grupo surgido antes que ellos, son más que evidentes en esos momentos. La sombra de Pucho aparece sobre el escenario y es difícil sacártela de encima cuando se trata de un grupo que has visto tantas veces y tienes tan presente.

"N1" o "Modo Avión" hicieron las delicias de las fans más adolescentes, mientras los demás disfrutábamos de su directo sin dejar de tener presente a esa otra banda madrileña. Sobraban los speech, es decir, las parrafadas que soltaba su líder entre canciones y que se hacían a todas luces innecesarias. Por el medio cayeron un par de versiones, una de ellas la del tema de Francisca Valenzuela "Buen Soldado", que todavía recordábamos de su paso por PortAmérica.

La colaboración de Fon Román fue muy breve. Apenas se subió al escenario para cantar un tema junto a la banda y su colaboración supo a poco.

Nos hicieron esperar hasta el final para poder escuchar su tema más conocido, "Hielo T", y que fue sin duda el momento cumbre del concierto.


Hay buenas canciones y buen directo, pero faltó personalidad. Por mucho que admires a otros grupos, no basta con imitar gestos y poses para lograr el éxito, sino que hay que buscar un camino propio. Y a Miss Caffeina, de momento, le queda mucho por recorrer.

Ver más fotos del concierto en Facebook

14 de agosto de 2013

Miss Caffeina, esta noche gratis en Vilagarcía de Arousa

No es muy habitual encontrar buenos conciertos entre la programación gratuita de las fiestas de nuestros pueblos. La cosa cambia cuando se trata de una ciudad más grande como A Coruña (recordemos a Suede la semana pasada), pero sin duda es difícil encontrar alguna banda interesante que ver entre los infinitos bolos de la orquesta Panorama por nuestra geografía y los conciertos de ex-concursantes de Operación Triunfo. 

Ha sido una agradable sorpresa, por tanto, encontrarse entre la programación de conciertos de las fiestas de San Roque, en Vilagarcía de Arousa, al grupo indie Miss Caffeina. Los madrileños darán esta noche un concierto gratuito en el Parque da Xunqueira, a partir de las 22:30 de la noche. Músculo!, procedentes de Valga, ejercerán de teloneros, mientras que Fon Román será el artista invitado de Miss Caffeina, por lo que seguramente canten algunas canciones juntos.

Una buena oportunidad para disfrutar de la música al aire libre y con entrada gratuita, algo que se agradece (y mucho) en estos tiempos. La cita es en Vilagarcía a las 22:30, no digáis que no os aviso.

12 de agosto de 2013

Suede, Playa de Riazor, Coruña, 09-08-13

Son muchas las bandas que, pasados unos años, deciden volver a reunirse. Son menos, en cambio, las que vuelven en plena forma, y muchas menos, las que publicaban nuevo disco recuperando parte de su gloria. Uno de estos casos es el de los británicos Suede que, diez años después de su separación, han vuelto a reunirse y a publicar nuevo trabajo, "Bloodsports" (2013), que les ha devuelto la pegada que tenían en los noventa. 

La cita era en el Noroeste Pop Rock, en la playa de Riazor y con entrada libre, así que la asistencia era prácticamente inexcusable. Diez años después de su concierto en el SantiRock en 2003, del que muchos conservábamos un memorable recuerdo, queríamos saber si los propios Suede estarían a la altura del recuerdo que guardábamos de ellos.

Para sorpresa de todos, comenzaron con un guiño a los más fans tocando una de sus caras-B, la espléndida y pausada "Europe Is Our Playground". Mientras algunos se sintieron defraudados por ese principio, otros apreciamos ese comienzo nada habitual y que sería una señal de lo que iba a ser un concierto único. Le siguieron "Barriers" y "It Starts and Ends with You", dos de los temas de su último disco, que fueron calentando el ambiente para el primer clásico de la noche.

Brett Anderson ya estaba metido en sus bailes, sus poses, y sus saltos desde los altavoces, así que era el momento de quemar el primer cartucho de la noche. Cuando comenzó a sonar "Trash" fue cuando el público comenzó de verdad a animarse y a cantar. A partir de ahí sonó el repertorio que cualquier seguidor de Suede hubiese firmado antes del concierto sin dudarlo.

Clasicazos como "Animal Nitrate" o "So Young" mostraban una banda en plena forma con un Anderson pletórico a la cabeza, y nos pusieron nostálgicos a más de uno. No fue una sorpresa tampoco que sonase "By the Sea", dada la ubicación del concierto, al lado del mar, como tampoco lo fue que sonasen otros clásicos como "She's in Fashion" o "The Wild Ones". 

Aunque la asistencia fue muy numerosa, como cabía esperar (algunos medios hablaban de alrededor de 25000 asistentes), no hubo problemas de espacio para disfrutar con el concierto. Uno podía moverse a gusto bailando "Beautiful Ones" o "Can't Get Enough". Anderson demostró ser un animal del escenario y uno de esos líderes que necesita una banda para ser realmente grandes. 

No titubearon para combinar auténticos clásicos como "Metal Mickey" con temas nuevos como "Hit Me", pasando por otras canciones conocidas de la banda como "Everything Will Flow", construyendo así un repertorio que recorrió toda la discografía de los británicos.

Hora y media de concierto fue suficiente para que no faltase absolutamente ninguno de sus clásicos, para tocar nuevas canciones y para hacer fans entre las nuevas generaciones. Toda una lección a la que le faltaba sólo el bis para poner la guinda sobre el pastel.

Fue una pena no escuchar a la gente aplaudiendo para reclamar que Suede volviesen al escenario. Algunos se confunden y abuchean cuando deben aplaudir, y es triste no escuchar aplausos que demanden una canción más del grupo. Aún así, y pese a que éramos apenas 4 personas (contadas, creedme), las que aplaudíamos, Suede son unos profesionales y volvieron al escenario para hacer la despedida que ellos habían planeado.

Como hace diez años en aquel concierto en el Multiusos do Sar, los británicos se despidieron con "Saturday Night". Brett Anderson tuvo previamente unas palabras para acordarse de las víctimas del reciente accidente de tren en Santiago y dedicarles la canción. También como entonces, Anderson bajó de las tablas y cantó mientras estrechaba la mano de algunos afortunados de las primeras filas. Fue un final emocionante a la altura de un concierto memorable.


Suede son uno de los grandes. De esas bandas por las que no pasa el tiempo sobre el escenario, y que sólo lo dejarán cuando no sean capaces de darlo todo en cada concierto. ¿Estuvieron a la altura de su recuerdo? Sólo puedo responder con un rotundo sí.

9 de agosto de 2013

Homenaje a John Hughes: La Loca Aventura del Matrimonio (1988)

Cuando estrenó "La Loca Aventura del Matrimonio" ("She's Having a Baby", 1988), John Hughes había cerrado ya su etapa de comedias juveniles. Probablemente por miedo a quedarse encasillado, Hughes dejó a un lado un género en el que era el mejor (en su época sin duda alguna), para rodar comedias con John Candy, uno de sus grandes amigos, y escribir y producir guiones que otros rodarían (entre ellas la exitosa "Sólo en Casa", 1990, que dirigiría Chris Columbus). Pero tras rodar "Mejor Sólo que Mal Acompañado" ("Planes, Trains and Automobiles", 1987) con John Candy, Hughes tuvo un último arrebato de genialidad con "She's Having a Baby".

"She's Having a Baby" no es una comedia juvenil pero, en cierto modo, es un paso adelante lógico que podría protagonizar cualquier miembro de "El Club de los Cinco" (1985) con miedo al compromiso ante su inminente boda y su posterior paternidad. Kevin Bacon, que ya había protagonizado "Footloose" (1984) o "Diner" (1982), una comedia que se ha convertido en título de culto con los años, encarna a Jake Briggs, un jovencito muy nervioso ante su inminente boda con Kristy (Elizabeth McGovern). La presión de los padres de la pareja y el pánico ante el hecho de convertirse en padre de Jake supondrán una gran presión, difícil de sobrellevar para el futuro padre.

Pocas veces se ha llevado a la gran pantalla con tanta naturalidad y sentido del humor el miedo al compromiso y a convertirse en padre. No tiene la consideración de clásico que tienen otras de sus películas, pero tampoco es una película menor. Si uno presta atención, se dará cuenta de todos los aspectos en los que "She's Having a Baby" fue pionera. Sin ir más lejos, hay una escena en la que todos los vecinos de la pareja bailan y pasan el cortacésped en la que uno no puede evitar ver que ha influido en "(500) Days of Summer" (2009), y ese inolvidable número músical que protagoniza el encantador Joseph Gordon-Levitt tras haber pasado la noche con Zooey Deschanel.

"She's Having a Baby" es, probablemente, la comedia más divertida que se ha hecho sobre el matrimonio. Tanto Bacon como McGovern bordan sus papeles, incluso Alec Baldwin como el "amigo" y padrino de Bacon está brillante. En los créditos finales también hay sorpresa, ya que desfilan por la pantalla gente como Matthew Broderick (en su papel de Ferris Bueller), Magic Johnson, Roy Orbison, Ted Danson, John Candy o Dan Aykroyd, dando sugerencias para el nombre del pequeño que acaba de nacer.

Si bien otras comedias han hablado sobre el miedo al compromiso, casi todas lo hacen sobre los momentos previos a la boda, pero pocas hablan del temor al compromiso que supone el hecho de convertirse en padre. McGovern y Bacon no son una pareja perfecta, ni mucho menos, pero a su manera son encantadores. 

Qué decir de la banda sonora. Una vez más, Hughes demuestra su exquisito gusto musical con canciones de Kate Bush, Everything But the Girl o Bryan Ferry.


Puede que sea considerada una película "menor" en su filmografía, pero "She's Having a Baby" bien merece la pena. Con los años, ha conservado su encanto y su gracia, ya que los temas que trata no han pasado de moda. Ha cumplido ya 25 años y sigue haciendo reír y disfrutar. Hughes era un genio de la comedia, y es una pena que dejase de rodar películas tan pronto (dirigió la última en 1991, dicen que en parte porque se deprimió tras la muerte de su amigo John Candy en 1994). 

Pero Hughes seguirá vivo a través de sus películas, mientras haya gente que siga disfrutando con "El Club de los Cinco", "Todo en Un Día" o "Dieciséis Velas". Porque entendió que hacernos reír era el mejor homenaje que podía rendirnos. Hasta siempre.

8 de agosto de 2013

Homenaje a John Hughes: Todo en un Día (1986)

Todos hemos tenido alguna vez esa fantasía. Faltar un día al instituto y pasar un día tan genial como el de "Todo en un Día" ("Ferris Bueller's Day Off", 1986). Claro que ni tenemos a nuestro alcance ese Ferrari GT California de 1961, ni nos queda cerca el Art Institute de Chicago, ni tenemos a una chica como Mia Sara y, claro, tampoco estamos ya en edad de ir al instituto.

"Ferris Bueller's Day Off" fue el mayor éxito en taquilla de cuantas películas dirigió Hughes. Con más de 70 millones de dólares de recaudación, se convirtió en la décima película más taquillera de 1986. 

Partiendo de una idea muy simple (un chico que falta a clase y hace peyas con su chica y un amigo), esta divertidísima historia transcurre en apenas un día en el que Ferris (Matthew Broderick) tiene que esconderse de sus padres, engañar al director de su instituto y sacar el máximo partido del día.

Esta es la filosofía de vida de Ferris Bueller, un "carpe diem" con el que todos nos hemos sentido alguna vez identificados. "Tomar prestado" el coche deportivo del padre de tu mejor amigo, subirse a la carroza de un desfile para cantar "Twist and Shout" o disfrutar y poner poses de intelectual ante grandes obras de arte son sólo algunas de las peripecias de Ferris y sus amigos.

No cabe duda de que Ferris Bueller es el personaje más memorable de cuantos ha hecho Matthew Broderick, de hecho él mismo reconoce que la gente sigue refiriéndose a él como Ferris cuando le paran por la calle (y eso que han pasado ya 27 años desde que se estrenó la película). Hughes escribió el guión pensando expresamente en Broderick para el papel. 

Aunque ya en "Dieciséis Velas" (1984), Anthony Michael Hall se dirigía en un determinado momento a la cámara, hablándole directamente al espectador, la relación de Ferris con el público es total. Son muchas y muy numerosas las ocasiones en las que busca la complicidad del espectador, aconsejándole sobre como fingir una enfermedad ante sus padres o incluso despidiéndose del público después de los créditos finales (fue una de las primeras películas que incorporó esa sorpresa final, que luego muchos cineastas han imitado).

También juega un papel muy importante Cameron (Alan Ruck), el amigo de Ferris. Es quien pone el contrapunto cauto y preocupado, aunque en el fondo también tiene ganas de divertirse. Ruck tenía 29 años cuando interpretó el papel de este chico de 17, pero eso es tan sólo una anécdota. Su actuación en la película es memorable.

La guapa Mia Sara, quien había debutado junto a Tom Cruise el año anterior en "Legend", se llevó el papel de Sloane, la chica de Ferris. El reparto se completa con Jennifer Grey (antes de protagonizar "Dirty Dancing"), quien encarna a la hermana de Ferris; Charlie Sheen, que hace un pequeño papel ligando con ella en una comisaría; Jeffrey Jones, que interpretaba al director del instituto que trata de demostrar que Ferris no está enfermo, o Edie McClurg, que interpreta a su secretaria.

Como en toda la época dorada de Hughes, aquí la música también tenía un papel importante. Nunca se editó ninguna banda sonora del film, pero en él suenan Sigue Sigue Sputnik, una versión de The Smiths a cargo de The Dream Academy, o los Beatles, entre otros.


"Todo en un Día" es una película generacional, que amamos muchos de los que nacimos en los 80 y hemos visto decenas de veces (y nos sigue gustando como el primer día). Quizás a las nuevas generaciones no les resulte tan atractiva, pero seguro que pasan un buen rato viéndola. Como decía Ferris, "la vida pasa muy rápido; si no te paras y miras a tu alrededor de vez en cuando, podrías perdértela."

Oh Land estrena videoclip para "Renaissance Girls" y anuncia fecha para "WISH BONE"

La danesa Oh Land acaba de estrenar videoclip para su tema "Renaissance Girls", un adelanto de su nuevo trabajo que ya pudimos escuchar en mayo. Todavía no había fecha entonces para la publicación de su tercer disco, pero ahora sí la hay. "WISH BONE" saldrá a la venta el próximo 24 de septiembre y lo hará bajo el sello de la artista, Tusk or Tooth.

Para presentarlo, Oh Land estrena un videoclip con muchas coreografías y cambios de vestuario, en el que los protagonistas son el optimismo, el colorido y las ganas de pasárselo bien.

7 de agosto de 2013

Homenaje a John Hughes: La Chica de Rosa (1986)

"La Chica de Rosa" ("Pretty In Pink", 1986) es la única de las comedias de John Hughes que analizaremos esta semana que no dirigió Hughes. Probablemente, la causa era la ajetreada agenda de Hughes, que sólo en 1985 estrenó "The Breakfast Club" y "Weird Science", pero escribió el guión y ejerció de productor ejecutivo, además de estar presente en el rodaje. Es por ello que "Pretty in Pink" se considera una película de Hughes, aunque la dirigió Howard Deutch, quien posteriormente dirigiría otros guiones de Hughes como "Some Kind of Wonderful" (1987) o "The Great Outdoors" (1988).

De nuevo, Hughes insistió en que la protagonizase Molly Ringwald (fue la última vez que trabajaron juntos), pese a que la actriz se resistía a aceptar el papel por temor a encasillarse. Esa misma fue la razón por la que Anthony Michael Hall rechazó interpretar el papel de Duckie, que finalmente acabó interpretando Jon Cryer (popular en los últimos años gracias a su papel en la serie "Dos Hombres y Medio"). Andrew McCarthy, que acababa de estrenar "St. Elmo's Fire" (1985), fue el elegido para interpretar a Blane, el chico que se enamora de Ringwald en la pantalla.

La historia era la típica y tópica de chico-conoce-a-chica, se enamoran, pero deben hacer frente a los prejuicios de los demás sobre su relación, ya que Blane es un chico de clase alta (un pijo de la época, vaya) y Andie (Molly Ringwald) es una chica de clase obrera. La principal diferencia de "Pretty in Pink" respecto a otras películas similares de su época, es su estrecha relación con la música del momento. Andie trabaja en una tienda de discos, y hay quienes la consideran la primera película con banda sonora indie

The Smiths, INXS, New Order, The Psychedelic Furs (cuya canción daba título a la película) o Echo & The Bunnymen suenan a lo largo de la película. Pero fue la canción principal, "If You Leave", a cargo de OMD, el tema que logró más popularidad y se convirtió en el mayor éxito del grupo británico en Estados Unidos. Fue compuesta expresamente para la película y sigue siendo una de las canciones más conocidas de la banda.

Duckie, el personaje que interpreta a Jon Cryer, es aquí el que pone la chispa en la película. Enamorado en secreto de Andie, Duckie es un enamorado de la música que protagoniza una de las escenas más recordadas de la película, bailando e interpretando frenéticamente "Try a Little Tenderness" de Otis Redding. Su extravagante y peculiar vestuario, sus gafas de sol redondas y su carisma juegan un papel fundamental en la película.

"Pretty in Pink" se ha convertido, con el tiempo, en un título de culto, y su banda sonora está considerada una de las mejores de todos los tiempos. Además de las canciones que están publicadas en el disco que recoge la banda sonora como "Shellshock" de New Order, o "Please, Please, Please, Let Me Get What I Want", de The Smiths, en el film suenan la anteriormente mencionada canción de Otis Redding o "Elegia", de New Order, entre otras. 

 
En 2010, parte del casting de la película se volvió a reunir para una sesión de fotos para la revista Entertainment Weekly. Un número especial en el que también volvieron a encontrarse los protagonistas de "Regreso al Futuro" o la serie "Doctor en Alaska".


Sólo por su música, por la tienda de discos y por el numerito de Jon Cryer bailando, ya merece la pena ver la película. Quizás no sea tan divertida como "Dieciséis Velas" (1984), pero desde luego es una buena comedia, a años luz de la mayoría de las que vemos hoy en día. Además, tendréis que averiguar porque a Molly Ringwald la llamaron "La Chica de Rosa", ¿no? Yo os dejo con la incógnita, para que la veáis.


6 de agosto de 2013

Homenaje a John Hughes: El Club de los Cinco (1985)

Si empiezo a cantar "la lalala lalala" y ya sabéis de que canción estoy hablando, es que habéis visto "El Club de los Cinco" (1985). Con el paso de los años, esta historia de amistad entre cinco chicos con personalidades muy distintas entre sí, ha adquirido la consideración de película de culto.

Hoy se cumplen 4 años desde la muerte de John Hughes, cineasta al que esta semana dedicamos nuestra atención. Le recordaremos hoy hablando de, probablemente, la más legendaria de las películas que dirigió, "El Club de los Cinco" ("The Breakfast Club").

Antes de que supiese que iba a tener éxito su primera película como director, "Dieciséis Velas" (1984), Hughes decidió seguir haciendo comedia juvenil y repitió con los jovencísimos Anthony Michael Hall y Molly Ringwald. Para convencer a los productores de que el riesgo en taquilla sería mínimo, Hughes sólo se gastó un millón de dólares en hacer la película. Sólo en su primer fin de semana recaudó más de 5 millones, y se calcula que desde entonces ha ingresado más de 50 millones en beneficios.

De nuevo, al igual que en "Dieciséis Velas", el mayor acierto de Hughes (además de un guión sencillo pero conciso sobre cinco chicos castigados en el instituto un sábado por la mañana) fue el casting. Molly Ringwald interpretaba a Claire, la chica guapa y "modosita", mientras que Anthony Michael Hall repetía su papel de "nerd" encarnando a Brian. En un principio, era Emilio Estevez quien iba a interpretar al malote e inadaptado John Bender, aunque al final acabó haciendo el papel de Andy, el estudiante deportista. Se pensó en Nicolas Cage para el papel de Bender, aunque la decisión estuvo entre John Cusack y Judd Nelson, quien finalmente consiguió el papel (según Hughes, Cusack no resultaba lo suficientemente amenazador). Ally Sheedy interpretó a la solitaria Allison, una chica que apenas habla al principio de la película, pero cuyo personaje va adquiriendo poco a poco relevancia.

Los cinco actores protagonistas recibieron el nombre de "Brat Pack" a raíz de un artículo publicado en The New York Times, en el que también se incluía en este grupo a los protagonistas de "St. Elmo's Fire" (1985), entre los que además de Sheedy, Estévez o Nelson también estaban Andrew McCarthy, Rob Lowe o Demi Moore. 

Cuando Hughes empezó a rodar en marzo de 1984, "Dieciséis Velas" ni siquiera se había estrenado aún. La película se grabó en una escuela abandonada de Illinois, aunque tuvieron que adaptar el gimnasio y convertirlo en la biblioteca, ya que la biblioteca original era demasiado pequeña. Los actores ensayaron durante 3 semanas antes de grabar y rodaron todo el film secuencialmente, es decir, por orden cronológico.

No podemos olvidarnos tampoco del disciplinario director Dick Vernon, encarnado por Paul Gleason en una de sus interpretaciones más recordadas. El director del que todos tratan de escapar ha influenciado a muchos de los que siguieron, y cuesta imaginar a un director Skinner sin que antes hubiese un Vernon.

"El Club de los Cinco" es, básicamente, una historia de amistad. Cinco personajes, aparentemente, sin nada en común, que acaban descubriendo como sus problemas son casi los mismos, sólo que los viven de forma distinta. En apenas medio día, surgen entre ellos lazos que les unirán de por vida y que marcarán el resto de su existencia.

Y luego esta LA CANCIÓN. Esta vez no hay una banda sonora repleta de canciones, aunque suenan alrededor de una decena de ellas, destacando "We Are Not Alone", de Karla DeVito, canción que bailan en la película. "Don't You (Forget About Me)", de los Simple Minds, suena al principio y al final del film, y se convirtió en un éxito absoluto a raíz de la película. En Estados Unidos alcanzó el número 1 y se mantuvo tres semanas en aquella posición. La canción y la película se hicieron inseparables, de tal manera que es casi imposible pensar en la una sin la otra.

Aunque es un dato bastante desconocido, esta fotografía que sirvió para hacer el cartel de la película, la tomó Annie Leibovitz al final del rodaje, y marcó una manera de retratar y publicitar comedias adolescentes desde entonces. 
 
En la ceremonia de los Oscar celebrada en 2010, los actores Judd Nelson, Ally Sheedy, Anthony Michael Hall y Molly Ringwald (faltó Estevez a la cita) se reunieron a otros actores importantes en la filmografía de Hughes como Matthew Broderick ("Todo en un Día", 1986), Macaulay Culkin (Hughes escribió y produjo "Sólo en Casa", 1990) y Jon Cryer (Hughes escribió "La Chica de Rosa", aunque no la dirigió) para rendirle homenaje tras su muerte en 2009.


"El Club de los Cinco" es una comedia imprescindible no sólo en la trayectoria de John Hughes, sino también dentro del cine de los años 80. La frescura y naturalidad de las interpretaciones de sus actores no ha sido superada y es una de las comedias juveniles más adultas jamás rodadas. 

Para muchos es la mejor comedia sobre el instituto jamás rodada. Para otros, entre los que me incluyo, es una de las películas que más horas de diversión nos han proporcionado desde que éramos críos. Ojalá nuestro paso por el instituto hubiese sido tan divertido y memorable.

 

5 de agosto de 2013

Homenaje a John Hughes: Dieciséis Velas (1984)

Esta semana rendiré homenaje a uno de mis cineastas favoritos de los 80, un pionero en las comedias juveniles al que deben muchísimo todas esas comedias "indies" que tanto nos gustan, como "(500) Days of Summer" (2009) o, más recientemente, "The Perks of Being a Wallflower" (2012). Ese director es John Hughes, y mañana se cumplirán cuatro años desde que nos dejó en 2009. 

No se me ocurre mejor manera de empezar que hablar de su debut en la dirección, "Sixteen Candles" ("Dieciséis Velas", 1984). Por entonces, Hughes ya había escrito algunos guiones para comedias, pero esta vez quería ponerse tras la cámara. No partió de una idea o de un guión, sino de una chica, una pelirroja llamada Molly Ringwald.

Hughes pidió a su agente fotos de jóvenes actrices, y entre ellas apareció la de Molly. Sólo tenía 15 años (cumplió los 16 el año en que se estrenó la película), pero ya había sido nominada a un Globo de Oro a los 14 por su debut en "Tempest" (1982), en la que compartió protagonismo con John Cassavetes (el mítico director de cine), Gena Rowlands o Susan Sarandon. 

"Sixteen Candles" fue escrita en tan sólo un fin de semana y diseñada a la medida de Molly. El argumento era bien sencillo. El día que cumple 16 años, Samantha Baker (Molly Ringwald) comprueba como toda su familia, pendiente de la boda de su hermana al día siguiente, se olvida de su aniversario. Enamorada de un chico mayor, Jake Ryan (Michael Schoeffling), más popular y con novia, Samantha conoce a Ted (Anthony Michael Hall), más conocido como "The Geek" que, tras intentar conquistarla, le ayudará a atraer la atención de Jake. 


Además del nacimiento de una estrella de los 80 como lo fue Molly Ringwald, en "Sixteen Candles" también se colaron nombres como los de John Cusack (y sí, ya por entonces también colaba a su hermana en sus películas) o Anthony Michael Hall, que también se convertiría en un actor fetiche de Hughes. Lo cierto es que el personaje de "The Geek" es de lo mejor de la película. El mítico "pagafantas", que aquí es también un amante de las tecnologías (en sus apuestas ya se jugaban "disquetes" de ordenador), pero que en chulería no tiene nada que envidiar a nadie. Es uno de los grandes aciertos (sino el mayor) del casting, junto con el alocado estudiante de intercambio asiático Long Duke Dong (Gedde Watanabe), que después se ha convertido en uno de los arquetipos habituales de las comedias juveniles.

En el caso del personaje de Jake, la decisión estaba entre Michael Schoeffling y, atención, un recién llegado de Dinamarca que respondía al nombre de Viggo Mortensen. Según confesó Mortensen años después, cree que la diferencia estuvo entre que Schoeffling no besó a Ringwald en su audición, mientras que él si lo hizo, y sigue pensando que aquello le costó el papel.


John Hughes (centro), arropado por Molly Ringwald y Michael Schoeffling

Pero además del casting y la historia, sencilla pero totalmente efectiva, estaba la música. Aunque sólo se editó un EP que incluía 5 canciones de la banda sonora de la película (entre ellas Patti Smith o el tema "16 Candles", de Stray Cats), suenan más de 30 canciones a lo largo de sus 93 minutos de duración. Entre ellos encontramos "Happy Birthday", de Altered Images, "True", de Spandau Ballet, "Rebel Yell", de Billy Idol, o "Young Americans", de David Bowie. Una selección musical de lo mejorcito de la época, y que demostraba el exquisito gusto musical de Hughes. 

"Sixteen Candles" tuvo éxito en taquilla, casi llegando a ingresar cuatro veces lo que costó rodarla. John Hughes disfrutó tanto haciéndola que "no pude hablar cuando terminamos el rodaje. Volví a la casa abandonada y estaban destrozando la habitación de Samantha Baker. Estaba horrorizado, porque quería quedarme allí para siempre".

John Hughes estaba definiendo una nueva forma de hacer comedia para el público juvenil, hablando sobre temas como el amor o la amistad, pero profundizando más allá de las tonterías de instituto que ofrecían algunos de sus contemporáneos ("Porky's", 1982, triunfaba en taquilla por entonces). Historias como la de Samantha Baker se han repetido infinidad de veces, siendo una de las más notables "Easy A" (2010), aqui titulada "Rumores y Mentiras", y que era toda una declaración de amor confesa a las comedias de Hughes y el cine juvenil de los 80 (entre los homenajes, referencias a "Todo en un Día", 1986), con una inspirada Emma Stone como brillante protagonista. 

"Sixteen Candles" se ha convertido en todo un referente de la comedia juvenil. Es un clásico, aunque no sea valorado como tal por los entendidos en el cine (cuesta mucho que valoren de la misma manera una comedia que un drama), y una de las grandes películas de John Hughes. Quizás en España no sea de las más conocidas (se han repuesto en televisión otras películas de Hughes, pero esta no está entre ellas), pero vale la pena verla. Ya no se hacen comedias como las de Hughes...

1 de agosto de 2013

Daughter - If You Leave (2013)

Queremos inmediatez. Queremos escuchar lo último y queremos hacerlo ya. Es un mal hábito que hemos adquirido con las nuevas tecnologías y ese sentimiento de poder que da el tener toda la música al alcance de nuestra mano. Se publican infinidad de discos, salen muchos grupos nuevos y sólo se acaba destacando a aquellos que hacen los vídeos más molones, los hits más inmediatos o, simple y llanamente, a todos los que la gran mayoría han dado por buenos. Ya no hay tiempo para sentarse a escuchar, dejar pasar el tiempo, y retomar ese disco pasados meses para comprobar si de verdad sigue siendo tan bueno o no. 

"If You Leave" se publicó hace casi cinco meses. Daughter, el trío británico que lo firma, fue uno más de esos grupos de los que ahora se habla casi más antes que después de que publiquen un álbum. "If You Leave" se convirtió en uno más de esos discos que no reciben la atención que merecen porque ni son R&B, ni coquetean con el dubstep, ni han sacado una decena de videoclips para promocionar su trabajo. Si por algo serán recordados es por un disco redondo, sin fisuras, con grandes canciones hechas para perdurar en el tiempo.

Podría ser otro de esos discos de chica más o menos mona cantando con su guitarrita, ya que originalmente iba a ser el proyecto en solitario de Elena Tonra (voz y autora de las canciones), pero con la incorporación de Igor Haefeli a la guitarra y en la producción, y Remi Aguilella en la percusión, Daughter se convierte en una banda propiamente dicha. 

"If You Leave" es un golpe directo al corazón. Diez canciones (un número ideal para un álbum, si me permitís), títulos cortos y directos (todos los temas llevan por título una única palabra), y un estilo personal y atemporal que no se rige por modas. 

El álbum se abre con "Winter", una historia de un amor resquebrajado como el hielo (Drifting apart like two sheets of ice, my love/ frozen hearts growing colder with time...) y una pasión que una vez hubo entre quienes ahora son dos extraños; todo ello bañado por un aire de dream pop que le da un toque onírico a la canción. Algunos acordes del principio de "Smother" pueden recordar a "Spanish Sahara", de Foals, aunque en este caso, la protagonista es una amante que no hace más que autoculparse del fracaso de su relación hasta el punto de desear no haber nacido (... I sometimes wish I'd stayed inside my mother/ never to come out). Siempre sigue en primer plano la maravillosa voz de Elena, que en ningún momento es tapada por todos los instrumentos que van sonando. Más guerrera que nunca suena en ese himno generacional que es "Youth", dedicada a toda una juventud que colecciona historias de amor que acaban mal (...collecting names of the lovers that went wrong...) y cuyas pasiones acaban quemándoles por dentro. No podemos esperar finales felices en este disco, y tampoco hay uno en "Still", con dos amantes que siguen compartiendo cama en una historia que ya no tiene salida (...darkness falling, leaves nowhere to go...).

Resulta más difícil concretar de qué va "Lifeforms". Podría ser sobre la maternidad, sobre el aborto o quizás solamente sobre la sensación de vacío que deja la persona que se va. Esa visión pesimista de la vida y del amor se repite a lo largo de todo el disco, también en "Tomorrow", que manifiesta ese miedo a perder a la persona amada (...but don't bring tomorrow/ 'cause I already know/ I'll lose you...). "Human" puede parecer a primera vista, por su sonido, la canción más alegre del disco (también en la que la voz de Elena recuerda más a la de la canadiense Feist), pero en realidad es otra llamada de socorro de alguien que quiere volver a sentirse humano (...despite everything I'm still human/ but I think I'm dying here...), como también en "Touch" quiere volver a sentir algo de nuevo. Para volver atrás y volver a crecer de nuevo (...by the morning I would've grown back...), nada mejor que escaparse a "Amsterdam". Como despedida, nos queda "Shallows" (...if you leave/ when I go/ you'll find me/ in the shallows/ lying on my back/ lying on my back/ watching stars collide), una preciosa y dolorosa carta de adiós que cierra el álbum.


"If You Leave" es un disco que duele como pocos. Son historias tristes, de una intensidad emocional desgarradora, pero que, sin embargo, sufrimos con gusto. No es un disco que vayas a escuchar todos los días de tu vida (en realidad ninguno lo es), porque acabaría afectándonos empatizar con tanta tristeza cada día, pero sí que estoy seguro de que lo seguiremos escuchando dentro de 10 ó 20 años y no perderá un ápice de su fuerza. 

Nos han hecho daño y hemos sufrido con ellos, pero seguimos queriéndoles. Ay, las contradicciones del amor...