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26 de agosto de 2016

Festival Vodafone Paredes de Coura 2016 (viernes 19)

El viernes se presentaba como la jornada más rockera del festival. The Vaccines o King Gizzard and the Lizard Wizard estaban entre las apuestas más fuertes de un día en el que los cabezas de cartel eran Cage The Elephant, que gozan de un éxito en Portugal del que probablemente carecen en España.

Kevin Morby abrió el Palco Vodafone el viernes. Con Bob Dylan o Neil Young entre sus influencias, el artista norteamericano mostró al público portugués sus canciones. El que fuera bajista de Woods y que formó The Babies junto a Cassie Ramone (Vivian Girls), hizo especial hincapié en "Singing Saw" (2016), su último disco. Entre otras sonaron "I Have Been to the Mountain" o "Destroyer", que me gustaron bastante más en directo que tal y como suenan en el álbum. Fue un concierto agradable, y algunos incluso llegaron a emocionarse de verdad, aunque reconozco que no fue mi caso.

Hay que admitir que Sean Riley & The Slowriders son toda una institución en Portugal. Este año han pasado por los festivales más grandes del país vecino, entre ellos el NOS Alive o este Paredes de Coura. El Palco Vodafone FM estaba lleno de gente deseando disfrutar de su rock al estilo norteamericano más clásico, ese que algunos han dado en llamar "americana". "Greetings" o "Gipsy Eyes" recordaban a bandas como Calexico, y los presentes no dejaron de disfrutar con el buen hacer del grupo en directo.

Los californianos Crocodiles evidenciaron un claro error en la programación del viernes: los estilos de los primeros grupos eran demasiado semejantes. A veces daba la sensación de estar viendo distintas versiones de una misma banda. Incluso las frases de las que tiraban para animar al público eran siempre las mismas. "You're so beautiful" o "This is our favourite country in the world" estuvieron entre las más socorridas. Con los Crocodiles, en general, sobraron poses y faltó más rock. Me quedo con "Jet Boy Jet Girl", una versión del "Ça Plane Pour Moi" de Plastic Bertrand, y he de reconocer que me quedé sorprendido en días posteriores escuchando el "She Splits Me Up" en versión acústica en las Vodafone Music Sessions. Seguro que en formato acústico me hubiesen ganado.

Parece que con el éxito de Tame Impala, los festivales vuelven a apostar por la psicodelia. Pero claro, ni todos son como los australianos ni entienden la psicodelia de la misma manera. Los neoyorquinos Psychic Ills la entienden todavía como esa imagen setentera y psicotrópica alucinógena, lo que, unido a la desgana que muestran a la hora de interpretar y de subirse al escenario, no despertó excesivo entusiasmo entre el público.

También australianos y psicodélicos, King Gizzard & The Lizard Wizard presentaron "Nonagon Infinity" (2016), un álbum considerado el loop infinito, ya que cada canción acaba desembocando en la siguiente y el final del disco se encadena con el principio. Esto sí es psicodelia pura y dura, y rock progresivo. Recuerdan a Hawkwind, a King Crimson o incluso a Jethro Tull (hubo momento flauta travesera también en el concierto), pero sobre todo son unos virtuosos músicos y una gran banda sobre el escenario, que incluye dos baterías, guitarras, sintetizador... Un viaje alucinógeno y rockero a los setenta del que resultaba imposible escapar. Para mí fue, sin lugar a dudas, uno de los grandes conciertos del día, y diría que el público pensó lo mismo a juzgar por la acogida. La decisión de emplear el telón de fondo del escenario como pantalla gigantesca en la que proyectar las imágenes en vivo también demostró ser un acierto en este caso concreto.

El holandés Jacco Gardner y su elegante pop de cámara reunieron a un numeroso público frente al Palco Vodafone FM. Ese pop barroco con claras influencias de los Beatles y otros grupos pop de los sesenta logró atrapar a los presentes. "Clear the Air" o "Find Yourself" prueban que Jacco es uno de los mejores representantes del pop barroco y sesentero. De nuevo, los toques psicodélicos estaban presentes también en el festival. Los ajustados horarios, que ya no garantizan como en el pasado que un concierto en un escenario acabe antes de que empiece el otro, hicieron que tuviésemos que decidirnos e ir acercándonos ya al Palco Vodafone, donde The Vaccines estaban a punto de salir a escena.

Empezó a sonar la sintonía de la serie "Juego de Tronos" y miles de personas se pusieron a corearla. Mientras tanto, The Vaccines hacían su entrada triunfal y tocaban "Handsome". Desde el primer minuto demostraron ir a por todas, ya que no tardaron en caer "Teenage Icon" o "Dream Lover". Justing Young, su vocalista, derrochó carisma y personalidad, animando en todo momento al público. No faltó ni uno de sus éxitos: "Wetsuit", "Minimal Affection", "Bad Mood" o "Post Break-Up Sex" pusieron a todo Paredes de Coura a bailar y a cantar. Puro rock, divertido y bailable, con el que disfrutamos como enanos. La traca final llegó con "20/20", "I Always Knew" y, cómo no, la ansiada "If You Wanna", que hizo saltar a todos los presentes.

The Vaccines demostraron ser la mejor vacuna contra el aburrimiento. En directo son imparables y dieron un concierto que sería la envidia de cualquier festival de verano. Muchos ya lo teníamos claro, The Vaccines ganaron el partido del viernes por goleada.

Cage the Elephant son una banda relativamente popular en EEUU, pero fuera de sus fronteras no son tan conocidos. A excepción de Portugal, claro. Hace dos años tocaron en el Paredes de Coura abriendo para Janelle Monaé, pero esta noche eran ellos los cabezas de cartel. Producidos por Dan Auerbach (The Black Keys) en su último trabajo, Cage the Elephant acumulan millones de visitas y escuchas en YouTube y Spotify. No inventan nada nuevo, lo suyo es el rock alternativo americano, más acústico o más eléctrico según la ocasión. "Trouble", "Ain't No Rest for the Wicked", "Cry Baby" o "Cigarette Daydreams" sonaron mientras los más fans lo daban todo. En directo saben montar un buen espectáculo, con actitud y poses rockeras por un tubo, aunque no sé si triunfarían tanto en un festival español. Para muchos fue el gran concierto del viernes, aunque yo me quedo de lejos con The Vaccines.

 Fotografías: Hugo Lima (cortesía de la organización del Vodafone Paredes de Coura)

24 de agosto de 2016

Festival Vodafone Paredes de Coura 2016 (jueves 18)

Llegaba el día grande del festival. El regreso de LCD Soundsystem, cinco años después de su separación, se ha convertido en la gira del año. Primero Coachella, luego Lollapalooza... y ahora Paredes de Coura tendría la oportunidad única de albergar el regreso de la banda liderada por James Murphy. Y digo única porque el caché actual de LCD Soundsystem está al alcance de muy pocos festivales. Los organizadores del Vodafone Paredes de Coura reconocían en una entrevista que el de Murphy y su banda es el caché más alto que se ha pagado a un artista en los 24 años del festival, y eso que hablamos de un evento por el que han pasado Nine Inch Nails, Morrissey, Pulp, The Strokes o PJ Harvey, por citar sólo unos pocos. Pero ésa ha sido también desde siempre una característica del festival: traer grandes artistas de forma casi exclusiva. 

Si atendemos a la asistencia de público (y al conciertazo que dieron) mereció la pena. La del jueves fue, con mucha diferencia, la jornada más multitudinaria de los cuatro días que duró el festival. Era también el día en el que llegaron todos los campistas que no pudieron venir el día anterior, en el que más entradas diarias se vendieron y en el que comenzaban a funcionar los dos escenarios del festival: el Palco Vodafone (el escenario mas grande ya inaugurado el día anterior) y el Palco Vodafone FM, más pequeño en cuanto a dimensiones pero no en cuanto a artistas). Más de 10 artistas si contamos el Palco Jazz, que reunía jazz y poesía cerca de la acampada y el Palco After Hours, la versión nocturna del Palco Vodafone FM para quienes tuviesen fuerzas para continuar la fiesta.

Mientras comenzaba a llegar el público, el norteamericano Ryley Walker abría el Palco Vodafone. En formato trío, Walker apostó por su faceta más instrumental sobre el escenario. Pocas ocasiones tuvimos de escuchar su gran voz si exceptuamos "Primrose Green". Y es que, pese a disponer de poco tiempo, Walker prefirió centrarse en extender canciones y en divagar instrumentalmente, un poco como hizo Cass McCombs en el NOS Primavera Sound. Poco antes, Walker había realizado en un lugar de la villa una de las Vodafone Music Sessions, conciertos acústicos realizados sin previo aviso y al que sólo unos pocos escogidos tenían el privilegio de asistir.

La española Joana Serrat traía su propuesta folk al Palco Vodafone FM. Con su segundo trabajo, "Cross the Verge" (2016), la artista ha alcanzado una cierta popularidad internacional con el apoyo de El Segell del Primavera (sello discográfico del Primavera Sound) y el reconocimiento de medios como Pitchfork o Mojo. Tiene buenas canciones y suena muy bien, pero uno no puede evitar la sensación de "esto ya lo he visto" si ha escuchado alguna vez a Russian Red o a Anni B Sweet que, pese a quien pese, siguen siendo las pioneras de ese folk-pop anglosajón que tan de moda se ha puesto en los últimos años. No me malinterpretéis, suena muy bien, pero esa inequívoca sensación de deja-vu me resultó inevitable.

Whitney se convirtieron en una de las sorpresas más amables de la jornada. Acaban de debutar con "Light Upon the Lake" (2016), pero Julien Ehrlich, su batería y vocalista, no es, sin embargo, un recién llegado. Fue batería en una de las bandas que pisaron ese mismo escenario el día antes, Unknown Mortal Orchestra, antes de que se estableciese la formación actual del grupo. Ehrlich tiene carisma y el pop amable de "Golden Days", "On My Own", "Light Upon the Lake", "Follow" o "No Woman" hizo las delicias de los asistentes. Su puesta en escena incluyó un beso de Ehrlich con su novio, uno de los integrantes del grupo, muy poco espontáneo, eso sí.

 
Más cercanos a la performance punk que a un concierto tradicional, los Sleaford Mods se subieron al Palco Vodafone. Jason Williamson, a medio camino entre el rapeo y el spoken word, desplegaba su furia y sus críticas al sistema establecido, especialmente al Reino Unido y a las consecuencias que han tenido los planes de austeridad sobre la clase obrera británica. Andrew Fearn, por su parte, tan sólo pone las bases musicales pregrabadas, sin llegar a tocar ningún instrumento en directo. Quizás a los que esperábamos otra cosa no acabara de llegarnos su música, pero sus seguidores, que eran muchos, aclamaron a Williamson. Llenar un escenario de esa manera no es tarea sencilla, pero hay que reconocer que la rabia del vocalista y su marcado acento de East Midlands (región del Reino Unido que abarca Nottingham o Leicester, entre otras ciudades) les bastaron para hacerse con el público más entregado.

Habíamos visto a los Algiers hace poco en el NOS Primavera Sound, pero había ganas de repetir. Sobre el Palco Vodafone FM la banda de Atlanta desplegó su mezcla de post-punk, gospel y música experimental, logrando crear la atmósfera apropiada para mostrar su música. Como si de un predicador del siglo XXI se tratase, Franklin James Fisher se imponía con su espléndida voz. Temas como "Irony. Utility. Pretext." o "Black Eunuch" demuestran que, pese a que acaban de debutar, los Algiers son una banda muy a tener en cuenta en el futuro. El suyo fue uno de los conciertazos del día, y dejaron a más de uno boquiabierto con la fuerza que tienen sobre el escenario. Como curiosidad, decir que en directo su batería es Matt Tong, el que fuese batería de Bloc Party, que se ha dejado crecer una larga melena y está casi irreconocible.

Garage rock por un tubo era lo que ofrecían Thee Oh Sees en el Palco Vodafone. Con dos baterías y toda la actitud rockera del mundo, el cuarteto de San Francisco se acercó más que ningún otro grupo al público. Tanto es así que desde arriba no se veía a nadie tocando. "The Dream", "Sticky Hulks" o "Whitered Hand" hicieron al público saltar, bailar y hacer crowd surfing (que para quienes no conozcan el término, consiste en que la gente se suba encima del público e ir pasándola hasta que llegue al pie del escenario). Sus seguidores disfrutaron del concierto de lo lindo.

Pese a ser la última incorporación al cartel, y casi por sorpresa, Shura era una de las artistas más esperadas. El Palco Vodafone FM se llenó de gente deseando ver a la que ya es una de las revelaciones del 2016. La británica presentó su debut "Nothing's Real" con músicos en directo, lo que enriqueció (y mucho) sus canciones synthpop. Escuchando "What's It Gonna Be?", "Nothing's Real" o "2Shy" cantamos y bailamos como si no hubiese un mañana. Se sentía uno como si estuviese dentro de una película de John Hughes ("El Club de los Cinco"), con ese toque nostálgico bien entendido. No disponía de mucho tiempo, ya que debía acabar su actuación 15 minutos antes de que comenzase LCD Soundsystem, pero aún así tuvo tiempo de hacer un buen repaso a su disco. "Make It Up", "Touch", "What Happened to Us?" o "Bright Light", con la que cerró el concierto, sonaron memorables, en un concierto emocionante y divertido. La gente estuvo entregada y fue como verla en una sala de conciertos. Fue uno de los conciertazos no sólo del día, sino del festival.

Eran los más esperados. Y no sólo del día, sino de todo el festival. No cabía ya una aguja entre el público. Allá donde mirases sólo veías más y más gente. LCD Soundsystem llegaban al Paredes de Coura convertidos ya en un mito. Parecía haber pasado una eternidad desde su concierto en el Sónar Galicia 2010, cuando se les podía ver desde primeras filas sin demasiados problemas y sin agobios. Pero si hay algo en lo que James Murphy se ha mantenido fiel es en desplegar sobre el escenario una gran banda e intentar que todos y cada uno de los sonidos de sus canciones suenen en directo, sin bases pregrabadas. Una de las novedades es la incorporación de Al Doyle (Hot Chip) en esta gira, que se une a los otros músicos que acompañan al trío inamovible que forma el núcleo central del grupo: James Murphy (voz), Nancy Whang (coros y teclados) y Pat Mahoney (batería y coros). 

Desde el comienzo fueron a por todas con "Us v Them". El público ya comenzaba a corear The time has come, the time has come, the time has come today... rindiéndose al baile y a la celebración total. Con "Daft Punk Is Playing at My House" se disipaba cualquier duda. Este era EL CONCIERTO, en mayúsculas. Algo que nadie dudaba ya escuchando "I Can Change", "You Wanted a Hit" o "Tribulations". Ya nadie podía dejar de bailar.

Uno tras otro, los hits iban sucediéndose: "Movement", "Yeah", "Losing My Edge"... Y llegaba el turno de las canciones más tranquilas y, en ocasiones, más emocionantes. "Someone Great" hacía que se le pusiesen a uno los pelos de punta, y "New York, I Love You but You're Bringing Me Down" se convertía en uno de los momentos más maravillosos del concierto, con cientos de bombillas (sí, la organización estuvo repartiendo bombillas entre los asistentes), móviles o los tradicionales mecheros de toda la vida brillando entre el público en la noche  portuguesa. "Dance Yrself Clean" anticipaba al que sería el gran final, "All My Friends". 

Soberbios. Magníficos. Puede que tengan un caché elevadísimo, pero nadie puede echarles en cara que no lo den todo sobre el escenario. James Murphy derrocha carisma y fuerza sobre las tablas, y LCD Soundsystem es la mejor banda de rock haciendo música de baile que jamás hemos visto.

Paredes de Coura lo había vuelto a conseguir. Un concierto exclusivo, de los que pasarán a formar parte de la memoria y la leyenda del festival. ¿Estabas en aquel concierto de LCD Soundsystem en Paredes de Coura en 2016? Nosotros podemos decir que sí.

 Fotografías: Hugo Lima (cortesía de la organización del Vodafone Paredes de Coura)

22 de agosto de 2016

Festival Vodafone Paredes de Coura 2016 (miércoles 17)

Fotografías: Hugo Lima

Como cada año por estas fechas, el festival Vodafone Paredes de Coura volvía a llenar de música la playa fluvial do Taboão durante cuatro días. Una semana durante la que la villa portuguesa que da nombre al festival llega a multiplicar por cuatro su población habitual y se convierte en un mundo por sí mismo, algo que muchos ya llaman "couraíso", dada su ídilica ubicación y el buen ambiente que reina entre los asistentes.

La cita arrancaba el miércoles 17 de agosto en el Palco Vodafone, el escenario más grande del festival, con una importante apuesta por los grupos portugueses.

Abrían esta vigésimo cuarta edición del festival los portugueses WE TRUST con un concierto muy especial. Llevaban meses realizando una residencia artística en Paredes de Coura con jóvenes estudiantes de música, e iban a tener la oportunidad de dar el pistoletazo de salida al festival tocando con WE TRUST, y dándole a las canciones una nueva vida, más épica, más grandiosa. Quienes ya pudimos verles en directo anteriormente, sabíamos que la banda capitaneada por André Tentugal no defrauda.

"Again", "Once at a Time" o "Tell Me Something" (con un guiño que ya es habitual al clásico "Dreams" de Fleetwood Mac), sonaban estupendamente arropadas por los instrumentos de cuerda y de viento de los jóvenes courenses, los Coura All Stars. Tuvieron el protagonismo absoluto con la instrumental "Fading", incluida en "Everyday Heroes", su segundo álbum. Como era de esperar "Time (Better not Stop)", fue uno de los grandes momentos del concierto, pero "The Future" y "We Are the Ones", con coro infantil incluido, sonaron espectaculares. 

Un concierto precioso que adquirió un tono agridulce cuando Tentugal anunció que iba a ser el último concierto de la banda durante un tiempo. No es un adiós definitivo, pero parece que sus distintos componentes van a trabajar por el momento en otros proyectos musicales.

Así se cerraba el círculo. Una gran banda que se despide dando voz a las nuevas generaciones de un pueblo que lleva ya más de 20 años apostando por la música. 
 
No lo tenían nada fácil Best Youth, dúo procedente de Porto que lleva ya cinco años sobre las tablas. Probablemente por ello, y pese a que acaban de publicar su primer LP, "Highway Moon" (2015), se hicieron dueños y señores del escenario más grande del festival. Compañeros de generación de WE TRUST (llegaron a sacar disco con ellos e hicieron gira conjunta), este dúo que sobre el escenario se convierte en cuarteto puede llegar a recordar tanto a Beach House como a The Cardigans. La voz de Catarina Salinas cantando "Black Eyes", "Infinite Stare" o "Nice Face" se quita de encima las comparaciones y consigue dar personalidad propia a las canciones. Nos sorprendieron además con dos versiones, una del "Never Tear Us Apart" de INXS y la otra del "My Moon My Man" de Feist, a las que dieron su toque personal. Aún así, les sobraron grandes canciones como "Mirrorball", "Hang Out", "Red Diamond" o "Fanatic" para estar entre los protagonistas de la noche y demostrar que son una banda muy a tener en cuenta. Lograron tener química con el público y dar un concierto fantástico, sin nada que envidiar a otras bandas internacionales que pasaron por el festival. Porto está cerca, así que a ver si les vemos en un futuro no muy lejano tocando por Galicia.

¿Qué pasa si juntamos a gente de Slowdive, Editors y Mogwai en una sola banda? Pues que nos salen Minor Victories, un supergrupo que acaba de debutar con un LP homónimo. De la combinación entre el shoegaze de Slowdive y la épica post-rock de Mogwai nacen canciones tan interesantes como "A Hundred Ropes", "Cogs" o "Scattered Ashes (Song for Richard)". Sonaron estupendamente, demostrando que una propuesta tan poco habitual en los festivales como la suya, podía tener cabida en Paredes de Coura. Tanto Slowdive como Mogwai habían tocado en anteriores ediciones del festival, así que no es de extrañar que Rachel Goswell quisiese volver a repetir éxito. Y lo lograron. "Give Up the Ghost", "Higher Hopes" o "Out to Sea" sonaron espectaculares y, quizás por lo poco común que es ver conciertos así en festivales, el público agradeció la oportunidad de verles en directo.

Los grandes cabeza de cartel del día eran Unknown Mortal Orchestra. Su popularidad ha crecido en los últimos tiempos con la publicación de "Multi-Love" (2015), su tercer álbum, y ya son habituales en todos los festivales europeos. Su presencia en Paredes de Coura reunió al público más adolescente de las cuatro jornadas del festival, dispuesto a disfrutar con esa mezcla de R&B y psicodelia con influencias de Tame Impala o Prince. Quizás también influyese el hecho de que fuese un miércoles, o el hecho de que uno de sus temas más conocidos, "Can't Keep Checking My Phone", esté incluido en la banda sonora de un conocido videojuego de fútbol. Ruban Nielson salió a escena con gorra, gafas de sol y gabardina, como si quisiese pasar desapercibido provocando exactamente el efecto contrario. Pese a ello, los presentes disfrutaron de un repertorio en el que sonaron "So Good at Being in Trouble", "Stage or Screen" o la preciosa "The World Is Crowded". El público estaba animado y comenzaron a sucederse los primeros "crowdsurfings", algo muy típico del festival. Nielson acabó por acercarse a las primeras filas y sumarse al bullicio, dándose un baño de masas.

"Multi-Love" y, especialmente, "Can't Keep Checking My Phone", fueron los temas más aclamados, bailados y coreados del concierto, aunque no acabasen de sonar como lo hacen en sus discos. Faltó algo más de complicidad con el público y con su propia banda en el escenario, pero fue un buen concierto.

Cerraban la primera jornada del festival los portugueses Orelha Negra. Sobre el escenario, cinco músicos elaborando un puzzle sonoro con samplers de música soul, tanto clásicos como el "Try a Little Tenderness" de Otis Redding (aquel que enloquecía a Duckie en "La Chica de Rosa") como R&B más moderno como el que practica Drake. Entre las composiciones más conocidas del grupo sonaron "M.I.R.I.A.M." o "Throwback", con sampleados de Marvin Gaye. Un concierto quizás más para escuchar que para bailar, pero que hizo las delicias del público que se quedó a verles hasta altas horas de la madrugada.

Cinco grupos y buenas sensaciones para abrir el festival, que viviría el jueves su jornada más multitudinaria.