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2 de septiembre de 2016

Anni B Sweet, Iván Ferreiro y La Bien Querida, gratis hoy en el Marineda Unplugged

Parece que el centro comercial Marineda City (A Coruña), quiere ofrecer algo más que tiendas y shopping puro y duro. En las terrazas de la segunda planta del centro, y aprovechando el magnífico clima que seguimos manteniendo este verano en Galicia, tendrá lugar hoy el Marineda Unplugged. Cinco artistas tocarán en formato acústico: Iván Ferreiro, La Bien Querida, Anni B Sweet, Ángel Stanich y Sensacional.

La cita será a partir de las 20:00, con entrada totalmente gratuita. 

28 de agosto de 2016

Festival Vodafone Paredes de Coura 2016 (sábado 20)

El final había llegado. El cuarto día del festival reunía a nombres como Cigarettes After Sex, Portugal. The Man o The Tallest Man On Earth, con CHVRCHES como cabeza de cartel. Sin embargo, y en esta crónica lo explicaremos, los escoceses no fueron los protagonistas del día. 
Abrían el Palco Vodafone FM los portugueses GrandFather's House. El grupo, procedente de Braga, acaba de publicar "Slow Move" (2016), su primer LP, y venían a presentarlo a Paredes de Coura. Llenos de energía, Rita Sampaio y los suyos mostraron con canciones como "Sweet Love Making" o "My Love" una mezcla de pop, rock y electrónica caracterizada por el contraste de su voz con los guitarreos y ritmos de batería más contundentes. Lógicamente, el público aún no era demasiado numeroso a esa hora, pero los presentes disfrutamos de su directo. 

Tenía muchas ganas de ver a The Last Internationale en directo, y lo cierto es que no me defraudaron. El dúo neoyorquino, formado por Delila Paz y Edgey Pires, además del batería que les acompaña en directo, dio una buena lección de rock en el sentido más clásico, sin trampa ni cartón. Su carácter revolucionario quedó claro desde el primer momento, cuando salieron al escenario mientras sonaba "The Revolution Will Not Be Televised", de Gil Scott-Heron. Abrieron con "Killing Fields", uno de los temas más potentes de su único disco hasta el momento, "We Will Reign" (2014), para luego seguir con "Life, Liberty, and the Pursuit of Indian Blood", con el que lograron ya la complicidad del público. Edgey no dejó de alzar el puño y poner poses guitarreras, pero el peso del conjunto lo llevaba Delila, con su voz y su innegable carisma. Sonaron también "Fire" o "We Will Reign", y además presentaron dos temas nuevos, "Modern Man" y "Hard Times" (días después supimos a través de las redes sociales que se pasaron por los estudios Sá de Bandeira en Porto para grabar su nuevo disco).

Los momentos estelares llegaron con "Wanted Man", la más coreada y jaleada por los presentes, y con "1968", a la que acompañaron de una proyección de fotografías de la Revolución de los Claveles portuguesa. Fue uno de los mejores conciertos del día y pudimos verles sin agobios desde las primeras filas, disfrutando cada acorde y cada nota. Delila ya es una de nuestras rockeras favoritas, sin duda.

Los lisboetas Capitão Fausto lograron un lleno espectacular. No eran los cabezas de cartel, pero no cabe duda de que son un grupo de gran éxito en Portugal. Si tengo que establecer una comparación patria, yo diría que podrían ser el equivalente a los Lori Meyers españoles, pero a los de la primera época, más cerca de los sonidos pop de los sesenta y los setenta. Esas influencias de gente como The Kinks o The Beach Boys se dejan notar en canciones como "Morro na Praia" o "Amanhã Tou Melhor". Indie pop portugués amable y muy disfrutable que hizo disfrutar (y mucho) a todo el público. Habrá que seguirles la pista.

Enésima banda en apuntarse al revival post-punk, los rusos Motorama recuerdan demasiado a gente como Interpol. No suenan mal, pero basta escuchar un par de canciones para comprobar que su música enseguida se vuelve monótona. Quieren convertirse en los Joy Division rusos incluso en las voces, ya que la de Vladislav Parshin trata de acercársele, aunque se queda más cerca de sus imitadores que del Ian Curtis original. Poco más que añadir cuando se trata de un campo tan trillado en los últimos años.

El sueco The Tallest Man On Earth llegó a Paredes de Coura acompañado de su banda. Con sus emocionantes canciones folk y su carisma sobre las tablas, nos cautivó desde el primer acorde. Las maravillosas "Darkness of the Dream", "The Wild Hunt" o "Wind and Walls" ya nos engancharon, pero fue él sólo con su guitarra interpretando el increíble himno "Love Is All" el que acabó llegándonos al corazón. No faltaron otros temas emocionantes como "Sagres" o esa carta de amor a España que es "King of Spain". 

Un concierto hermoso hasta decir basta que acabó con "Dark Bird Is Home" y "Like the Wheel", con Kristian Matsson sólo con su guitarra y los coros de su banda, emocionando a todos los presentes. Fue mágico. El propio Matsson reconoció que era el concierto más especial de esta gira y acabó por emocionarse. Pocas veces hay una química así en directo y, cuando se crea, parece magia. Los Kings of Convenience lo lograron en el festival en 2011, y ahora The Tallest Man On Earth demostró que no será el hombre más alto del mundo, pero tampoco le hace falta. Su música te atrapa y logra sacar emociones de cada rincón de tu alma. Fue, por derecho propio, uno de los héroes del día y de esta edición del festival.

No cabía un alfiler para ver a Cigarettes After Sex, el proyecto del norteamericano Greg Gonzalez. El Palco Vodafone FM se quedó francamente pequeño para ver un concierto muy esperado y exclusivo, única parada en toda la península de la gira europea de la banda. Una gran expectación por ver a una banda que apenas ha publicado un EP y un single, pero que ya cuenta con el favor del público. "Starry Eyes" o "I'm the Firefighter" demostraron que la belleza de sus canciones y de la voz de Gonzalez sólo crece en directo. Su versión de "Keep On Loving You" de REO Speedwagon logró hipnotizarnos, y aprovechó para presentar algunas canciones nuevas como "Flash" o "Sunsets", que formarán parte del nuevo trabajo discográfico del grupo que se publicará en 2017.

Quedaban aún algunas de las canciones más queridas por los fans. "Affection" o "Dreaming of You" hicieron soñar a los devotos seguidores, que aplaudían encarecidamente después de cada canción. "You're beautiful" repetía sin cesar Gonzalez, agradeciendo la respuesta del público. La maravillosa "Nothing's Gonna Hurt You Baby" cerró uno de los pocos conciertos en los que hubo bis con "Young and Dumb", una de sus nuevas composiciones. Cigarettes After Sex dieron uno de los conciertazos del día y volvieron a poner las emociones a flor de piel.

Tras aprovechar para comer algo caliente (el frío por las noches se te llega a meter dentro), nos acercamos al Palco Vodafone para ver a Portugal. The Man. No sabría cómo clasificar la música de esta banda procedente de Alaska, con influencias del britpop, el rock alternativo o el rock psicodélico. "Got It All (This Can't Be Living Now)", "Evil Friends" o "Everything You See (Kids Count Hallelujahs)" dan cuenta de lo distintas que llegan a ser sus canciones, siempre con los falsetes imposibles de John Gourley. Cayó también una versión, la del "Don't Look Back in Anger" de Oasis, con una gran acogida entre el numeroso público.

Fue otro de los grandes conciertos del día, y "Modern Jesus", "Holy Roller (Hallelujah)" o "Purple Yellow Red and Blue" lograron la complicidad con los presentes. Zachary Scott Carothers recordó su paso por el festival en 2009 y el inolvidable concierto que dieron entonces los Nine Inch Nails en la que, por aquel entonces, iba a ser su gira de despedida. 

Hay que reconocer que tienen algo que engancha en directo. No son el típico grupo indie, ni el que vende más discos, pero en concierto ganan muchísimo y lo dan todo sobre el escenario. Para muchos fue el gran concierto del día.

Los CHVRCHES lo tenían todo para ganar y poner el broche de oro al festival. Salieron poniendo toda la carne en el asador con "Never Ending Circles", para luego seguir con "We Sink", "Keep You On My Side" o "Make Them Gold", pero el público no respondió. La acogida de los presentes fue, mayoritariamente, no ya fría, sino gélida. Tanto es así que Lauren Mayberry llegó a decir: "No sé si en Portugal gustan los CHVRCHES o no, ya que no venimos mucho por aquí. En cualquier caso, tenemos todavía como 10 canciones más para vosotros." Se hace difícil disfrutar cuando entre miles de personas sólo unas pocas (muy pocas) coreamos y bailamos las canciones, disfrutando del concierto, y no debió ser plato de buen gusto para el trío escocés. Aún así, el espectáculo debe continuar y lo dieron todo sobre el escenario como si tal cosa. "Empty Threat", "Gun" o "Under the Tide"  cayeron en un setlist lleno de singles, pero ni siquiera temas como "Recover" lograron empatizar con los presentes. 

Mayberry no dejaba de dar saltos, de recorrer el escenario, bailar y cantar tratando de animar el cotarro. Ni "Bury It", ni "Leave a Trace", ni siquiera un himno tan infalible como "Clearest Blue" consiguió hacer saltar al público, por amor de Dios. Acabaron con "The Mother We Share" , quizás la que más llegó a animar a los presentes, minutos antes de tiempo. Algunos incluso tuvieron el valor de quejarse de que la actuación (de cerca de una hora de duración) fue corta, pero a ellos tuvo que hacérseles eterna. Que el público no responda cuando eres uno de los cabezas de cartel y lo estás petando en todo el mundo no debe ser en absoluto agradable. Una lástima, porque ni siquiera sus fans pudimos disfrutarlo como nos hubiese gustado.


Hasta aquí la crónica de esta 24ª edición del festival Vodafone Paredes de Coura. En estos cuatro días volvimos a enamorarnos del ambiente festivalero, de esta especie de Woodstock portugués en plena naturaleza que nos dejó conciertos inolvidables como cada año y nos descubrió grupos nuevos. Cuatro días en los que desconectar del mundo y aislarse en busca de la felicidad. El próximo 2017 se celebrará la 25ª edición del festival los días 16, 17, 18 y 19 de agosto. Ya estamos marcando las fechas en el calendario. Qué ganas de volver al Couraíso...

 Fotografías: Hugo Lima (cortesía de la organización del Vodafone Paredes de Coura)
 

26 de agosto de 2016

Festival Vodafone Paredes de Coura 2016 (viernes 19)

El viernes se presentaba como la jornada más rockera del festival. The Vaccines o King Gizzard and the Lizard Wizard estaban entre las apuestas más fuertes de un día en el que los cabezas de cartel eran Cage The Elephant, que gozan de un éxito en Portugal del que probablemente carecen en España.

Kevin Morby abrió el Palco Vodafone el viernes. Con Bob Dylan o Neil Young entre sus influencias, el artista norteamericano mostró al público portugués sus canciones. El que fuera bajista de Woods y que formó The Babies junto a Cassie Ramone (Vivian Girls), hizo especial hincapié en "Singing Saw" (2016), su último disco. Entre otras sonaron "I Have Been to the Mountain" o "Destroyer", que me gustaron bastante más en directo que tal y como suenan en el álbum. Fue un concierto agradable, y algunos incluso llegaron a emocionarse de verdad, aunque reconozco que no fue mi caso.

Hay que admitir que Sean Riley & The Slowriders son toda una institución en Portugal. Este año han pasado por los festivales más grandes del país vecino, entre ellos el NOS Alive o este Paredes de Coura. El Palco Vodafone FM estaba lleno de gente deseando disfrutar de su rock al estilo norteamericano más clásico, ese que algunos han dado en llamar "americana". "Greetings" o "Gipsy Eyes" recordaban a bandas como Calexico, y los presentes no dejaron de disfrutar con el buen hacer del grupo en directo.

Los californianos Crocodiles evidenciaron un claro error en la programación del viernes: los estilos de los primeros grupos eran demasiado semejantes. A veces daba la sensación de estar viendo distintas versiones de una misma banda. Incluso las frases de las que tiraban para animar al público eran siempre las mismas. "You're so beautiful" o "This is our favourite country in the world" estuvieron entre las más socorridas. Con los Crocodiles, en general, sobraron poses y faltó más rock. Me quedo con "Jet Boy Jet Girl", una versión del "Ça Plane Pour Moi" de Plastic Bertrand, y he de reconocer que me quedé sorprendido en días posteriores escuchando el "She Splits Me Up" en versión acústica en las Vodafone Music Sessions. Seguro que en formato acústico me hubiesen ganado.

Parece que con el éxito de Tame Impala, los festivales vuelven a apostar por la psicodelia. Pero claro, ni todos son como los australianos ni entienden la psicodelia de la misma manera. Los neoyorquinos Psychic Ills la entienden todavía como esa imagen setentera y psicotrópica alucinógena, lo que, unido a la desgana que muestran a la hora de interpretar y de subirse al escenario, no despertó excesivo entusiasmo entre el público.

También australianos y psicodélicos, King Gizzard & The Lizard Wizard presentaron "Nonagon Infinity" (2016), un álbum considerado el loop infinito, ya que cada canción acaba desembocando en la siguiente y el final del disco se encadena con el principio. Esto sí es psicodelia pura y dura, y rock progresivo. Recuerdan a Hawkwind, a King Crimson o incluso a Jethro Tull (hubo momento flauta travesera también en el concierto), pero sobre todo son unos virtuosos músicos y una gran banda sobre el escenario, que incluye dos baterías, guitarras, sintetizador... Un viaje alucinógeno y rockero a los setenta del que resultaba imposible escapar. Para mí fue, sin lugar a dudas, uno de los grandes conciertos del día, y diría que el público pensó lo mismo a juzgar por la acogida. La decisión de emplear el telón de fondo del escenario como pantalla gigantesca en la que proyectar las imágenes en vivo también demostró ser un acierto en este caso concreto.

El holandés Jacco Gardner y su elegante pop de cámara reunieron a un numeroso público frente al Palco Vodafone FM. Ese pop barroco con claras influencias de los Beatles y otros grupos pop de los sesenta logró atrapar a los presentes. "Clear the Air" o "Find Yourself" prueban que Jacco es uno de los mejores representantes del pop barroco y sesentero. De nuevo, los toques psicodélicos estaban presentes también en el festival. Los ajustados horarios, que ya no garantizan como en el pasado que un concierto en un escenario acabe antes de que empiece el otro, hicieron que tuviésemos que decidirnos e ir acercándonos ya al Palco Vodafone, donde The Vaccines estaban a punto de salir a escena.

Empezó a sonar la sintonía de la serie "Juego de Tronos" y miles de personas se pusieron a corearla. Mientras tanto, The Vaccines hacían su entrada triunfal y tocaban "Handsome". Desde el primer minuto demostraron ir a por todas, ya que no tardaron en caer "Teenage Icon" o "Dream Lover". Justing Young, su vocalista, derrochó carisma y personalidad, animando en todo momento al público. No faltó ni uno de sus éxitos: "Wetsuit", "Minimal Affection", "Bad Mood" o "Post Break-Up Sex" pusieron a todo Paredes de Coura a bailar y a cantar. Puro rock, divertido y bailable, con el que disfrutamos como enanos. La traca final llegó con "20/20", "I Always Knew" y, cómo no, la ansiada "If You Wanna", que hizo saltar a todos los presentes.

The Vaccines demostraron ser la mejor vacuna contra el aburrimiento. En directo son imparables y dieron un concierto que sería la envidia de cualquier festival de verano. Muchos ya lo teníamos claro, The Vaccines ganaron el partido del viernes por goleada.

Cage the Elephant son una banda relativamente popular en EEUU, pero fuera de sus fronteras no son tan conocidos. A excepción de Portugal, claro. Hace dos años tocaron en el Paredes de Coura abriendo para Janelle Monaé, pero esta noche eran ellos los cabezas de cartel. Producidos por Dan Auerbach (The Black Keys) en su último trabajo, Cage the Elephant acumulan millones de visitas y escuchas en YouTube y Spotify. No inventan nada nuevo, lo suyo es el rock alternativo americano, más acústico o más eléctrico según la ocasión. "Trouble", "Ain't No Rest for the Wicked", "Cry Baby" o "Cigarette Daydreams" sonaron mientras los más fans lo daban todo. En directo saben montar un buen espectáculo, con actitud y poses rockeras por un tubo, aunque no sé si triunfarían tanto en un festival español. Para muchos fue el gran concierto del viernes, aunque yo me quedo de lejos con The Vaccines.

 Fotografías: Hugo Lima (cortesía de la organización del Vodafone Paredes de Coura)

24 de agosto de 2016

Festival Vodafone Paredes de Coura 2016 (jueves 18)

Llegaba el día grande del festival. El regreso de LCD Soundsystem, cinco años después de su separación, se ha convertido en la gira del año. Primero Coachella, luego Lollapalooza... y ahora Paredes de Coura tendría la oportunidad única de albergar el regreso de la banda liderada por James Murphy. Y digo única porque el caché actual de LCD Soundsystem está al alcance de muy pocos festivales. Los organizadores del Vodafone Paredes de Coura reconocían en una entrevista que el de Murphy y su banda es el caché más alto que se ha pagado a un artista en los 24 años del festival, y eso que hablamos de un evento por el que han pasado Nine Inch Nails, Morrissey, Pulp, The Strokes o PJ Harvey, por citar sólo unos pocos. Pero ésa ha sido también desde siempre una característica del festival: traer grandes artistas de forma casi exclusiva. 

Si atendemos a la asistencia de público (y al conciertazo que dieron) mereció la pena. La del jueves fue, con mucha diferencia, la jornada más multitudinaria de los cuatro días que duró el festival. Era también el día en el que llegaron todos los campistas que no pudieron venir el día anterior, en el que más entradas diarias se vendieron y en el que comenzaban a funcionar los dos escenarios del festival: el Palco Vodafone (el escenario mas grande ya inaugurado el día anterior) y el Palco Vodafone FM, más pequeño en cuanto a dimensiones pero no en cuanto a artistas). Más de 10 artistas si contamos el Palco Jazz, que reunía jazz y poesía cerca de la acampada y el Palco After Hours, la versión nocturna del Palco Vodafone FM para quienes tuviesen fuerzas para continuar la fiesta.

Mientras comenzaba a llegar el público, el norteamericano Ryley Walker abría el Palco Vodafone. En formato trío, Walker apostó por su faceta más instrumental sobre el escenario. Pocas ocasiones tuvimos de escuchar su gran voz si exceptuamos "Primrose Green". Y es que, pese a disponer de poco tiempo, Walker prefirió centrarse en extender canciones y en divagar instrumentalmente, un poco como hizo Cass McCombs en el NOS Primavera Sound. Poco antes, Walker había realizado en un lugar de la villa una de las Vodafone Music Sessions, conciertos acústicos realizados sin previo aviso y al que sólo unos pocos escogidos tenían el privilegio de asistir.

La española Joana Serrat traía su propuesta folk al Palco Vodafone FM. Con su segundo trabajo, "Cross the Verge" (2016), la artista ha alcanzado una cierta popularidad internacional con el apoyo de El Segell del Primavera (sello discográfico del Primavera Sound) y el reconocimiento de medios como Pitchfork o Mojo. Tiene buenas canciones y suena muy bien, pero uno no puede evitar la sensación de "esto ya lo he visto" si ha escuchado alguna vez a Russian Red o a Anni B Sweet que, pese a quien pese, siguen siendo las pioneras de ese folk-pop anglosajón que tan de moda se ha puesto en los últimos años. No me malinterpretéis, suena muy bien, pero esa inequívoca sensación de deja-vu me resultó inevitable.

Whitney se convirtieron en una de las sorpresas más amables de la jornada. Acaban de debutar con "Light Upon the Lake" (2016), pero Julien Ehrlich, su batería y vocalista, no es, sin embargo, un recién llegado. Fue batería en una de las bandas que pisaron ese mismo escenario el día antes, Unknown Mortal Orchestra, antes de que se estableciese la formación actual del grupo. Ehrlich tiene carisma y el pop amable de "Golden Days", "On My Own", "Light Upon the Lake", "Follow" o "No Woman" hizo las delicias de los asistentes. Su puesta en escena incluyó un beso de Ehrlich con su novio, uno de los integrantes del grupo, muy poco espontáneo, eso sí.

 
Más cercanos a la performance punk que a un concierto tradicional, los Sleaford Mods se subieron al Palco Vodafone. Jason Williamson, a medio camino entre el rapeo y el spoken word, desplegaba su furia y sus críticas al sistema establecido, especialmente al Reino Unido y a las consecuencias que han tenido los planes de austeridad sobre la clase obrera británica. Andrew Fearn, por su parte, tan sólo pone las bases musicales pregrabadas, sin llegar a tocar ningún instrumento en directo. Quizás a los que esperábamos otra cosa no acabara de llegarnos su música, pero sus seguidores, que eran muchos, aclamaron a Williamson. Llenar un escenario de esa manera no es tarea sencilla, pero hay que reconocer que la rabia del vocalista y su marcado acento de East Midlands (región del Reino Unido que abarca Nottingham o Leicester, entre otras ciudades) les bastaron para hacerse con el público más entregado.

Habíamos visto a los Algiers hace poco en el NOS Primavera Sound, pero había ganas de repetir. Sobre el Palco Vodafone FM la banda de Atlanta desplegó su mezcla de post-punk, gospel y música experimental, logrando crear la atmósfera apropiada para mostrar su música. Como si de un predicador del siglo XXI se tratase, Franklin James Fisher se imponía con su espléndida voz. Temas como "Irony. Utility. Pretext." o "Black Eunuch" demuestran que, pese a que acaban de debutar, los Algiers son una banda muy a tener en cuenta en el futuro. El suyo fue uno de los conciertazos del día, y dejaron a más de uno boquiabierto con la fuerza que tienen sobre el escenario. Como curiosidad, decir que en directo su batería es Matt Tong, el que fuese batería de Bloc Party, que se ha dejado crecer una larga melena y está casi irreconocible.

Garage rock por un tubo era lo que ofrecían Thee Oh Sees en el Palco Vodafone. Con dos baterías y toda la actitud rockera del mundo, el cuarteto de San Francisco se acercó más que ningún otro grupo al público. Tanto es así que desde arriba no se veía a nadie tocando. "The Dream", "Sticky Hulks" o "Whitered Hand" hicieron al público saltar, bailar y hacer crowd surfing (que para quienes no conozcan el término, consiste en que la gente se suba encima del público e ir pasándola hasta que llegue al pie del escenario). Sus seguidores disfrutaron del concierto de lo lindo.

Pese a ser la última incorporación al cartel, y casi por sorpresa, Shura era una de las artistas más esperadas. El Palco Vodafone FM se llenó de gente deseando ver a la que ya es una de las revelaciones del 2016. La británica presentó su debut "Nothing's Real" con músicos en directo, lo que enriqueció (y mucho) sus canciones synthpop. Escuchando "What's It Gonna Be?", "Nothing's Real" o "2Shy" cantamos y bailamos como si no hubiese un mañana. Se sentía uno como si estuviese dentro de una película de John Hughes ("El Club de los Cinco"), con ese toque nostálgico bien entendido. No disponía de mucho tiempo, ya que debía acabar su actuación 15 minutos antes de que comenzase LCD Soundsystem, pero aún así tuvo tiempo de hacer un buen repaso a su disco. "Make It Up", "Touch", "What Happened to Us?" o "Bright Light", con la que cerró el concierto, sonaron memorables, en un concierto emocionante y divertido. La gente estuvo entregada y fue como verla en una sala de conciertos. Fue uno de los conciertazos no sólo del día, sino del festival.

Eran los más esperados. Y no sólo del día, sino de todo el festival. No cabía ya una aguja entre el público. Allá donde mirases sólo veías más y más gente. LCD Soundsystem llegaban al Paredes de Coura convertidos ya en un mito. Parecía haber pasado una eternidad desde su concierto en el Sónar Galicia 2010, cuando se les podía ver desde primeras filas sin demasiados problemas y sin agobios. Pero si hay algo en lo que James Murphy se ha mantenido fiel es en desplegar sobre el escenario una gran banda e intentar que todos y cada uno de los sonidos de sus canciones suenen en directo, sin bases pregrabadas. Una de las novedades es la incorporación de Al Doyle (Hot Chip) en esta gira, que se une a los otros músicos que acompañan al trío inamovible que forma el núcleo central del grupo: James Murphy (voz), Nancy Whang (coros y teclados) y Pat Mahoney (batería y coros). 

Desde el comienzo fueron a por todas con "Us v Them". El público ya comenzaba a corear The time has come, the time has come, the time has come today... rindiéndose al baile y a la celebración total. Con "Daft Punk Is Playing at My House" se disipaba cualquier duda. Este era EL CONCIERTO, en mayúsculas. Algo que nadie dudaba ya escuchando "I Can Change", "You Wanted a Hit" o "Tribulations". Ya nadie podía dejar de bailar.

Uno tras otro, los hits iban sucediéndose: "Movement", "Yeah", "Losing My Edge"... Y llegaba el turno de las canciones más tranquilas y, en ocasiones, más emocionantes. "Someone Great" hacía que se le pusiesen a uno los pelos de punta, y "New York, I Love You but You're Bringing Me Down" se convertía en uno de los momentos más maravillosos del concierto, con cientos de bombillas (sí, la organización estuvo repartiendo bombillas entre los asistentes), móviles o los tradicionales mecheros de toda la vida brillando entre el público en la noche  portuguesa. "Dance Yrself Clean" anticipaba al que sería el gran final, "All My Friends". 

Soberbios. Magníficos. Puede que tengan un caché elevadísimo, pero nadie puede echarles en cara que no lo den todo sobre el escenario. James Murphy derrocha carisma y fuerza sobre las tablas, y LCD Soundsystem es la mejor banda de rock haciendo música de baile que jamás hemos visto.

Paredes de Coura lo había vuelto a conseguir. Un concierto exclusivo, de los que pasarán a formar parte de la memoria y la leyenda del festival. ¿Estabas en aquel concierto de LCD Soundsystem en Paredes de Coura en 2016? Nosotros podemos decir que sí.

 Fotografías: Hugo Lima (cortesía de la organización del Vodafone Paredes de Coura)