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31 de agosto de 2012

Manic Street Preachers y The Hives, cabezas de cartel del Music Way 2012

Tras varios días de acertijos a través de su Twitter y falsos rumores que corrieron por la red durante los últimos meses, finalmente esta mañana la organización del festival Music Way (antes llamado Rock in the Way y que celebró su primera edición el año pasado), que tendrá lugar en Santiago de Compostela, ha anunciado los cabezas de cartel del festival y un buen puñado de grupos más.
Tal y como esperábamos, los suecos The Hives serán los protagonistas de una de las dos jornadas de festival, pero a los protagonistas del día anterior no nos los imaginábamos. Serán los británicos Manic Street Preachers quienes marcarán la diferencia en la primera jornada del festival.

Junto a estos dos grupos estrella internacionales actuarán los también británicos The Courteeners, los madrileños Layabouts, Independance dj's (responsables del blog musical Indiecaciones) y un buen puñado de bandas gallegas como Heredeiros da Crus, Holywater, Munich, Maryland o The Cornelius. Hay todavía bandas por confirmar, aunque no sabemos si te trata de grupos nacionales o si habrá más artistas internacionales. El Music Way se celebrará los días 28 y 29 de septiembre en el Recinto Ferial de Amio (Santiago de Compostela) y también habrá música y talleres para los más pequeños que tendrán lugar en la Cidade da Cultura el sábado 29 y cuya entrada será gratuita. Ya han salido a la venta los abonos para los dos días, que tendrán un precio de 19'99 euros (los 5000 primeros) más gastos de distribución e incluyen acampada gratuita. Además, la cadena de supermercados Gadisa repartirá alrededor de 2000 invitaciones entre sus clientes (aunque no sabemos las condiciones de la promoción todavía).
La música en directo vuelve a Santiago con un festival de lo más variopinto y una oportunidad única para ver el enérgico y divertido directo de The Hives y vivir un concierto de los míticos Manic Street Preachers.

30 de agosto de 2012

The Temper Trap - The Temper Trap (2012)

Se dieron a conocer gracias a "Sweet Disposition" , aquella canción que acompañaba a Tom Hansen en sus quebraderos de cabeza y problemas sentimentales con la bella Summer Finn en la maravillosa comedia "(500) Days of Summer". Ahora The Temper Trap regresan con nuevo disco para demostrar que hay vida más allá de aquel hit.
No nos han llegado muchas bandas desde nuestras antípodas para quedarse. Podríamos citar a AC/DC (los que lo han logrado con mayor éxito) o a Silverchair (que aquí nunca llegaron a recibir el reconocimiento que merecían), pero en general los medios musicales prefieren echar la vista a América o a Europa que molestarse en mirar más lejos. Quizás por ello también (y por el éxito que consiguieron con "Sweet Disposition" allí) The Temper Trap (ahora quinteto, tras la incorporación de Joseph Greer)  han decidido trasladarse al Reino Unido.

Este segundo trabajo homónimo de los australianos viene a demostrar que, además de tener un directo espectacular (como pudimos comprobar hace un par de años en el MTV Day Galicia), son capaces de saltarse toda limitación estilística en favor de componer grandes canciones. Pueden pasar de un hit ochentero que recuerda al "Jump" de Van Halen ("Need Your Love") sin sonar rancios en absoluto a dedicar una canción rabiosa (y con riffs guitarreros en plan The Clash) a los disturbios del pasado año en Londres ("London's Burning") y hacerlo sin despeinarse. 
En las primeras escuchas y, sobre todo, para aquellos con prejuicios musicales, pudiera parecer que este trabajo carece de coherencia, pero nada más lejos de la realidad. La banda liderada por Dougy Mandagi hace la música que le gustaría escuchar, sin importarles lo que la crítica piense (los medios británicos no han dado, en general, una acogida demasiado cálida al disco), dejando en manos del público el futuro de su carrera. Pitchfork ni siquiera se ha molestado en publicar una reseña del álbum (esto sucede en una web en la que, actualmente, se reseñan nada menos que 25 discos cada semana), y uno no puede evitar pensar que si The Temper Trap proviniesen del Reino Unido (aunque residan allí, no es lo mismo) o de Norteamérica, la atención mediática que reciben no sería bien distinta.

Temazos como "Trembling Hands" estoy seguro de que a Chris Martin no le hubiese importado escribirlos. "Miracle", para emocionarse en la pista de baile al final de la noche, podría haberla firmado el Jake Shears que hace unos años escribía "It Can't Come Quickly Enough", mientras que "Rabbit Hole" va in crescendo hasta alcanzar la épica del rock de estadios. Todo lo contrario sucede con la emocionante "The Sea Is Calling", que mantiene el pulso sin dejarse llevar por estridencias.
Como ya comentaba anteriormente, la influencia de los ochenta es inconfundible en canciones como la que abre el disco, "Need Your Love", "Where Do We Go From Here" o "Dreams" (lo que debe molar corear este tema en directo). Resulta muy difícil resistirse a cantar "I'm Gonna Wait", que parece especialmente pensada para crear una química especial con el público en sus conciertos.

No hay porque tener miedo de decirlo. "The Temper Trap" es un discazo con mayúsculas y punto. Escuchad y juzgad vosotros mismos. No os arrepentireis.


29 de agosto de 2012

Werner Herzog dirigirá a The Killers

Aunque suene a broma, es cierto. El próximo 18 de septiembre se publicará el cuarto disco de The Killers, "Battle Born", y para presentarlo tocarán en el Paradise Theater, en el Bronx (New York).
Ese concierto será retransmitido en directo a través de YouTube dentro de la programación de American Express UNSTAGED, colaboración entre la corporación multinacional financiera, YouTube y VEVO. El director de cine alemán Werner Herzog ("Fitzcarraldo", "Grizzly Man") ha sido el escogido para traducir en imágenes el espectáculo de la banda de Las Vegas.
Por UNSTAGED han pasado grupos como Coldplay, Arcade Fire (que fue dirigido por Terry Gilliam) o Jack White, entre otros.
El concierto tendrá lugar el dia 18 a partir de las 19:00 en New York, lo que, si no me equivoco, quiere decir que aquí será la 01:00 de la mañana del día 19 cuando podamos verlo a través del canal TheKillersVEVO. Debajo podéis ver el tráiler del concierto y el videoclip del primer single de "Battle Born", "Runaways".

28 de agosto de 2012

Florence Welch se tomará un año sabático en 2013

Los seguidores de Florence + the Machine tendremos que tener paciencia. Aún no nos habíamos recuperado del plantón a su paso por España y Portugal en los festivales Optimus Alive y FIB, y ahora la artista ha declarado en una entrevista reciente que tiene la intención de "estar un año ausente".
Coincidiendo con el 26 aniversario de la cantante, hoy PlayGround se hacía eco de la noticia refiriéndose a una entrevista que la artista concedió recientemente a la revista Style. También ha dejado claro que cuenta con el apoyo de su discográfica para su recuperación, y que le dejan tomarse el tiempo que necesite para que recobrar su potencia vocal (hace poco volvió a los escenarios, pero según ciertas críticas su voz no está del todo recuperada).
Probablemente nos quedemos con las ganas de verla en 2013, y también es más que probable que en 2014 ya empiece a trabajar en su tercer disco. Por tanto, sólo podremos escucharla durante este tiempo en nuestros reproductores musicales.
¡Ya te echamos de menos, Florence!

27 de agosto de 2012

Passion Pit - Gossamer (2012)

Pocos grupos con un sonido tan personal e intransferible como Passion Pit han surgido en los últimos años. Su magnífico álbum de debut, "Manners" (2009), recibió una excelente acogida por parte de la crítica, aunque no llegasen a las cotas de popularidad de otros grupos que debutaban por aquel entonces (The xx, sin ir más lejos).
Tres años después, despacio y con buena letra, Michael Angelakos y los suyos vuelven a entregarnos un segundo disco todavía mejor que el primero y que, sin renunciar al sonido característico de la banda, da pasos de gigante en cuanto a composición y a la grandeza y atemporalidad de sus canciones.

"Gossamer" (2012) es un disco luminoso, una joyita de ésas que da gusto escuchar una y otra vez y sigue dibujándonos una sonrisa en la cara durante 47 minutos que se nos pasan volando. Sin embargo, las letras de "Gossamer" están cargadas de dramatismo, de ahí el mérito de Angelakos (que compone música y letra) al colarnos tristes historias sobre una familia que las pasa canutas y pierde sus ahorros (de eso va "Take a Walk"), relaciones que han dejado de tener sentido ("I'll Be Alright") o de luchar y sobreponerse a las dificultades ("It's not My Fault, I'm Happy"). En este nuevo trabajo Angelakos se atreve con todo y es capaz de recordarnos a un Marvin Gaye blanco en pleno siglo 21 ("Constant Conversations", elegancia y clase hecha canción), ponerse más romántico ("Carried Away") o recordarnos que el amor nunca está exento de cierta maldad y egoísmo ("Love Is Greed").
Ojo que también hay visiones positivas del amor ("On My Way"), ese que todo lo puede ("Hideaway") y toda una promesa (I'll found a place where we belong) que da el punto final al disco en "Where We Belong" con una frase que bien resume todos los temas que trata el disco: All I've ever wanted was to be happy and make you proud.
Y es que "Gossamer" está plagado de referencias sentimentales (no sé si autobiográficas o no), problemas de pareja y soledades compartidas. Sin embargo, lo que en otras manos podría haberse convertido en un disco depresivo, en manos de Michael Angelakos cobra una nueva dimensión al convertir sus dramas personales en fuente de inspiración para canciones pop mayúsculas bañadas en capas de luminosidad deslumbrante que hablan, simple y llanamente, de la búsqueda de la felicidad.

A la experimentación del sonido de aquel "Manners" y las capas de sonido de cada una de sus canciones, como hermosas muñecas rusas, se une aquí una elegancia innata a la hora de definir el sonido de la banda y crear canciones que no pasarán de moda. Detrás de la producción encontramos, además de a Angelakos, a Chris Zane, responsable también de "Manners" o de "Pala" (2011), el último trabajo de Friendly Fires.

Passion Pit han sabido ir más allá de la novedad (sin duda parte del éxito de "Manners" residía en el original sonido de la banda y la personal voz de Angelakos) y van un paso más allá en "Gossamer", marcándose un disco redondo sin renunciar en absoluto a mantener la personalidad del grupo.

¿Estará "Gossamer" entre los mejores discos del año? No lo dudéis. Y, por favor, poneos traje.



24 de agosto de 2012

Lanzamientos muy esperados: The xx - Coexist (10 de septiembre)

Ante la avalancha de jugosos lanzamientos discográficos que nos esperan en los próximos meses, he decidido crear una nueva sección para hablar de algunos de los discos que saldrán en breve y sobre los que se posarán todas las miradas y, sobre todo, los oídos.

"Coexist", el que será el segundo álbum de los insultantemente jóvenes y talentosos The xx, será uno de los primeros lanzamientos que nos llegará el próximo 10 de septiembre. 

Desde que en el año 2009 publicasen "xx", el debut del entonces cuarteto (Baria Qureshi, el cuarto miembro, dejó el grupo poco después de que se publicase el disco), todas las miradas de la crítica y el público más indie se posaron sobre ellos. "xx" apareció en prácticamente todas las listas de lo mejor del año (en la de este blog no, lo siento, pero los descubrí bastante tarde como me suele ocurrir) y se vendieron, sólo en el Reino Unido, más de 600000 copias (algo fuera de lo común para un lanzamiento de música independiente). El prestigioso Mercury Prize de 2010 también recayó en su álbum, dándole un empujón más (las ventas se incrementaron casi un 300%) a su popularidad musical.

Su éxito no necesitaba explicaciones. La delicadeza de las voces de sus dos vocalistas, Oliver Sim y Romy Madley Croft, encajaba a la perfección sobre las bases de Jamie Smith, además productor del disco. Canciones como "Basic Space", "Islands", "Shelter" o "Crystalised" demostraban que, pese a su juventud (el grupo se formó en el instituto y sus miembros apenas rondaban la veintena), el grupo tenía las cosas muy claras y un sonido muy definido que los diferenciaba de cualquier otra banda.

Su popularidad les trajo incluso a tierras gallegas en 2010, en la primera edición del tristemente desaparecido Vigo Transforma, haciendo las delicias de sus seguidores, que abarrotamos el Muelle de Transatlánticos de Vigo aquel soleado viernes de verano.

Tres años han pasado desde entonces. Durante este tiempo, Jamie Smith ha remezclado a artistas como Radiohead, Florence + the Machine o Adele y ejercido de productor, entre otros, del rapero canadiense Drake en la canción "Take Care", en la que también cantaba Rihanna. Fue el propio Jamie, a finales de 2011, quien empezó a hablar del segundo álbum de The xx y cuyo nuevo material fue presentado por primera vez el pasado mes de mayo en Londres y en el Primavera Sound en Barcelona.
El pasado mes de julio salió a la luz el primer single, "Angels", que demostraba de nuevo que para el grupo menos es más y que solamente con la voz y la guitarra de Romy Madley Croft eran muy capaces de remover nuestros sentimientos y tocarnos la fibra como nadie más podría.
A principios de este mes escuchábamos "Chained", el segundo single, en el que volvíamos a escuchar la perfección con la que empastan las voces de Oliver y Romy y a comprobar la delicadeza y belleza de sus canciones.
Aparte de "Angels" y "Chained", poco más de lo habitual sabemos sobre el disco. Sabemos el tracklist, que tendrá 11 canciones (una más en la edición japonesa) y que volverá a publicarlo el sello británico independiente Young Turks Records. Además de la edición digital y el CD, habrá edición en vinilo y edición vinilo + cd, disponibles ya a través de Amazon.

Así pues, no cabe duda de que "Coexist" ha levantado grandes expectativas y es uno de lanzamientos más esperados de la temporada. Por el momento sus adelantos no han defraudado y todo apunta a una nueva joya del joven trío británico.

"Coexist" sale a la venta el próximo 10 de septiembre.

23 de agosto de 2012

Paga lo que quieras por ver a The Gift en Vigo

Los portugueses The Gift están en su mejor momento. Tras publicar en 2011 "Explode" y dar un concierto espectacular en el Vigo Transforma, en 2012 publicaron sin previo aviso nuevo trabajo, "Primavera".
Ahora vuelven a Vigo para tocar el próximo 26 de agosto (este domingo) en el Auditorio Mar de Vigo. Quieren que esta velada sea tan especial como su último concierto en Vigo y, para ello, han decidido que el público pague lo que quiera por ver a The Gift.
Me explico. Han puesto a la venta un número limitado de entradas "Premium" que garantizan una butaca y una posición más cercana al escenario, pero el resto de localidades se venden al precio que cada uno considere justo, desde un mínimo de 1 euro por entrada y limitado a 2 entradas por persona. 
Una iniciativa más que plausible y que muchos podrían apuntarse en estos tiempos que corren. El Faro de Vigo hablaba precisamente con Nuno Gonçalves, el líder del grupo, acerca de este concierto y la especial relación del grupo con la ciudad olívica.
La historia de la música está llena de pequeños grandes gestos que han ido cambiando la forma de entender la industria musical y la relación con el público. Quizás The Gift vayan a cambiar esa historia en un momento clave en el que la cultura y los conciertos peligran cada día más. Ellos han dado el paso, sólo queda que lo demos nosotros.

Entradas y más información en la web del grupo


21 de agosto de 2012

Muse presentan nuevo single, "Madness" y no, no es lo que esperábamos

Creo que a estas alturas está ya fuera de toda duda que "The 2nd Law", el que será el sexto disco de estudio en la carrera de Muse, es uno de los álbumes más esperados del año. Ya sea por quienes somos sus más acérrimos fans o por quienes sólo buscan una nueva excusa para ponerlos a caldo, las incógnitas sobre este nuevo trabajo han ocupado miles de páginas tanto en la red como en papel y dado lugar a multitud de comentarios por parte de ambos bandos.
Primero fue el himno olímpico, "Survival". Para muchos recordaba demasiado a Queen (¿es que no habíais oído "United States of Eurasia"?) y para otros, simplemente, como himno sabía a poco. Luego llegó el tan temido giro al dubstep, que pareció quedarse tan sólo en una pequeña decepción cuando descubrimos que el tema en cuestión, "Unsustainable", era un instrumental que iba casi al final del disco y que no marcaría la dirección general del álbum. Pero ahora nos llega "Madness" y esto ya no hay por donde cogerlo. Que sí, que soy fan, pero que esto se me hace ya indefendible. Y porque sé que lo pueden hacer mucho mejor, qué demonios.
La canción, que el grupo estrenó ayer en una emisora de radio del Reino Unido y a través de un lyric video (videoclip low cost con las letras de las canciones), tan de moda últimamente, ya ha sido calificada por algunos como la sucesora de "Undisclosed Desires", aquel tema en plan boyband que era más bien una coña de Bellamy pero que no dejaba de tener su gracia. Pero "Madness" no la tiene. Aparte de caer en topicazos en sus letras (...ahora necesito saber que esto es amor verdadero... suelta Bellamy en un momento dado del tema), tira por tierra las ilusiones de quienes pensábamos que "The 2nd Law" sería un álbum quizás no conceptual como "The Resistance", pero al menos coherente.
Algunos lo han visto como un intento de convertirse en un grupo a medio camino entre Depeche Mode y U2, aunque en cuanto a público, las masas que mueven ya están a ese mismo nivel.
En mi más sincera opinión, de momento todo apunta a que "The 2nd Law"se convertirá en el "Mylo Xyloto" particular de Muse o, lo que es lo mismo, un gran patinazo artísticamente hablando (los posibles éxitos de ventas no tienen nada que ver aquí). La esperanza siempre es lo último que se pierde, pero de verdad que no le veo buena pinta. Ojalá me equivoque.

16 de agosto de 2012

Vuelve el Lolapop, pero se celebrará en Redondela

Siempre es una alegría que en estos tiempos difíciles (y los que se avecinan) se anuncie la vuelta de un festival que ya es un imprescindible dentro del panorama gallego. El Lolapop vuelve este 2012 tras una ausencia de un año. Debido a la imposibilidad de volver a celebrarse en estos momentos en Ponte Caldelas, la gente de Ernie Producciones, organizadores del festival, han decidido liarse la manta a la cabeza y trasladar el evento al Puerto de Cesantes, en Redondela, donde tendrá lugar el festival el próximo 8 de septiembre.
Aún quedan artistas por confirmar, pero ya sabemos que estarán Bigott, Supersubmarina, Rusos Blancos, Maryland y Munich. El precio de la entrada anticipada es de 12 euros y ya puede comprarse a través de ticketea.
Sin duda alguna es una buena noticia para todos los aficionados a la música en directo, más aún cuando el panorama de conciertos pinta cada vez más feo (la subida del IVA está a la vuelta de la esquina) y cada vez hay más festivales cuya continuidad peligra (seguimos sin noticias del Dolorock este año, cuando en 2011 se celebró a finales de agosto).
Os dejo el enlace a la crónica de la última edición del Lolapop, que nos trajo, entre otros, a Standstill, L.A. o Napoleón Solo.

15 de agosto de 2012

Marés Vivas TMN 2012 (21 de julio): Los suecos no sólo saben montar muebles, también montan fiestas

Después de varios días de conciertos (este era ya el cuarto), el Marés Vivas se disponía a cerrar ésta su edición número 10 con un cartel de lo más dispar. Por un lado, el público más indie y el más punk tenían una cita con The Hives, mientras los portugueses esperaban a Pedro Abrunhosa o Mónica Ferraz y los amantes del R&B más mainstream esperaban ver a Anastacia en directo. 

Mónica Ferraz abría el escenario grande con su propuesta de soul y R&B. Ex-componente de un dúo luso de música electrónica llamado Mesa (llegaron a tocar en el Cultura Quente hace unos años), Ferraz goza en estos momentos de cierta popularidad en el país, gracias a su debut en solitario "Start Stop" (2010). 
Su estilo no termina de encajar en un festival común (¿acaso encajaba Anastacia?), pero el Marés Vivas es cualquier cosa menos común. Reunió a un considerable número de gente y, ciertamente, consiguió llegar a sus seguidores. Canciones como "My Love" o "Golden Days" fueron coreadas por sus fans, aunque al resto del público nos resultase más difícil encajar su propuesta en el festival (hubiese sido más apropiado un teatro, por ejemplo). A nosotros trató de llegar con su versión de "Le Freak", el clásico discotequero de Chic de finales de los 70.  
Su música suena bien pero, simplemente, no era el momento ni el lugar.

El concierto que más esperaba el sábado era, sin duda alguna, The Hives. De hecho, de no ser por ellos probablemente incluso me habría ahorrado el desplazamiento desde el hotel hasta el recinto del Marés Vivas en la playa del Cabedelo. 
No soy un gran fan de The Hives, apenas habré escuchado dos o tres discos suyos y, sin embargo, sabía que en directo eran la bomba. La fama de su espectáculo precede a los suecos y con ellos sabemos que la diversión está garantizada.
Empezaron tocando canciones de su nuevo trabajo, "Lex Hives" (2012), como "Come On!" o "Take Back the Toys" , metiendo por el medio alguna vieja canción como "Try It Again". Trajeados y con sombrero de copa, tal y como aparecen en la portada de su último disco, The Hives comenzaron a calentar el ambiente con su vocalista Howlin' Pelle Almqvist al frente ganándose al público desde el minuto uno. Su simpatía, su carisma y sus ganas de liarla fueron claves cuando sonó el primer hit de la noche, "Walk Idiot Walk", poniendo a todos los presentes a botar.

Sin duda, Almqvist es lo que hace que The Hives sean especiales. Pese a centrarse en "Lex Hives", cuyas canciones ocuparon la mitad del setlist, la banda supo ir dosificando sus éxitos como "Main Offender" o "Won't Be Long". Uno de los momentazos del concierto llegó con una inesperada incorporación a la formación sueca que ni siquiera su protagonista se esperaba. 

El afortunado espectador portaba consigo un cartel en el que pedía poder tocar al bajo "Hate to Say I Told You So" con The Hives. Y así fue. Almqvist paró en medio de su mayor hit, la anteriormente mencionada, y pidió al chico que subiese al escenario. Como un niño con zapatos nuevos, el inesperado protagonista se unió a la banda para tocar el bajo en "Hate to Say I Told You So", con todos los presentes botando y bailando. 
El final llegó un par de temas después con "Tick Tick Boom", otro de sus éxitos planetarios, que incluyó el movimiento congelado de sus protagonistas en mitad del tema y bajo el clamor de un público entusiasmado.

Grandes. Sólo así se puede describir lo que The Hives hicieron sobre el escenario. Fueron merecidos triunfadores de la jornada en el festival y se ganaron el cariño y el respeto de todos los allí presentes. Chapeau.

Quedaban por tocar Anastacia y Pedro Abrunhosa, toda una institución en la música lusa, pero al día siguiente tocaba el regreso a tierras gallegas, así que optamos por ver sólo un poco de la actuación de Anastacia.
Estamos de acuerdo en que su nombre era, con mucho, el que menos pegaba en un cartel muy variado y para todos los gustos. Con todo, atrajo a un numeroso público, ya fuese por curiosidad, por sacarle el máximo rendimiento al abono o por su música, simplemente. 
En lo poco que vimos, Anastacia hizo repaso a sus éxitos con canciones como "Why You'd Lie to Me", "Sick and Tired" o "Welcome to My Truth". Su puesta en escena tampoco era para tirar cohetes (la banda sobre el escenario y punto), así que después de oír "Sick and Tired" nos despedimos de Anastacia y del Marés Vivas.

El Marés Vivas es todo lo opuesto del Optimus Alive. No hay que estar desde las 5 de la tarde en el recinto ni te vas a perder a ningún grupo porque se pisen los escenarios, y eso es un punto a favor. También se da una cercanía al público impensable en el Optimus (lo de subir a un espectador e invitarlo a tocar con su banda favorita jamás sucederá en Algés), y resulta bastante fácil poder ver en condiciones (y no desde Cuenca) a cualquier grupo. 
Por el otro lado está su precio (50 euros el abono anticipado, 60 en taquilla) más que atractivo y la variedad del cartel, que aunque pueda parecer incoherente, consigue llenar prácticamente todos los días el recinto. Por aquí ya han desfilado Placebo, Editors, Goldfrapp, The Prodigy, James, Ben Harper o Macy Gray, y por el momento el festival sigue creciendo. 
Además, tiene ese toque de feria y fiesta popular que añade un toque kitsch al evento (si en próximas ediciones hay noria y un puesto de algodón de azúcar ya sería lo más). 

Han sido diez días de festivales y probablemente no repita experiencia a corto plazo, pero ha valido la pena. Los dos grupos clave que quedaban en mi lista de conciertos imprescindibles, Radiohead y Garbage, ya los he podido tachar de mis sueños pendientes de realizar. Por supuesto, quedan muchos otros grupos que molaría ver y algunos que se antojan ya imposibles (¿volverás a cantar algún día, Bowie?), pero ningún sueño es irrealizable, ¿verdad?

Puedes ver más fotos del festival en Facebook.

11 de agosto de 2012

Marés Vivas TMN 2012 (20 de julio): I Wanna Be Your Idol

El viernes la jornada se presentaba mucho más tranquila. Por un lado, porque el cartel era ya menos atractivo y, por el otro, porque tras una semana desde el inicio del Optimus Alive, el cansancio ya había hecho gran mella en nuestros cuerpos.

La primera en actuar era la británica Ebony Bones. No sabría cómo describir su música, pero para ubicarnos os diría que es una mezcla entre los ritmos de The Rapture y la actitud combativa de M.I.A.
En directo tiene una puesta en escena espectacular. Arropada por una banda que incluye guitarra, teclado, dos chicas tocando sendas baterías y dos bailarines y percusionistas con cabeza de caballo, Ebony Bones mejora considerablemente los temas de su primer y único álbum hasta la fecha, "Bone of My Bones" (2009). El gran protagonista, lógicamente, fue su disco de debut. Canciones como "The Muzik" pusieron a bailar a un público no demasiado numeroso, pero que disfrutó mucho de su enérgico directo.

Ebony se cambió de vestuario en un par de ocasiones en los poco más de 40 minutos que duró su concierto. Uno de los más espectaculares fue este que podéis ver en la foto, con unos palos en los brazos que le daban la apariencia de un ser alado y que dieron el pie para la versión que hizo del mil veces versionado "Enjoy the Silence", de Depeche Mode.
También sonaron canciones nuevas, que apuntan a un buen segundo disco, quizás mejor que el primero. 
Incluso hubo incitación al baile en plan "Follow the Leader" (to the left, to the right) que tuvo escaso éxito, pero ganas de montar la fiesta no le faltaban.
El concierto dejó buen sabor de boca. Sonaron muy bien y la puesta en escena, colorista y peculiar, marcó la diferencia. La originalidad y la energía de Ebony Bones sobre el escenario fue innegable. 

Como no teníamos un especial interés en ver al siguiente grupo, decidimos aprovechar para dar una vuelta por el recinto y participar en alguno de los distintos juegos que proponían las casetas. Una de las cosas más curiosas del festival era que no te daban ningún flyer o algo semejante con los horarios de los grupos y la distribución por días, pero en cambio sí podías ganarlo jugando en una de las casetas de promoción de un periódico. Sin embargo no era tan fácil conseguirlo allí, y en el 99% de los casos te acababan tocando películas en dvd. Lo que realmente resultaba irónico era que en la tienda Fnac de Porto sí había flyers con los horarios del festival que en el recinto resultaba todo un reto conseguir.
Otra de las cosas curiosas del festival era su himno. La emisora Rádio Comercial versionó el tema principal de "Los Vigilantes de la Playa" (sí, la serie de Hasselhoff) escribiendo unas letras en portugués sobre el Marés Vivas. Por extraño que parezca, la canción se te acababa pegando (también la ponían después de cada concierto) y hay que reconocer que les quedó graciosa, al menos.

Mientras hacíamos colas y observábamos la constante actividad de las casetas, los portugueses Os Azeitonas se subieron al escenario. Su popularidad en Portugal debe de ser muy grande, porque llenaron con un público de todas las edades, familias enteras incluso.
Más cercanos a una orquesta que a un grupo de festival, no llegué a conectar con su música. Creo que es uno de esos grupos que son celebridades locales (más bien nacionales, quiero decir), pero que a los foráneos y no luso-hablantes no acaban de llegarnos.
La verdad sea dicha, tampoco puedo decir que les prestase excesiva atención. Con todo, su éxito entre el público portugués, mayoritario en el Marés Vivas, fue innegable.

Ver a Billy Idol en directo suscitaba, más que nada, mi curiosidad. Con el paso del tiempo nunca se sabe, y a sus 57 años Billy es ya una leyenda viva, aunque no haya publicado ninguna canción nueva desde 2008, en el recopilatorio "Idolize Yourself". La duda en estos casos siempre es si el artista sigue tocando por pasta o si de verdad sigue en buena forma. Pronto confirmamos que el caso de Idol era el segundo.
En la banda que le acompañaba destacaba la presencia de Steve Stevens, el virtuoso guitarrista que acompañó a Billy en los años 80, durante su época dorada, y que ha vuelto a acompañarle en los últimos años, y Derek Sherinian a los teclados, ex-miembro de Dream Theater.
"Ready Steady Go", de Generation X, dio el pistoletazo de salida al espectáculo. Cuando nadie se lo esperaba todavía, Idol tiró de clasicazo y convirtió el Marés en una pista de baile con su mitiquísima "Dancing with Myself". Miles de voces coreaban dancing with myself oh-oh, bailando y acompañando con las palmas. El público ya había entrado en calor y Billy aprovechó para colar dos nuevas canciones, "Postcards From the Past" y "Too Far to Fall", que podrían estar, según la web de Idol, en su próximo disco, que sería el primero con nuevas canciones desde "Devil's Playground" (2005). 

Pero prácticamente todo el setlist se centró en la primera época de Billy en los 80, con canciones como "Flesh for Fantasy", "Sweet Sixteen" (en la que Billy se colgó la guitarra acústica) o "Eyes Without a Face", también de las más esperadas. No faltó tampoco su versión de "L.A. Woman", de The Doors, ni algunas canciones de Generation X, como "King Rocker" o "Running with the Boss Sound".
No sólo Billy demostró su buena forma, sino también toda su banda, con Steve Stevens marcándose un virtuoso solo de guitarra y Jeremy Colson a la batería haciendo poco después lo mismo. 
Se acercaba el final y llegó el clásico "Rebel Yell" antes del bis. Para su vuelta al escenario, Billy escogió otros dos temas míticos, "White Wedding" y "Mony Mony", cerrando así el mejor concierto del festival el viernes. 
Entre aplausos y presentando a todos los miembros de la banda, Idol y su troupe se despedían del público. Despejó cualquier duda sobre su directo y supo ganarse el favor del público. Hubo química y mucha diversión, y Billy hizo que lo difícil pareciese fácil. 

Todavía quedaba por delante el concierto de Gogol Bordello, pero nuestro físico no daba ya para más. Tampoco el gipsy-punk es un género que me resulte especialmente atractivo (¿es siquiera un género?), así que escuchamos cómo empezaban pero decidimos emprender una retirada a tiempo.
Sólo por ver a Billy, la noche ya había merecido la pena.

Puedes ver más fotos del festival en Facebook.

8 de agosto de 2012

Marés Vivas TMN 2012 (19 de julio): Absolute Garbage

La segunda jornada del Marés Vivas era, al menos para mí, la más esperada. Seguidor de Garbage desde que era adolescente, poder verles en directo cuando ya lo daba por perdido tras su separación en 2005, era un sueño hecho realidad. 
Claro que antes de verles había que pasar por otros grupos que no me emocionaban tanto.

Cuando era pequeño era fan de Gun. Era el típico grupo rockero con un par de hits que acababa grabándole a todo el mundo en toda cinta recopilatoria que se preciase. Lo malo es que la banda, tal y como la conocía, se acabó en 1997, con la salida de su vocalista original, Mark Rankin. Su "regreso", ahora con nuevo disco ("Break the Silence", 2012), también impone un nuevo cantante, Dante Gizzi, antes bajista, que no está a la altura de las circunstancias. En primer lugar, porque su voz no tiene punto de comparación con la de Rankin, y en segundo porque le falta carisma para ser líder. Su look sobre el escenario fue más propio de un pijo ochentero que de un vocalista de rock.
Ni los grandes hits como "Don't Say It's Over", "Better Days" o "Steal Your Fire" consiguieron hacerme olvidar ni por un sólo instante el viejo recuerdo de los Gun y no podía dejar de ver a Gizzi como un impostor. Tampoco sus nuevos temas, como "Break the Silence", que da título a su nuevo trabajo, llegaron a convencerme y tan sólo sus fans más incondicionales disfrutaron con su versión del "Word Up" de Cameo.
Para mí fueron lo más prescindible del día y del festival, si me apuráis. La única explicación lógica de su presencia en el cartel era que habían ejercido de teloneros de The Cult durante su gira actual.

Tampoco The Cult consiguieron levantarme el ánimo. Nunca he sido demasiado fan del grupo, en parte por desconocimiento. Su puesta en escena oscura se complementaba con unas fotos en las pantallas que nada aportaban al espectáculo. Únicamente suplían la ausencia de Ian Astbury en las pantallas, que debió pedir que no le sacasen en cámara. Puede que no quisiese que viésemos sus arrugas de cerca (algunos rockeros no llevan bien el paso de los años).
Los fans tuvieron su dosis de clásicos, entre los que no faltaron "She Sells Sanctuary" o "Love Removal Machine". Hubo tiempo también para las canciones de su último disco, "Choice of Weapon" (2012), e incluso una dedicatoria para Shirley Manson con el tema "For the Animals". Estuvieron mejor que Gun, por supuesto, pero tampoco lograron hacerme vibrar, cosa que sí lograrían los próximos en aparecer sobre el escenario del Marés Vivas.

Lo cierto es que no me esperaba poder estar tan cerca viendo a Garbage, además sin ningún tipo de agobio (claro que esto depende en gran medida de cómo se comporte el público).
La banda liderada por Shirley Manson salió a comerse el escenario desde el primer momento. "Automatic Systematic Habit", de su gran disco de regreso "Not Your Kind of People" (2012), fue la primera en sonar. Shirley pronto se deshizo de peludo abrigo y aprovechó para alabar las excelencias de la ciudad de Porto y demostrar sus conocimientos sobre las ciudades en cuya construcción habían participado los portugueses (todo partió de las semejanzas entre el puente 25 de abril portugués y el Golden Gate de San Francisco).
Inmediatamente llegaron los hits con "I Think I'm Paranoid", una de las canciones más esperadas por todos. Shirley se ganó (más si cabe) nuestro respeto y simpatía al enfrentarse a un impresentable que arrojaba objetos al escenario advirtiéndole "tengo el período y como carne". Sí señor, con dos ovarios. El suceso me trajo a la memoria lo que ocurrió no hace mucho en un concierto de Foo Fighters cuando Dave Grohl dejó de tocar e increpó a dos individuos que estaban peleándose entre el público.

Afortunadamente, la música se impuso y restó importancia al incidente. Pocos temas cayeron de su nuevo disco. "Blood for Poppies", "Big Bright World" y "Control" fueron las elegidas para representar el regreso de la banda. Eché en falta otras que sí hubiesen caído en un concierto más largo, como "I Hate Love", "Battle in Me" o "Man On a Wire", pero es comprensible que el grupo decidiese centrarse en sus éxitos para el repertorio del festival.
Fue de agradecer también la buena iluminación de la banda sobre el escenario (esto quizás sólo lo apreciemos los fotógrafos), que hizo posible tomar las imágenes que ilustran esta crónica. La propia Shirley mostró su agradecimiento público al técnico de luces (¿se dice así, no?) del grupo, que aquella noche dejaba de trabajar con ellos para unirse a la gira de Sigur Rós.
Single tras single se sucedieron "#1 Crush", "Vow", "Special" o "Queer", entre muchas otras. La banda demostró estar en plena forma con una Shirley Manson pletórica, Butch Vig disfrutando en la batería y Duke Erikson y Steve Marker a las guitarras flanqueando a Shirley y cediéndole el protagonismo en todo momento (incluso retrocedían para dejarla pasar en primer plano). Como quinto componente en la sombra permanecía Eric Avery (ex miembro de Jane's Addiction) al bajo, que ya les había acompañado durante su última gira en 2005.

Shirley no defraudó al público, y accedió a cantar un fragmento de "Sugar" y otro de "You Look So Fine", que acabó coreada por todos los allí presentes y despertando la envidia de la vocalista: "¡La cantáis mejor que yo!".
Entre sus éxitos hubo un repaso a toda su carrera, desde su anterior disco "Bleed Like Me" (2005) con "Why Do You Love Me" hasta su debut homónimo, pasando por "Version 2.0" (1998) con "Push It", o por "Beautiful Garbage" (2001), con "Cherry Lips (Go Baby Go!)" o "Shut Your Mouth". Los clásicos de su debut llegaron casi al final con "Stupid Girl" y la mítica "Only Happy When It Rains". Shirley Manson acabó exhausta después de correr en círculos rodeando la batería de Butch Vig, el cual acabó por inmortalizar al público con su teléfono móvil. 
El setlist estuvo de lujo (es de esos con los que soñaría cualquier fan) y el grupo estuvo pletórico. Si se le puede poner una pega, sólo sería la duración de apenas hora y cuarto, condicionada porque todavía quedaba un grupo más en el cartel de la jornada. 

Kaiser Chiefs eran, supuestamente, los cabezas de cartel, y los que tenían, por tanto, más tiempo para tocar. A juzgar por su habitual presencia en los festivales lusos (el año pasado tocaron en el Optimus Alive) y el éxito de público, me da la impresión de que su popularidad en Portugal es bastante alta (probablemente superior a la que tienen en España).
No he seguido muy de cerca su carrera, exceptuando sus dos primeros trabajos, "Employment" (2005) y "Yours Truly, Angry Mob" (2007), que les dieron a conocer al gran público. Tienen un buen directo, pero su espectáculo juega su gran baza con su carismático y divertido líder Ricky Wilson. Bajó a saludar al público, escaló una de las torretas del escenario y llegó a desaparecer durante varios minutos para reaparecer lejos del resto del grupo en la parte alta de una pronunciada cuesta cantando junto a los focos y volviendo loco al personal de seguridad. 

"I Predict a Riot", "Modern Way" o "Everyday I Love You Less and Less" fueron algunos de los temas que más aplausos despertaron entre el público, además de "Ruby", probablemente su más exitoso single hasta la fecha. También presentaron algún que otro tema nuevo del que será su nuevo disco, aún sin fecha de publicación. 
"Love's not a Competition But I'm Winning" cerraba el bis (pocos grupos hicieron bis reapareciendo sobre el escenario), poniendo el broche a un espectáculo francamente divertido con Ricky Wilson como absoluto protagonista, que supo ganarse el aplauso de sus fans y sus no tan fans.

Quedaban todavía dos jornadas, pero no me cabía duda de que aquella había sido la mejor de ellas junto con la del día anterior. Aún así, sí que hubo conciertos interesantes en los días posteriores, pero a eso llegaremos en las próximas entregas de esta crónica.

Puedes ver más fotos del festival en Facebook.

6 de agosto de 2012

Marés Vivas TMN 2012 (18 de julio): Madre loba no hay más que una

Tan sólo 3 días después de que acabase el Optimus Alive en Lisboa, tenía lugar en el norte de Portugal otra gran cita festivalera. El Marés Vivas TMN cumplía 10 años celebrándose en la localidad de Vila Nova de Gaia, muy cerca de Porto. Las diferencias respecto al Optimus Alive eran de cantidad y no de calidad: 3 ó 4 grupos cada día (además de grupos portugueses que tocaban antes en otro escenario), un atractivo precio de 50 euros el abono (no está mal por cuatro días) y una afluencia de público de entre 20 y 30000 personas cada día (comparado con el doble que reúne el Optimus, lo convierte en un festival mucho más cómodo y transitable). Otra de las grandes diferencias es que el Marés Vivas está organizado a medio camino entre la feria y las fiestas locales. Me explico: al igual que en el Optimus, hay muchísimas marcas que ponen su publicidad en el festival a cambio de un puesto en el que luego realizan concursos y sorteos para publicitar su marca y premiar a los asistentes con dvd's, sombreros, etc, sólo que aquí se convierte en una actividad que le hace competencia directa a los conciertos, provocando colas que a menudo colapsaban el paso de la gente.

Los primeros en subirse al escenario fueron los suecos The Sounds. Les había visto ya hace unos años en el Paredes de Coura (en el 2008, si mal no recuerdo) y recuerdo que me lo pasé bien, aunque lo cierto es que sus dos últimos discos, especialmente "Something to Die For" (2011) poco o nada han aportado a su carrera. Su directo sigue dependiendo de la actitud y energía sobre el escenario de Maja Ivarsson, su cantante, que tantos aspavientos hizo sobre el escenario que acabó tropezando y cayéndose delante del batería. 
Accidente aparte, los suecos siguen repitiendo la fórmula que funciona con "Queen of Apology", "Song with a Mission" o "Living in America", pero que flaquea cuando afrontan temas nuevos como "The No No Song" o "Something to Die For". Quizás la fórmula se les esté agotando. 

A los australianos Wolfmother les conocía desde poco antes de acudir al festival, con lo cual la sorpresa fue mayúscula. Si en disco ya suenan bien, en directo se superan. Andrew Stockdale, su carismático líder, consigue que su banda suene como un hijo imposible de Led Zeppelin y Black Sabbath, pero sin sonar en absoluto a rancio. Su concierto fue una master-class de rock 'n' roll en toda regla que haría morirse de envidia a la mayoría de los rockeros de nuestro tiempo (incluso a los viejos rockeros, también).
Empezaron interpretando canciones de "Cosmic Egg" (2009), su último disco hasta la fecha, pero poco a poco llegaron los temas de su homónimo disco de debut. "Woman" o "Love Train" fueron algunos de los momentos verdaderamente álgidos del show, junto con "White Unicorn", que incluyó un guiño al "Another Brick in the Wall" de Pink Floyd. Eso sin olvidarnos de temazos como "Dimension" o "Colossal", que bien parecen clásicos del rock de los 70.
Stockdale lo tiene todo de su parte. Canta como Robert Plant y toca la guitarra como Jimmy Page, además de mostrar una simpatía y ese gesto de "soy-feliz-haciendo-lo-que-me-gusta" que acaba por ganarse al público sin distinciones. 
Siendo justos, bien se merecían la medalla de oro de la primera jornada del festival.

Franz Ferdinand eran los cabezas de cartel de aquella noche. No deja de ser extraño que no hayamos tenido noticias del grupo en los últimos tiempos. Su nuevo disco estaba previsto para este año, pero de momento no hay ningún dato que lo confirme. Eso sí, el grupo ha aprovechado para hacer una nueva gira por un montón de festivales internacionales y de paso refrescarle la memoria al público antes de publicar nuevo material.
Recuerdo su concierto en Vigo en el 2006 como casi legendario. Hubo química con el público, un Alex Kapranos encantador, un batería que sustituía a Paul Thomson temporalmente debido a su paternidad y un miembro extra de la banda que ayudaba a que la maquinaria funcionase. Aquí en el Marés Vivas la formación del grupo fue la habitual: Nicholas McCarthy a la guitarra y teclados, Robert Hardy al bajo, Paul Thomson a la batería y Kapranos tocando la guitarra y cantando. Su directo fue un repaso a los mayores hits de su carrera. Kapranos lucía nueva imagen (que no favorecedora) con corte de pelo a la taza y bigotillo. Abrieron fuego con "Do You Want To", poniendo a saltar a todos los presentes, y prosiguieron con "No You Girls". Cayeron hasta tres temas nuevos, a saber: "Right Thoughts! Right Words! Right Action!", "Scarlet Blue" y "Universe Expanded", que si bien no rompieron la pana, al menos parecen seguir con el sonido carismático de la banda.
Pero sin duda, sus canciones más conocidas fueron las que levantaron al público, como "Walk Away", "Jacqueline" o "The Dark of the Matinée". Incluso se permitieron homenajear el mítico "I Feel Love", de la recientemente fallecida Donna Summer durante el clímax de "Can't Stop Feeling", para después provocar una apoteosis adolescente con su celebérrima "Take Me Out".
En la traca final llegaron otros clásicos de su debut como "Michael", "40' " o "This Fire", que también fueron recibidos con júbilo entre los presentes. Para el final quedaba "Outsiders", en el que repitieron el mismo final que vimos en 2006, con todos los miembros del grupo rodeando la batería y tocando la percusión a un tiempo. 

Lo cierto es que el festival empezaba bien. Aunque yo ya me alejaba del recinto con un único pensamiento en mi cabeza de cara al día siguiente: Garbage.

Puedes ver más fotos del festival en nuestro Facebook.

2 de agosto de 2012

Fiona Apple - The Idler Wheel Is Wiser Than The Driver... (2012)

Probablemente siete años se consideren demasiado tiempo de espera para un disco. Más aún si tenemos en cuenta que la autora de ese disco no se ha dedicado, entretanto, a realizar una gira mundial (de hecho, rara vez sale de su país de origen - EEUU - para dar un concierto) y que, en los tiempos que corren, ha pasado olímpicamente de dar señales de vida a través de las redes sociales y apenas ha ofrecido novedades sobre su carrera en su propia página web.
Tampoco es algo que nos pille por sorpresa. Su anterior trabajo tardó varios años en ver la luz debido a problemas con la discográfica y, por el camino, la primera grabación de los temas se filtró a la red, ofreciendo una versión "prematura" de las canciones que finalmente volverían a ser grabadas para la publicación de "Extraordinary Machine" en 2005.
La pregunta es, por tanto, obvia. ¿La espera ha merecido la pena? Sí, sí y sí. Puede que para algunos las 10 canciones que conforman este nuevo álbum de Fiona Apple en sus poco más de 40 minutos de duración sepan a poco, pero el resultado es un disco sublime. Y ya no sólo por el contenido: el diseño y el packaging de la edición especial del cd son, con toda probabilidad, lo más bonito y original que se ha hecho con un compact-disc en plena era digital. Reproduce una agenda, algo así como el diario personal de la propia Apple, respetando las dimensiones del original y reproduciendo anotaciones y dibujos de la inspirada artista. Además, incluye un dvd con la grabación de parte del concierto en el que presentó el álbum en el festival SXSW (South By Southwest), un par de fotos y un póster con la portada que ilustra esta reseña.
Por desgracia, para todos aquellos que no os hayáis hecho con ella, me temo que a estas alturas se habrá agotado. 


Pero vayamos a las canciones, que al fin y al cabo, es lo que más nos importa (aunque no lo único). "The Idler Wheel Is Wiser..." (título tan inabarcable como prescindible) es, posiblemente, el disco más personal de Fiona, tanto musicalmente como en sus letras. Jon Brion, que fue su colaborador habitual durante varios años, no ha participado en este disco. Sin embargo, su herencia es reconocible en la canción que abre el disco, "Every Single Night". De nuevo tenemos a Fiona debatiéndose entre su delicadeza y su fuerte carácter (en el terreno musical, entendámonos), que canaliza a través de su poderosa voz en el estribillo. Es sólo la primera de las constantes referencias del disco a la vida personal de la autora, a sus contradicciones sentimentales y a sus difíciles relaciones de pareja.
No olvida al que fue con toda probabilidad fuente de inspiración (al menos en parte) de estas letras, el guionista Jonathan Ames ("Bored to Death"), que fue su pareja durante los últimos años y al que va dedicada "Jonathan" (...soporta mi pequeño puño tirando del bosque de tu pecho...). Pero Apple es consciente de ser una persona emocionalmente difícil y compleja, aunque frágil, y así lo deja plasmado en "Left Alone" (...cómo puedo pedirle a alguien que me ame si todo lo que hago es suplicar que me dejen sola...), como también refleja su miedo a la soledad ("Daredevil") o su parte más enamoradiza ("Valentine"), capaz de cambiar por amor (...echo raíces por ti, te quiero...).
Pero no todo son dulces caricias de dormitorio ("Anything We Want"), también hay lugar para amores imposibles (...todavía podemos apoyarnos, todo lo que tenemos que hacer es evitarnos... dice en "Werewolf") e incluso lugar para el rencor que produce un amor venenoso ("Regret"). Todo ello sin olvidarse de escenificar una de esas historias sentimentales en las afueras ("Periphery") y rematando el disco con una canción que no sólo establece una divertida comparación (... si soy mantequilla, entonces él es un cuchillo caliente...) sino que podría pasar por un clásico extravagante ("Hot Knife").


Lo ha vuelto a hacer. En éste su cuarto disco, Fiona Apple prosigue y confirma una carrera impecable que se mantiene al margen del circuito musical ordinario y no sólo eso, sino que se supera como artista en complejidad y texturas musicales, además de conservar ese encanto que se ha ganado millones de fans por todo el mundo.
"The Idler Wheel..." es un disco de este año, pero podría haber sido publicado hace 50 años y seguiría siendo igual de bueno, y probablemente lo siga siendo dentro de otros 50. Quizás sea ya mi disco preferido en lo que llevamos de año, y no me importaría (ni extrañaría) que lo siguiese siendo a finales.